La Fundación Mutua impulsa el talento español por el mundo

Las Becas Excelencia, que concede la Fundación Mutua Madrileña desde hace 17 años, permitirán a 57 estudiantes ampliar su formación en el extranjero

Lorenzo Cooklin, director general de la Fundación Mutua, rodeado de los beneficiarios de las becas
Lorenzo Cooklin, director general de la Fundación Mutua, rodeado de los beneficiarios de las becas FOTO: Fundación MutuaMadrileña Fundación MutuaMadrileña

Inés estudió Medicina, hizo prácticas en Psiquiatría y, gracias a su formación en artes escénicas, quiere aplicarlas para el tratamiento de enfermedades mentales. «Quiero usar las artes escénicas para el ámbito de la salud mental», explica.

Lo hará cursando un máster en Escritura Dramática y creación Escénica en la Universidad Jean Jaurès de Toulouse (Francia), gracias a una Beca Excelencia de la Fundación Mutua Madrileña para la ampliación de estudios de posgrado en el extranjero. «Con la perspectiva artística de base, tengo intención de indagar en el teatro aplicado a la salud mental y al desarrollo personal y colectivo», señala. Junto a Inés, 56 jóvenes más que han acabado sus estudios, hijos e hijas de mutualistas con al menos 20 años de antigüedad, pondrán rumbo a universidades de todo el mundo para completar sus estudios.

Desde hace 17 años, la Fundación Mutua Madrileña mantiene este programa de becas como una de las vías a través de las cuales revierten parte de sus beneficios hacia sus asegurados. Como novedad, en 2022 la Fundación Mutua ha aumentado la dotación de la convocatoria, lo que ha supuesto poder otorgar 15 becas más que en otros años. Para ello, se ha destinado más de un millón de euros a este fin.

Expedientes brillantes

En total, 57 jóvenes podrán financiar sus estudios fuera de nuestras fronteras gracias a esta ayuda. Son estudiantes de distintas áreas. En concreto, la convocatoria de becas los agrupa en cuatro: Artes, Humanidades y Arquitectura, Ciencias Sociales y Jurídicas, Ciencias de la Salud y STEM para estudios de Ciencia, Tecnología, Matemáticas e Ingeniería. Dentro de estas categorías, la selección de los candidatos se hace en función de criterios de excelencia académica.

En la categoría STEM, Yago del Barrio, un mallorquín afincado en Madrid por estudios, dará un giro a su formación como ingeniero aeroespacial para especializarse en energías renovables. «Mi motivación por estudiar el grado vino gracias a mi capacidad matemática y de resolución de problemas, además de mi afición por el espacio desde pequeño. Pero una vez en la carrera descubrí que mi verdadera vocación no estaba alineada con la ingeniería pura, y mucho menos con la aeronáutica. Es por ello que, con mi formación ingenieril y con mi vocación europea y medioambiental, decidí buscar un campo interesante para especializarme. Concluí proseguir estudios especializados en ingeniería energética, concretamente, en energías renovables», explica.

En septiembre Yago comenzará un máster en Energía Internacional en la Escuela de Relaciones Internacionales de París (Francia), especializándose en un campo relevante en el momento actual ya que «estamos en momentos críticos para conseguir los objetivos climáticos establecidos, y eso supone una transición energética tanto en la producción como en el consumo industrial. Todo ello pasa por una adaptación rápida a energías no contaminantes, inclusiva con toda la sociedad y el medio ambiente».

Aplicaciones de las Becas

La ayuda económica de la Fundación Mutua no tiene por qué destinarse a la matrícula. Muchas veces ayuda a costear la estancia en ciudades caras como París, en el caso de Yago. Otras supone poder o no estudiar fuera, como le pasa a Inés, que «tendría que haber recurrido a otras formas de financiación porque suponía una carga que es difícil de asumir».

Con este programa de becas, la Fundación Mutua revierte en los asegurados de Mutua Madrileña parte de su beneficio social. «Conocí el programa por un correo de la Mutua que recibió mi padre y decidí aplicar», cuenta Yago.

Los estudios de posgrado que realicen los alumnos también pueden ser de doctorado, como es el caso de Esther Mercado, que realizará parte de su doctorado en Psicología en la National University of Ireland Galway en Irlanda. «El departamento de Psicología de este centro tiene una gran proyección internacional y mucha producción científica, especialmente en el área del autismo y los trastornos del neurodesarrollo», en los que se especializará Esther.

«Durante mi grado tuve la oportunidad de hacer prácticas en el aula TEA (trastornos del espectro autista) de un colegio y fue increíble observar la mejoría de las habilidades sociales y comunicativas de los alumnos, por lo que decidí dedicarme a ello», cuenta.

Ahora Esther, que ya ha hecho su primer año de doctorado «sin la beca, compaginándolo con un trabajo a media jornada», espera que esta ayuda de la Fundación le ayude a centrar «toda su atención y esfuerzos en el doctorado» para especializarse en este tipo de trastornos y trabajar con estos niños, «compaginándolo con la docencia y la investigación en la universidad».

Las becas están dotadas de doce mil euros anuales por un periodo máximo de dos años, en función del programa elegido, y se conceden a graduados en universidades españolas hace menos de cuatro años, para ampliar sus estudios internacionalmente. Más del 60% de los beneficiarios de este año son mujeres y los destinos más demandados han sido Francia, Países Bajos y Bélgica, si bien también hay becas para Japón y Estados Unidos.

Estudios que abrirán posibilidades para adentrarse en un mundo laboral cada vez más exigente, pero que también permitirán vivir experiencias extracurriculares que les marcarán de por vida.