El virus del actual brote de la viruela del mono ha mutado a un ritmo sin precedentes

Un estudio publicado en la revista Nature Medicine confirma que el virus pertenece al clado 3 y que es muy probable que tenga un solo origen

El virus de la viruela del mono parece haber mutado mucho más de lo que normalmente se esperaría. Así lo afirma un equipo de investigadores portugueses que señala que el brote, que se ha detectado a la vez en varios países, tiene “muy probablemente un único origen” y que la cepa presenta cambios evolutivos recientes.

El mayor brote de viruela del mono descrito hasta ahora en países donde esta enfermedad no es endémica fue identificado en Reino Unido en mayo y, según los datos ofrecidos este viernes de por la Organización Mundial de la Salud (OMS), ya se han confirmado 3.200 casos en 40 países fuera de África. En España, el Ministerio de Sanidad notificó en su informe del martes un total de 520 casos (513 de ellos en hombres), en 13 comunidades. Sin embargo, los datos ofrecidos por las comunidades autónomas superan esa cifra, que rondaría los 800.

La viruela del mono es una enfermedad rara que se cree que tiene su origen en los animales. Es de la misma familia de virus que la viruela. Por lo general, la viruela del mono se localiza en los países de África occidental y central, pero este año se ha visto el primer brote en varios países, incluidos casos sin vínculos conocidos con estas zonas donde el virus es endémico.

El virus puede transmitirse entre personas por contacto cercano con lesiones, fluidos corporales, gotitas respiratorias, así como por el contacto cara a cara, y materiales contaminados. No obstante, el brote actual ha generado incertidumbre sobre cómo se propaga exactamente, ya que atendiendo a los datos presenta mucha más transmisión de lo normal.

El equipo del portugués Instituto Nacional de Salud doctor Ricardo Jorge encabezado por João Paulo Gomes recolectó en total 15 secuencias del virus de la viruela del simio, en su mayoría de Portugal, y reconstruyeron sus datos genéticos con el objetivo de intentar establecer la trayectoria evolutiva del brote.

Los datos indican que la cepa asociada al actual brote es una rama divergente del virus de un brote de 2018-2019 en Nigeria, exportado a otros países y con vinculación genética con otro registrado también en ese país africano en 2017-2018. Los investigadores descubrieron alrededor de 50 variaciones genéticas en el virus actual en comparación con los de los brotes de 2018 y 2019.

“Es mucho más de lo que cabría esperar teniendo en cuenta las estimaciones anteriores de la tasa de mutación de los ortopoxvirus”, afirman. Estas variaciones genéticas serían de entre seis y 12 veces más, lo que puede representar una “evolución acelerada”, afirman los autores.

Además, descubrieron que todas las cepas secuenciadas del brote “se agrupan estrechamente, lo que sugiere que tiene un único origen”. En conjunto, los datos apuntan a un escenario de más de una introducción desde un único origen, con un evento o eventos que desencadenaron la rápida difusión mundial como saunas utilizadas para encuentros sexuales o viajes al extranjero, señala el estudio.

Los científicos también explican que al actual virus pertenece al clado 3 de la viruela del mono, lo que confirma que es parte del tipo más amplio de África Occidental. Esta versión tiene una tasa de letalidad menor al uno por ciento y es mucho menos virulenta que la versión del clado 1 de África Central, que puede causar la muerte en más del 10 por ciento de los casos.

El investigador João Paulo Gomes señala que todavía no se sabe si estas mutaciones han contribuido a aumentar la transmisibilidad entre personas. “Solo sabemos que estas 50 mutaciones adicionales fueron bastante inesperadas”, dijo en declaraciones a Newsweek. “Teniendo en cuenta que este virus de la viruela del simio de 2022 es probablemente un descendiente del brote de Nigeria de 2017, uno esperaría no más de cinco a 10 mutaciones adicionales en lugar de las 50 mutaciones observadas. Esperamos que ahora, grupos especializados realicen experimentos de laboratorio para entender si este virus de 2022 ha aumentado su transmisibilidad”, agregó.

El comité de emergencia de la OMS, compuesto por una docena de científicos, se ha reunido en las últimas horas de manera anticipada para evaluar si la propagación de enfermedad debe considerarse una “emergencia de salud pública de importancia internacional”- como en su día fue la Covid- o, por el contrario, una simple enfermedad leve.