La antigua práctica con animales que podría salvar a España de los incendios

A día de hoy, esta actividad se sigue utilizando y se reconoce como una función necesaria

Ovejas
JUNTA DE EXTREMADURA
24/03/2022
Ovejas JUNTA DE EXTREMADURA 24/03/2022 FOTO: JUNTA DE EXTREMADURA JUNTA DE EXTREMADURA

España arde tras una oleada de incendios que está sacudiendo buena parte del país. La segunda ola de calor del verano no está dando tregua y las altas temperaturas no ayudan a la extinción del fuego, que ya ha acabado con decenas de miles de hectáreas en múltiples zonas, de la que destaca Extremadura, la comunidad que está saliendo peor parada. Pero también Andalucía o Galicia se encuentra en una dura situación.

La ola de calor que sufre casi todo el país tras la entrada de una masa de aire cálido del Sáhara, deja en su octavo día máximas superiores a los 40 grados en diversos puntos de España, y algunas zonas alcanzan los 45ºC. Además, ya van más de 360 muertos debido al intenso calor.

Para intentar evitar lo máximo posible que se provoquen o expandan los incendios, además de la ayuda vital de los bomberos o fuerzas desplegadas para extinguirlos, algunos ganados y agricultores crean cortafuegos.

Aunque es una práctica ancestral, hoy en día se reconoce como una función necesaria. Los animales se alimentan de la maleza del sotobosque, ayudando así, de forma indirecta, a que no haya tantos incendios tras eliminar la hierba seca.

Con la ganadería, se produce una limpieza de la biomasa vegetal que, sin darnos cuenta, puede ser tan efectiva como los bomberos. Cada cabra adulta se alimenta de entre 1,5 y 2,5 kilos diarios de hierba seca, mientras que cada oveja puede consumir entre dos y tres kilos de materia seca diaria.

La presencia del ganado en el monte tiene muchos beneficios ambientales, ya que favorece la biodiversidad, contribuye a la dispersión de semillas, mejora la estructura del suelo y reduce la erosión y la desertización.

No obstante, el problema recae en la falta de personas que trabajen el campo para llevarla a cabo. Esta práctica, de no hacerse, la biomasa vegetal se convierte en una capa de combustible para arder con la legada de la estación seca y las temperaturas extremas.

Europa vive un infierno a raíz del fuego.

En lo que va de año, en España ya se han quemado más de 70.000 hectáreas. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se desplaza este lunes, 18 de julio, a Extremadura para visitar las zonas afectadas por los incendios en la región. Pero nuestro país no es el único afectado.

En Francia, más de 14.000 personas han sido evacuadas en las últimas horas por los dos grandes incendios declarados esta semana cerca de la ciudad francesa de Burdeos, que además han ganado en intensidad en las últimas horas.

Las temperaturas han alcanzado ya 40º en varias zonas del país, según el servicio meteorológico francés (Météo-France), que ha colocado a 37 departamentos en estado naranja. El lunes promete ser “más cálido para el oeste del país”, según Météo-France.

Por otro lado, El Gobierno portugués ha declarado el fin del estado de “contingencia” por incendios a partir de la próxima medianoche pero las autoridades mantendrán la alerta ante la posibilidad de nuevos focos, según ha anunciado el ministro del Interior, José Luís Carneiro. El nivel de respuesta será reevaluado el martes, al final de la jornada, para decidir si se mantiene la situación de alerta o una nueva situación de contingencia.