España lidera el exceso de mortalidad en Europa

2022 pasará a la historia como el año más letal de los últimos cinco en nuestro país, que suma un aumento del 17% en el número de decesos

La mayor parte de los fallecimientos han sido en personas mayores de 85 años
La mayor parte de los fallecimientos han sido en personas mayores de 85 años FOTO: Felipe Dana AP

El exceso de mortalidad en Europa sigue sin volver a los valores habituales prepandemia, y España se encuentra entre los países que lideran esta lista. De hecho, mientras la media de fallecimientos europeos es un 6% mayor si se compara con datos de entre 2016-2019, nuestro país experimenta una subida de casi un 17%, según las estadísticas publicadas esta semana por Eurostat, la oficina estadística de la Unión Europea (UE). Solo nos supera Portugal, con un aumento del 24%, y nos sigue Estonia, con uno del 16%.

El pasado mes de julio fue hasta diez veces más mortal que el de 2019, con 9.687 fallecimientos más de lo esperado. Una cifra cinco veces mayor que la media de julio (1.844) desde que el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) recoge en las estadísticas en el MoMo (el sistema de monitorización de la mortalidad diaria por todas las causas en España).

Hasta finales de julio, el exceso de mortalidad en España suma 28.300 personas, lo que supone ya un 13,4% más de la cifra total de exceso de defunciones de todo 2021 (24.500). Y aún quedan cinco meses para que termine el año.

Los decesos debidos al calor y a la covid no pueden explicar ni la mitad del exceso de muertes, por lo que, detrás de estas preocupantes cifras, parece haber más incógnitas que certezas.

Exceso de mortalidad
Exceso de mortalidad FOTO: M. Roselló
«Difícilmente explicables»

«Los datos son los que son, y son objetivos. Sorprenden por lo elevado y, en estos momentos, también son difícilmente explicables. No se han hecho públicos aún los detalles de las causas de esas muertes ni los datos desagregados, por lo que, por ahora, lo único que se puede hacer es elucubrar», señala Antoni Trilla, catedrático de Salud Pública de la Universidad de Barcelona y jefe del Servicio de Medicina Preventiva y Epidemiología del Hospital Clínic.

«Llama la atención que la mayoría de los decesos se han producido en personas muy mayores, concretamente de entre 90 y 95 años. En España tenemos una expectativa de vida larga, con un gran porcentaje de pacientes crónicos que han sufrido los efectos de la pandemia en la atención sanitaria. Retrasos en los diagnósticos, en los tratamientos, falta de personal; la covid ha trastocado el funcionamiento normal de un sistema sanitario que tampoco gozaba de buena salud antes de que tuviera que lidiar con una emergencia sanitaria. En mi opinión, este factor es clave para explicar el exceso de mortalidad», destaca.

Y es que, a veces, el todo es más que la suma de las partes, y eso es lo que estar pasando con los diferentes factores que explican la acumulación anómala de fallecimientos que algunos profesionales llevan señalando desde los primeros meses de 2022.

«Vengo denunciando hace mucho tiempo la evolución de la mortalidad en nuestro país a través de los informes MoMo, que emite semanalmente el Instituto Carlos III. Claramente, aunque no sabemos los motivos exactos, tiene relación con los efectos que sobre el sistema sanitario ha tenido la pandemia, en forma de retrasos, faltas de personal, entre otros», destaca Juan Abarca, director general de HM Hospitales, en sus redes sociales.

«Que nuestro sistema sanitario ha quedado muy tocado y eso se traduce en una pérdida de calidad y eficacia es una obviedad. El que siga siendo así y no seamos capaces de que remonte la situación, para que realmente sea la base de nuestro estado de bienestar, sólo depende del nivel de prioridad que tenga para la sociedad y los políticos», añade.

Otro de los posibles sospechosos son las sucesivas olas de calor que hemos experimentado, dado que el calor extremo suele matar a personas muy vulnerables, generalmente mayores de 80 años. El ISCIII estima que, de los 19.822 decesos más de los esperados que se han producido en España desde el pasado 1 de junio, 4.601 son atribuibles al calor, y se tuvieron lugar, en su mayoría, en el mes de julio.

El envejecimiento de la población también puede estar implicado, aunque no como causa directa. España registro en 2022 un nuevo máximo de envejecimiento, contabilizando 133 personas mayores de 64 años por cada 100 menores de 16, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística. Sin embargo, nuestro país está por debajo de la media de Europa en cuanto a fallecimientos por esta causa (19,2% frente al 20,2% en la UE).

«El envejecimiento no puede explicar el exceso, pero sí es uno de los factores clave, ya que está claro que no estamos pudiendo atender bien ni proteger lo suficiente a esta población tan vulnerable», destaca Miguel Ángel Ponce, jefe de la Unidad Hospitalización a Domicilio del Hospital Dr. Negrín, de Gran Canaria, y diputado de Sanidad en Canarias del Partido Popular.

«Lo más grave de todo esto es que tenemos que estar elucubrando y buscando hipótesis sobre por qué han fallecido 28.300 personas más de lo habitual en lo que va de año. Creo que es algo lo suficientemente urgente para que el Gobierno hubiera ya reflexionado sobre ello y explicado públicamente las causas», subraya.

Ponce tiene claro lo que hay detrás de estas cifras, lo ha visto a diario como profesional en su lugar de trabajo. «Retrasos diagnósticos y terapéuticos –en un cáncer, un retraso de un mes puede ser la diferencia entre que el tumor se pueda o no resecar, y solo en Canarias hay una lista de espera de hasta dos meses para una cirugía mamaría–, falta endémica de personal, listas de espera inconcebibles, colapso en urgencias y Atención Primaria a causa de la séptima ola, y un largo etcétera». Un porcentaje importante de ese exceso de muertes, probablemente, esté formado por personas que fallecen a causa del largo descontrol en el manejo de patologías crónicas y la baja detección de cáncer en los últimos dos años. «Esta es la realidad y, detrás de ese exceso, hay negligencias a la hora de atender a los pacientes crónicos y pluripatológicos, en un sistema sanitario que está enfocado en el paciente agudo. También hay fallos graves por parte de la Administración, como la «gripalización» de la covid, que ha tenido un efecto indirecto en la mortalidad ya que, al saturar el sistema sanitario con ingresos, han hecho que lleguemos tarde a atender infartos, ictus, etc», añade.