Sanidad alerta a las comunidades tras detectar numerosos posibles casos de viruela del mono

Reino Unido y Portugal ya han confirmado casos de esta rara enfermedad endémica de África

Viruela del simio
Viruela del simio FOTO: M. Roselló

El Ministerio de Sanidad ha lanzado una alerta sanitaria a las comunidades autónomas tras detectar en Madrid varios casos sospechosos de la viruela del mono. Los casos están pendientes de confirmación por parte del Centro Nacional de Microbiología (CNM), según ha adelantado ‘El País’. En general, la transmisión del virus es respiratoria, pero por las características de los casos sospechosos la transmisión apunta a ser por contacto con fluidos. En concreto, todos los pacientes en estudio son hombres que mantienen relaciones homosexuales.

El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, ha señalado este miércoles que “no es probable que la viruela del mono vaya a generar una trasmisión importante, pero no se puede descartar”. Por ello, ha indicado que hay tener mucho cuidado y, en ese sentido, ha recalcado que están trabajando con todas las hipótesis posibles.

El aviso de Sanidad llega un día después de que Portugal informará de tres casos, otros dos pendientes de confirmación y 15 en investigación, y de que Reino Unido confirmara la existencia de un brote en el país con siete casos.

Las autoridades sanitarias británicas investigan el origen de esta enfermedad que rara vez se detecta en Europa y es endémica en África occidental y central. Seis casos se han detectado en Londres y uno en el noreste de Inglaterra. El primer paciente diagnosticado había viajado recientemente a Nigeria, donde se cree que contrajo la infección. pero la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA) estima que ya hay transmisión comunitaria.

Este fin de semana, Reino Unido confirmó la detección de cuatro nuevos casos, sin antecedentes de viajes a zonas de riesgo ni conexión con los casos previos. Todos los pacientes son hombres que habían mantenido relaciones sexuales con otros hombres. Dos de ellos, habían tenido contactos comunes. Respecto a los otros dos casos, ambos son compañeros de piso y no tenían relación con el primer diagnosticado.

De los siete pacientes, al menos cinco han requerido hospitalización. Según indican las autoridades británicas en un comunicado, los individuos se han contagiado con la cepa de África occidental, la cual es más leve que la variante procedente de África central.

“Estamos investigando rápidamente la fuente de estas infecciones porque la evidencia sugiere que puede haber transmisión del virus de la viruela del mono en la comunidad, propagada por contacto cercano”, dijo la Dra. Susan Hopkins, asesora médica principal de UKHSA.

La agencia señala que el virus no se propaga fácilmente entre las personas y que el riesgo para la población del Reino Unido es bajo. Sin embargo, dado que los casos más recientes se encuentran en comunidades de homosexuales y bisexuales, recomienda a estos grupos que controlen cualquier erupción o lesión inusual.

Además, ha advertido a otros países por si pueden detectar casos similares y han creado un equipo de gestión de incidentes para coordinar la identificación de contactos. También se está realizando un rastreo en los pasajeros del avión en el que viajó el primer paciente identificado. Ninguno ha reportado síntomas compatibles hasta el momento.

¿Qué es la viruela del mono?

La viruela del mono es una una infección vírica inusual que generalmente ocurre esporádicamente en partes boscosas de África central y occidental. Es causada por el virus de la viruela del simio que pertenece a la familia de los ortopoxvirus y tiene una tasa de letalidad entre el 1 y el 10%.

Se desconoce el alcance total de hospedadores que tiene el virus, pero las especies conocidas como susceptibles incluyen monos y simios, una variedad de roedores y otros mamíferos pequeños. Las vías de transmisión entre animales sólo se conocen en parte, pero se cree que el virus podría transmitirse en aerosoles, a través de abrasiones cutáneas, o por medio de la ingestión de tejidos infectados.

Las personas se contagian cuando entran en contacto con líquidos corporales de los animales infectados; por ejemplo, si un animal infectado muerde a una persona o si una persona inhala gotas que contienen el virus. La transmisión entre humanos es poco frecuente. Las posibles vías incluyen el contacto de piel con piel, el contacto con líquidos corporales infecciosos, o la transmisión por aerosoles durante el contacto prolongado cara a cara.

Según recoge la Organización Mundial de la Salud (OMS), la mayor parte de los casos se han producido en áreas de selva tropical de África Central y Occidental y ocasionalmente se exporta a otras regiones. El primer caso de viruela del mono humano se identificó en 1970 en la República Democrática del Congo. En 2017, 39 años después, Nigeria experimentó el mayor brote documentado.

Estados Unidos sufrió un brote en 2003 cuando se importaron roedores infectados como mascotas procedentes de África que transmitieron el virus a perros de las praderas domésticos. El virus posteriormente infectó a aproximadamente 70 personas que habían estado en contacto con estos animales.

Síntomas de la viruela del mono

La viruela del mono causa síntomas similares a los de la viruela. Los síntomas iniciales incluyen fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, dolores musculares, dolor de espalda, fatiga extrema y, a diferencia de la viruela, ganglios linfáticos inflamados y prominentes. En algunos casos en EE UU también se informaron náuseas, vómitos y conjuntivitis. Al cabo de 1 a 3 días de la aparición de la fiebre, se puede manifestar una erupción que suele comenzar en la cara y después se extiende a otras partes del cuerpo, incluidos los genitales.

Por lo general, la enfermedad mejora por sí sola sin tratamiento, aunque algunas personas pueden desarrollar síntomas más graves, que pueden requerir atención hospitalaria. La enfermedad suele durar de 2 a 4 semanas, y las lesiones cutáneas se recuperan dentro de los 14-21 días. Las secuelas pueden ser cicatrices varioliformes residuales, con lesiones cutáneas hipopigmentadas y/o hiperpigmentadas.

Si bien se ha aprobado una vacuna para la prevención de la viruela del simio y la vacuna tradicional contra la viruela también brinda protección, estas vacunas no están ampliamente disponibles y las poblaciones de todo el mundo menores de 40 o 50 años ya no se benefician de la protección brindada por los programas anteriores de vacunación contra la viruela.