“Purple drank”, la peligrosa bebida de moda en los botellones

Se trata de una mezcla de jarabe para la tos, refresco tipo Sprite y caramelos

Purple drunk
Purple drunk FOTO: La Razón La Razón

Los jóvenes españoles han incorporado a sus botellones una nueva bebida más peligrosa que el alcohol por sus efectos secundarios: el “purple drank”, también conocido como “lean”. Se trata de una combinación de cualquier jarabe para la tos que contenga codeína, un refresco tipo Sprite o Seven Up y caramelos o gominolas para darle el color morado característico.

La codeína es un opioide autorizado por Sanidad para el tratamiento sintomático del dolor de intensidad leve o moderada y de la tos improductiva, pero en grandes dosis tiene efectos similares a la morfina por lo que puede provocar graves problemas de salud e, incluso, la muerte.

Según explica la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, el efecto farmacológico de la codeína se debe a su transformación en morfina gracias a la enzima CYP2D6 del citocromo P450. Algunas personas son genéticamente metabolizadores ultrarrápidos, lo que implica que transforman la codeína en morfina más rápidamente y que, por tanto, tienen más posibilidades de presentar intoxicación por morfina. Ante estos efectos adversos, Sanidad recomienda no usar codeína en menores de 12 años ni en mujeres embarazadas.

La ingesta de grandes cantidades de codeína puede provocar disforia, euforia, mareo, alteraciones del estado de ánimo (sensación de flotación, desorientación, y aprensión) así como alucinaciones y convulsiones, y, en los casos más graves, la muerte.

La moda del “purple drunk” ha sido importada de Estados Unidos, donde este tipo de jarabes se puede adquirir sin receta en los supermercados, y su preparación se ha popularizado entre los más jóvenes a través de cientos de vídeos con la “receta” publicados en redes sociales, especialmente en Tik Tok. En España los jarabes con codeína requieren receta pero es un medicamento de uso habitual en las familias por lo que puede estar al alcance de los jóvenes.

La Policía ya ha alertado del aumento del consumo de esta bebida y esta misma semana la Guardia Civil de Santiago alertó de que una menor estaba consumiendo “purple drank” en un botellón con varios jóvenes más, según ha informado Antena3.

También el pasado mes de febrero, la policía sorprendió a varios menores de 13 años tomando “chupitos” de la nociva bebida en Málaga.

Lucha contra el botellón

Los botellones son una práctica habitual entre los más jóvenes y el Gobierno prepara una norma para la prevención del consumo de alcohol en los menores. Los médicos y sanitarios españoles han reclamado a Sanidad que en el anteproyecto de ley incorpore un aumento del precio de las bebidas alcohólicas, incluido vino y cerveza, y de la edad de consumo, así como un riguroso control de los puntos de venta.