Fetiches

¿Por qué algunas personas sienten atracción sexual hacia los peluches o hacia personas disfrazadas de animales?

Aunque no es una fantasía oscura per sé, el hecho de que algo tan infantil como un osito de peluche sea capaz de provocar la excitación sexual puede ser desconcertante

Mujer abrazando a su osito de peluche
Mujer abrazando a su osito de pelucheLa Razón

Aquellas fantasías sexuales que implican objetos inanimados, situaciones, en ocasiones extremas, o el sufrimiento o la humillación de uno mismo o de la pareja, reciben el nombre de parafilias. Y aunque cada cual es libre de hacer lo que quiera mientras exista un consentimiento con la otra persona, existen ciertos fetiches que pueden llegar a sorprendernos. Uno de los más curiosos es el de la ursusagalamatofilia. Que consiste, básicamente, en la atracción sexual hacia los ositos de peluche o hacia personas disfrazadas de animales de peluche.

Aunque no es una fantasía oscura per sé, el hecho de que algo tan infantil como un osito de peluche sea capaz de provocar la excitación sexual puede ser desconcertante. Por ese motivo, es importante saber a qué nos referimos cuando hablamos de ursusagalamatofilia.

¿En qué consiste la ursusagalamatofilia?

La ursusagalamatofilia es principalmente un fetiche en el que la persona se siente atraída por los peluches, aunque también es el nombre formal que recibe el fetiche de disfrazarse de animales de peluche. Sé que muchos de ustedes pueden estar pensando que los osos de peluche y el sexo no tienen relación alguna. Sin embargo, muchas más personas de las que creen utilizan este tipo de artilugios en su vida sexual. Para algunos, la conexión se establece cuando son muy pequeños y abrazan a su peluche mientras descubren la masturbación. Debemos tener en cuenta que la primera aproximación a este tipo de actos comienza alrededor de los dos años y que una de las funciones principales del placer antes de la pubertad es brindarnos consuelo cuando estamos molestos o asustados.

Para algunos, el uso de este tipo de peluches es una forma de ponerse en contacto con su niño interior y se convierte en parte del “juego de la edad”, un fetiche muy controvertido por su relación con la sexualidad infantil. En este tipo de juego de rol, una persona disfruta haciéndose pasar por una persona más joven. Por lo general, se divide en cuatro categorías: bebé adulto, pequeño (hasta los 9 años más o menos), mediano (9 a 12) y adolescente. Y muchos pequeños y medianos (y algunos adolescentes) disfrutan de este fetiche y, a veces, se convierte en parte de su hábitos sexuales. Sin embargo, la mayoría de las personas no tienen un fetiche primario por los peluches, por lo que no se clasificarían correctamente como “ursusagalamatófilos”. El oso de peluche puede formar parte de su vida sexual, pero no es esencial para ella. Aunque existen personas para quienes este es el foco central de su actividad sexual. Un claro ejemplo de ello es Charles Marshall que, en 2010, fue arrestado por tener relaciones sexuales con un osito de peluche en público, por cuarta vez.

Por último, otra de las formas más comunes de esta parafilia, son las personas que se excitan sexualmente disfrazándose de animales o personajes peludos ficticios. Estas personas son más comúnmente conocidas como “furries” y, en la mayoría de las ocasiones, se disfrazan de personajes ficticios (como Bugs Bunny) y el rol es una parte integral de sus relaciones.