Educación

Bajón de graduados en la ESO tras las «facilidades» educativas en la pandemia

Los profesores piden paralizar la aplicación de la nueva Ley de Educación «por la inseguridad a la hora de evaluar»

Alumnos del Colegio Alameda de Osuna
Alumnos del Colegio Alameda de Osuna FOTO: "Jesús Hellín " Europa Press

La pandemia ha pasado factura a la educación. ¿Cuál ha sido el precio? El Banco Mundial ya avanzó que ha provocado una pérdida que oscilaría entre lo equivalente a tres meses o medio curso escolar y los alumnos de entornos más desfavorecidos serían los más perjudicados. Ahora, un informe del sindicato de profesores ANPE elaborado por Ismael Sanz y Luis Eduardo Pires, profesores del Departamento de Economía Aplicada I de la Universidad Rey Juan Carlos, constata que corregir esa pérdida de aprendizaje costaría a las arcas públicas 3.458 millones más, partiendo de una estimación a la baja, si consideramos que los alumnos españoles hubieran perdido lo equivalente a un tercio del curso. Así, se hubieran necesitado 12.311 millones en gasto público adicional en 2022, en lugar de los 8.853 que se incrementaron.

La pandemia ha dejado otra secuela y es que la tendencia al alza de alumnos que obtenían el título de la ESO antes de la Covid-19 se ha frenado en seco. Es más, ha experimentado un bajón. La tasa bruta de graduados en la ESO aumentó del 78,8% en el curso 2018-19 al 84% en 2019-20, en buena parte por las medidas de flexibilización o «facilidades» para pasar de curso introducidas en el sistema educativo por parte del Ministerio, pero ha vuelto a retroceder al 82,1% en el curso 2020-21. «Puede deberse a un efecto rebote ya que, cuando hay una mejora importante de la estadística, parte de ese salto tiende a suavizarse», explica Sanz. Otra posibilidad podría estar relacionada con el hecho de que «algunos alumnos en el 2019-2020 pasaron de curso sin contar con todas las competencias necesarias y conocimientos suficientes», aunque Sanz puntualiza que para estar plenamente seguros de esta hipótesis se precisarían más datos.

Dudas e inseguridad

Por otra parte, el sindicato CSIF alertó ayer de la avalancha de quejas que está recibiendo de docentes de centros educativos de toda España que se han mostrado en contra de la aplicación de la nueva ley de Educación (Lomloe). Según detalló, está generando numerosas dudas, inseguridad y preocupación, tanto en lo que afecta a los temarios como a la hora de evaluar a los alumnos en este primer trimestre previo a las vacaciones navideñas.

«Esto es así porque los currículos y los nuevos criterios de evaluación (ahora no se valoran tanto los conocimientos como las competencias y habilidades de aprendizaje) se publicaron coincidiendo con el inicio de curso, sin tiempo para prepararlos». Según el sindicato, se trata de un procedimiento «muy complejo que genera una enorme carga burocrática por los informes que se tienen que trasladar a la Administración» y todo esto está generando situaciones de tensión en los centros. CSIF ha pedido una reunión urgente a Educación para evaluar la situación.