Enfermería declara la guerra a Sanidad

Prepara una concentración “histórica” para mayo con el objetivo de “defender la dignidad de la profesión” y decir “basta”

El sindicato de Enfermería Satse Madrid se concentró el martes para denunciar que no se renueve al 60% de los contratos de refuerzo Covid
El sindicato de Enfermería Satse Madrid se concentró el martes para denunciar que no se renueve al 60% de los contratos de refuerzo Covid FOTO: Enrique Cidoncha La Razón

La profesión enfermera se planta y dice “basta” al “desprecio” con el que consideran que les tratan las Administraciones –tanto la estatal como las autonómicas– y los políticos. Por ello, miles de enfermeras tomarán las calles de Madrid este próximo mes de mayo en una concentración “histórica” para defender “la dignidad de la profesión” y mostrar su hartazgo frente al “ninguneo de la clase política, que ha culminado en estos más de dos años de pandemia con enfermeras y enfermeros dándolo todo – incluso la vida– a cambio de nada o casi nada”.

Así lo definen desde el Consejo General de Enfermería (CGE), que ha conseguido aglutinar a todas las entidades que representan a la profesión (colegios, asociaciones profesionales y científicas, sindicatos, estudiantes o representantes del ámbito universitario) para luchar por un objetivo común: denunciar la precaria situación en la que se desenvuelven a diario miles de enfermeras/os en España.

Denuncian “discriminación”, al haberles relegado la Administración a un nivel inferior de la función pública – del A1 al A2 –, inestabilidad laboral, salarios miserables, bajas ratios de profesionales, falta de desarrollo de las especialidades y “techos de cristal”, entre otros muchos motivos.

“El Consejo alzará su voz con rotundidad para dejar claro a la clase política que unos profesionales considerados como de los mejores del mundo –y que sostienen el peso del sistema sanitario– no aguantan más desprecio”, han señalado desde el CGE. En la circular que la entidad ha compartido con todos los colegios, habla “del nulo interés del Ministerio de Sanidad y las administraciones públicas para abordar las demandas de las enfermeras/os”.

El martes, el Gobierno concedía la Gran Cruz de la Orden Civil de Sanidad al CGE – junto a otras entidades, como el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos y el de farmacéuticos– reconociendo la labor encomiable de los 325.000 profesionales de la profesión que hay actualmente en España. Un agradecimiento que, pese a haber sido muy bien recibido por la profesión, no resuelve los graves problemas a los que se enfrenta. “El mayor premio sería que las administraciones apuesten de verdad por la Enfermería”, señaló Florentino Pérez-Raya, presidente del CGE.

La gran protesta sigue adelante y pretende congregar a “muchísimos enfermeros y enfermeras” para reclamar unas condiciones dignas de trabajo y un reconocimiento real “más allá de buenas palabras y homenajes”.

Política de “brazos cruzados”

Por otro lado, pero en la misma línea, miles de enfermeras, enfermeros y fisioterapeutas se concentraron ayer frente a las sedes de los servicios autonómicos de salud, para denunciar que las administraciones públicas y partidos políticos “están traicionando el interés general de mejorar nuestra sanidad pública, dejando evolucionar su grave enfermedad sin reaccionar y permitiendo, por tanto, que siga agonizando, lenta pero inexorablemente, con el consiguiente perjuicio para la salud y seguridad de 47 millones de personas”. Convocados por el Sindicato de Enfermería, SATSE, los asistentes portaron pancartas y corearon proclamas exigiendo soluciones, “respeto y dignidad”.

Una de las principales denuncias se centró en lo que denominan “la política de brazos cruzados” de las consejerías de Sanidad “que está cronificando las deficiencias que los servicios de salud ya tenían antes de la pandemia (listas de espera, saturación, colapsos, sobrecarga y tensión asistencial, entre otros), y que ahora se han agravado, perjudicando con ello a pacientes, ciudadanos/as y profesionales”, señalaron desde el sindicato.

Los manifestantes también se hiceron eco del el “vergonzoso” bloqueo que sufre – desde hace más de un año – la tramitación de la Ley de Seguridad del Paciente en el Congreso que, a su juicio “está impidiendo que la seguridad asistencial esté siempre garantizada en cualquier centro sanitario y gracias a una asignación máxima de pacientes por enfermera/o en condiciones de igualdad, calidad y seguridad”. Las protestas, que comenzaron en febrero, seguirán durante los próximos meses.