Dos de cada diez jóvenes pensaron en el suicidio en 2021

Un 7% lo planificó y un 4,5% intentó finalmente quitarse la vida, según un estudio

Un 15,5% de los jóvenes participantes tuvo «ideas» de quitarse la vida
Un 15,5% de los jóvenes participantes tuvo «ideas» de quitarse la vida FOTO: Jesús G. Feria La Razón

Un estudio español sobre el impacto del suicidio en adolescentes de entre 14 y 19 años ha revelado que el 19% de los encuestados deseó la muerte en el último año, mientras que un 7% lo planificó y un 4,6 % intentó quitarse la vida.

Estos datos fueron aportados ayer por el doctor en Psicología y profesor en la Universidad de Rioja Eduardo Fonseca en la «Jornada de reivindicación por la prevención del suicidio» celebrada en el Congreso. Realizado a 6.000 adolescentes, también apunta que un 15,5% de éstos ha tenido «ideas» de quitarse la vida y el 8,5% lo ha comentado con otras personas.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística, el suicidio es la primera causa de muerte no natural en España, con especial impacto en los jóvenes durante los últimos años. Además, el 9,3 % de los españoles ha intentado quitarse la vida en algún momento, según relató el psicólogo Eduardo Fonseca.

Frente a estas cifras hizo hincapié en que «el suicidio es prevenible» con intervenciones «oportunas y de bajo coste», y señaló que las intervenciones en centros educativos son «eficaces, eficientes y efectivas» al reducir las tentativas de suicidio en un 34% y la ideación en un 13%. Es por ello que Fonseca, junto a otros psiquiatras, psicólogos y profesionales de servicios de emergencias participantes en la jornada, quieren «acumular razones, argumentos y experiencias» para pedir un Plan Nacional de prevención del suicidio que evite el desarrollo de conductas suicidas. También alegan el «coste-efectivo», además de poder salvar muchas vidas.

Los expertos reunidos en el Congreso han lamentado que España no esté en la lista, elaborada por la Organización Mundial de Salud (OMS), de los 38 países que cuentan con planes de prevención sobre este problema. «El suicidio se puede prevenir dependiendo de lo que uno esté dispuesto a invertir. Hay países que invierten más y otros que menos y, lamentablemente, España no le ha dado a este tema la importancia que requiere», señaló el psiquiatra del Hospital Universitario Gregorio Marañón de Madrid, Celso Arango.

Según puntualizó, se ha calculado que por cada euro que se invierte en medidas disuasorias para el suicidio, la sociedad recupera más de 50 y por cada euro invertido en la formación en este aspecto de profesionales sanitarios de Atención Primaria la sociedad recupera más de 40. «Necesitamos medidas y no leyes estigmatizantes. Hay mecanismos que permiten reducir los casos de suicidio y producir un retorno económico a la sociedad», destacó el psiquiatra.

El doctor Eduardo Fonseca volvió a intervenir para subrayayar la necesidad de formar a la comunidad educativa e, incluso, a los estudiantes en la prevención de la conducta suicida. E insistió en que se está ante un desafío social sobre el que hay que dar una respuesta a través de una estrategia de prevención «holística, integral y fundamentada en las personas».

El codirector del Programa de Doctorado de la UNED Luis Fernando López abogó por prevenir estas conductas en los espacios virtuales, dado que se ha visto que muchas personas comparten pensamientos o tentaciones suicidas en las redes sociales.