Los fallecidos por legionela en Cáceres suben a cuatro

El Servicio Extremeño de Salud ha confirmado 15 casos, aunque no lo considera un brote

Salud Pública ha tomado muestras en distintos puntos de la ciudad de Cáceres, por ahora negativas
Salud Pública ha tomado muestras en distintos puntos de la ciudad de Cáceres, por ahora negativas FOTO: PIXABAY

Los casos de legionela detectados en Cáceres han aumentado hasta un total de 15, de los que cuatro han fallecido (recordemos que hasta ahora eran dos las personas que han perdido la vida debido a la bacteria), según ha informado hoy la Dirección General de Salud Pública del Servicio Extremeño de Salud (SES). De las 15 personas afectadas, cuatro permanecen ingresados, aunque por otras patologías, informan las mismas fuentes. Dos de los últimos cuatro fallecimientos están aún a la espera de confirmación analítica para ver si fueron debidos o no a la bacteria.

Ante los primeros casos detectados, desde el día 2 de agosto el Servicio Extremeño de Salud estudió los casos de los pacientes del Hospital San Pedro de Alcántara de Cáceres que presentan síntomas respiratorios de mala evolución, gracias a lo cual ha podido detectar los 15 casos positivos.

Fuentes sanitarias de la Junta extremeña han subrayado que “no se trata de un brote de legionela al no haber nexo epidemiológico entre los casos. El único punto de unión, muy débil, que se ha encontrado es que la mayoría de los casos han estado por trabajo o residencia en la zona de San Jorge de Cáceres”.

Entre el jueves 4 y el martes 9 Salud Pública tomó 30 muestras de distintos puntos de la ciudad de Cáceres. No obstante, hasta este momento no ha crecido el germen en ninguno de los cultivos, o sea que por ahora son negativas las muestras, aunque hay que esperar veinte días para tener resultados definitivos. Los análisis se han realizado en las redes de distribución de agua y torres de refrigeración de la zona del centro de Salud San Jorge, el parque del Rodeo, Colón, San Francisco y en un grifo del hospital.

La bacteria

La legionela es una bacteria que se puede encontrar de forma natural en acumulaciones de agua como lagos, ríos o estanques y que no implica ningún peligro para la salud de la población. Hay varias especies de legionela y solo una de ellas, la legionela neumofila serogrupo 1, es perjudicial para la salud en humanos.

En ocasiones puede crecer y multiplicarse en la red de distribución de agua y sistemas de enfriamiento de grandes dimensiones (como las torres de refrigeración). Su multiplicación se ve favorecida por el estancamiento del agua y temperaturas entre 30-45 grados. La única forma posible de contraer la enfermedad es por vía aérea, mediante la inhalación de pequeñas gotas de agua que permiten que la bacteria llegue a los pulmones, produciendo en ocasiones un síndrome febril de corta duración o un cuadro de neumonía. La infección por legionela puede manifestarse con fiebre alta de pronóstico leve y corta duración o como un cuadro de neumonía con fiebre alta.