Descubren qué personas actúan como “incubadoras” de las nuevas variantes de la Covid

Un nuevo estudio de la Universidad de Tel Aviv revela cómo se originan las nuevas cepas y de qué modo se potencian

Imagen que muestra una célula moribunda (verde) infectada con el virus SARS-CoV-2 (azul), aislada de un paciente.
Imagen que muestra una célula moribunda (verde) infectada con el virus SARS-CoV-2 (azul), aislada de un paciente. FOTO: NIAID IRF NIAID IRF

La pandemia de coronavirus continúa. En estos momentos, el mundo está pendiente del rumbo que toman los nuevos linajes de Ómicron. Las subvariantes BA.4 y BA.5 se encuentran en fase de expansión en varias países y según advierten las autoridades sanitarias, podrían provocar un nuevo repunte en los contagios. En España, estas variantes van ocupando cada vez más espacio. El último informe epidemiológicos del Centro de Coordinación de Emergencias y Alertas Sanitarias (CCAES) indica que en la semana del 13 al 19 de junio los linajes BA.4 y BA.5 tienen una prevalencia de entre el 19,2 y el 76,3 %, según el territorio. Además, se ha detectado en los ciudadanos una “menor capacidad de neutralización” para estas nuevas variantes tanto en personas vacunadas que incluso hayan superado una infección con BA.2.

Desde que se inició la pandemia, el virus ha desarrollado una gran cantidad de mutaciones y los científicos han tratado de dilucidar cómo se originan esas variantes y de qué modo se potencian. Ahora, una nueva investigación de la Universidad de Tel Aviv (TAU) y el Centro Médico Sourasky revela el origen de estos nuevos linajes. El estudio, publicado en la revista Nature, ha encontrado un tipo de pacientes más propensos a generar mutaciones en su organismo.

El trabajo, dirigido por el profesor Adi Stern y la estudiante de doctorado Sheri Harari de la Escuela de Biomedicina e Investigación del Cáncer de la Universidad de Tel Aviv, afirma que es probable que estas variantes se formen en pacientes con Covid prolongado que sufren inmunosupresión. Según los investigadores, el sistema inmunológico debilitado de algunos de estos pacientes, en particular en el área de los pulmones, permite que el virus se asiente en su organismo y evolucione allí sin restricciones. El estudio destaca la importancia de proteger a las personas inmunocomprometidas de alto riesgo, que también son susceptibles de constituir una “incubadora” de las próximas variantes.

“Desde el comienzo de la epidemia de Covid-19, la velocidad a la que ha evolucionado el virus ha sido algo confusa”, comenta el el profesor Stern. “Durante el primer año de la pandemia, pudimos observar una tasa de mutación relativamente lenta. Sin embargo, desde finales de 2020 hemos asistido a la aparición en el mundo de variantes caracterizadas por un gran número de mutaciones, superando con creces las tasas esperadas”. Varias hipótesis científicas ya han planteado un vínculo entre los pacientes con Covid persistente y la tasa de acumulación de mutaciones, pero aún no se había probado nada.

“Algunas personas desarrollan una infección crónica por coronavirus”, dice Adi Stern. “Esto significa que el virus permanece en su cuerpo durante mucho tiempo y, por lo tanto, tienen un alto riesgo de infección recurrente. En todos los casos observados hasta ahora han sido pacientes inmunocomprometidos, es decir en los que parte del sistema inmunológico está dañado y no puede funcionar. En términos de evolución biológica, estos pacientes constituyen una “incubadora” de virus y mutaciones. El virus, que persiste mucho tiempo en su organismo, consigue adaptarse al sistema inmunitario ya los tratamientos que recibe acumulando diversas mutaciones”.

La investigación involucró a un grupo de 27 pacientes crónicos con Covid-19 diagnosticados durante 2020 o principios de 2021 en el Hospital Ichilov de Sourasky, algunos de los cuales padecían cánceres hematológicos y otros trastornos del sistema inmunitario, lo que impide la recuperación total del virus. Encontraron que algunos de ellos tenían un patrón aparente de recuperación, seguido de infección viral recurrente. En todos estos pacientes, el virus reapareció en forma mutada, lo que sugiere que la recuperación no había sido completa, un proceso que recuerda en parte al del VIH después de un tratamiento farmacológico inadecuado. Tras un examen más detallado de estos pacientes, los investigadores descubrieron que cuando se observa un patrón de recuperación aparente (basado en hisopos nasofaríngeos negativos), el virus continúa prosperando en los pulmones de los pacientes. Por lo tanto, los investigadores sugieren que el virus acumula mutaciones en los pulmones y luego regresa al tracto respiratorio superior.

“Todavía se está revelando la complejidad de la evolución del coronavirus, y esto plantea muchos desafíos para la comunidad científica. Creo que nuestra investigación ha abierto la puerta a destinar más esfuerzos de investigación para descubrir los orígenes de las diversas variantes. Este estudio destaca la importancia de proteger a las personas inmunocomprometidas, que tienen un alto riesgo de contraer el virus, pero que también pueden ser una incubadora para la formación de la próxima variante, lo que representa un riesgo para todos nosotros”, concluye Stern.