¿A cuánto asciende la multa por no abrir la puerta del coche “a la holandesa”?

Este gesto nos obliga a darnos la vuelta y a mirar si un ciclista, un peatón o un motorista viene por detrás, de forma que podamos evitar cualquier accidente

Salir de un coche aparcado tiene bastante más peligro del que podría parecer en un primer momento | Fuente: Dreamstime
Salir de un coche aparcado tiene bastante más peligro del que podría parecer en un primer momento | Fuente: Dreamstime FOTO: dreamstime La Razón

La gran mayoría de los accidentes de tráfico en las carreteras están directamente relacionados con un error humano. Sin embargo, es posible que uno de estos errores humanos provoquen un accidente aún cuando el coche ni siquiera está en marcha. Y es que, salir de un coche aparcado tiene bastante más peligro del que podría parecer en un primer momento.

¿Qué es “abrir la puerta a la holandesa”?

Los ciclistas ya son una realidad en nuestras calzadas. Y como circulan en los laterales de la carretera (donde se agolpan todos los vehículos aparcados en línea), con frecuencia se encuentran con el pasajero de un coche, que ha decidido abrir la puerta justo cuando ellos están pasando... lo que les puede dejar sin tiempo para reaccionar.

Un ciclista por el carril bici / Foto: Manuel Olmedo
Un ciclista por el carril bici / Foto: Manuel Olmedo

En varias ocasiones, la DGT como la Guardia Civil han dado cuenta de este peligro a través de sus redes sociales, y han recomendado un “truco” para evitar que un accidente como este pueda tener lugar: abrir el coche “a la holandesa”.

Esencialmente, este gesto consiste en abrir la puerta del vehículo utilizando la mano contraria a la puerta. Es decir, que si es el conductor del coche el que quiere salir, tendrá que llevar a cabo la acción con la mano derecha. Este hábito nos obliga a darnos la vuelta y a mirar si hay alguien que viene por detrás, de forma que podamos evitar cualquier potencial peligro.

¿De donde viene la expresión?

Esta práctica se conoce como “abrir la puerta a la Holandesa” porque en este país está muy extendida. Y es normal... al fin y al cabo, Holanda es algo así como el paraíso de los ciclistas. De hecho, allí los ciclistas tienen hasta su propia embajada, laDutch Cycling Embassy”. Los holandeses usan la bicicleta para ir a trabajar, para hacer la compra, para llevar a sus hijos al colegio, para pasear, para hacer deporte… cualquier excusa es válida. Y esta situación obligó a las autoridades a ser mucho más incisivas y específicas en la regulación del tráfico, dando un papel protagónico a los ciclistas.

Una ciclista circula sin casco por el carril bici de la calle de Alcalá de Madrid
Una ciclista circula sin casco por el carril bici de la calle de Alcalá de Madrid

En el año 1970 el Gobierno del país decidió afrontar las elevadas cifras de siniestralidad que afectaban a este colectivo. Y cuando estudiaron las circunstancias en las que se producían estos accidentes, pudieron identificar un patrón que se repetía con demasiada frecuencia: un ciclista circula por la vía cuando se abren las puertas de un coche aparcado... y se produce la desgracia. Para cortar de raíz el problema, las autoridades empezaron a obligar a los pasajeros de los vehículos a asumir la responsabilidad de vigilar la carretera antes de abrir la puerta. Con el tiempo, esta normativa se extendió también a otros países, como Reino Unido.

¿Y en España?

La última reforma de la Ley de Tráfico -que entró en vigor el pasado 21 de marzo- incluyó nuevas sanciones para quienes abran la puerta de un vehículo sin mirar. Y si un agente nos pilla abriendo la puerta sin la debida diligencia o nuestra imprudencia provoca un accidente, la multa podría ascender hasta los 260 euros, aunque no conllevaría la pérdida de puntos.