Sanidad confirma siete casos de viruela del mono e investiga 24 sospechas

Madrid es la comunidad en la que se han detectado todos. Los afectados evolucionan positivamente y se encuentran aislados en sus domicilios

La Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid confirmó ayer, miércoles, la detección de 7 casos de infección por viruela del mono en la región, y se encuentra investigando otros 24 en coordinación con el Centro Nacional de Microbiología (CNM) –entidad que cuenta con la técnica necesaria para confirmar o descartar este primer diagnóstico–. Los ocho primeras sospechas se detectaron el martes, también en Madrid, tras lo cual el Ministerio de Sanidad lanzó una alerta sanitaria a todas las comunidades autónomas.

Aunque, en general, la transmisión del patógeno se produce por vía respiratoria, las características de los casos sospechosos de infección apuntan a que han sido por contacto con mucosas durante las relaciones sexuales. Las personas en estudio evolucionan positivamente y se encuentran aisladas en sus domicilios, aunque la Consejería informó de que mantiene una vigilancia estrecha ya que pueden requerir ingreso hospitalario.

La Dirección General de Salud Pública se encontraba a última hora de la tarde de ayer a la espera del resultado de las pruebas de laboratorio, y valorando el papel de la vacuna de la viruela para el control de la transmisión, así como el uso de antivirales si fueran necesarios. También está realizando la investigación epidemiológica a los afectados e identificando a los posibles contactos.

La alerta en España llegó dos días después de que Portugal confirmara el lunes tres casos –tiene otros dos pendientes de confirmación y 15 en investigación– y diez días después de que Reino Unido informara, el pasado 6 de mayo, de la existencia de un brote, que había ascendido a nueve personas al cierre de esta edición.

Viruela simio
Viruela simio FOTO: T. Nieto

Transmisión comunitaria

El primer paciente diagnosticado había viajado recientemente a Nigeria, donde se cree que contrajo la infección, pero ayer la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA) declaró que hay cierto nivel de transmisión comunitaria.

El pasado fin de semana, las autoridades británicas informaron de la detección de cuatro nuevos casos, sin antecedentes de viajes a lugares de riesgo ni conexión con los casos previos. Hasta el momento, dos de ellos habían tenido contactos comunes. Respecto a los dos casos comunicados el pasado sábado, son compañeros de piso y no tenían relación con el primer caso. Los dos últimos casos no están conectados con los anteriores. De los nueve pacientes confirmados, cinco han requerido hospitalización. Los individuos se habrían contagiado con la cepa de África occidental, que es más leve que la variante procedente de África central.

Dado que todos los pacientes son hombres que habían mantenido relaciones sexuales con otros hombres, la UKHSA ha recomendado «a aquellas personas gais, bisexuales y a hombres que mantienen sexo con otros hombres (MSM, en inglés) que estén alerta sobre cualquier erupción o lesión inusual».

Virus “desconocido” en España

La viruela del mono es un virus desconocido para el sistema sanitario español, pero con menor capacidad pandémica que la covid, ya que su transmisión no es respiratoria sino por contacto estrecho a través de fluidos, piel o lesiones cutáneas activas, «más fácil de contener», señaló, en declaraciones a Efe, el portavoz de la Sociedad de Enfermedades Infecciosas y Microbiología (SEIMC), Fernando De la Calle. No obstante, «todo dependerá de que las cosas se hagan bien», advirtió, teniendo una «buena fase de contención» y «priorizando que los casos sospechosos, una vez confirmados, se aíslen en cuarentenas o sean manejados en unidades especializadas en infecciosas, como las que en su día atendieron a pacientes con ébola».

El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón, aseguró ayer que «no es probable que la viruela del mono vaya a generar una transmisión importante en España», pero también alertó de que «hay que tener mucho cuidado porque tampoco se puede descartar». Al respecto, explicó que, hasta hace pocos años, los brotes que se habían dado en África «no tenían más de una segunda generación de transmisión, pero en los últimos sí que se han detectado hasta de tercera y cuarta generación, aunque que son muy pequeños, autolimitados»

Por su parte, la viróloga del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Margarita del Val, apuntó que se trata de una enfermedad «razonablemente benigna pero muy molesta, ya que causa lesiones muy grandes en la piel». «Las lesiones son locales y se curan ellas solas, y no hay casos tan graves. Lo que hay que hacer es localizar el origen, la transmisión, y pararla cuanto antes».