Navidad

Así ha sido la llegada de los Reyes Magos a España

En Madrid, la Cabalgata ha vuelto a sus tintes clásicos después de las últimas ediciones más “vanguardistas” no del gusto de todos

Los Reyes Magos saludaron a pequeños y grandes desde la Cabalgata de Madrid. (Foto: Cristina Bejarano)
Los Reyes Magos saludaron a pequeños y grandes desde la Cabalgata de Madrid. (Foto: Cristina Bejarano)larazon

En Madrid, la Cabalgata ha vuelto a sus tintes clásicos después de las últimas ediciones más “vanguardistas” no del gusto de todos

Las Reyes Magos desfilaron hoy por toda España en múltiples cabalgatas protagonizadas por la fantasía y la ilusión, sobre todo de los más pequeños, y en este año con la novedad de una mayor inclusión de los discapacitados.

La inclusividad fue una de las innovaciones de algunas de las cabalgatas de este año. En Sevilla, el rey Baltasar era invidente, mientras que setenta de los 3.000 pajes reales tenían algún tipo de discapacidad.

Mientras, en la mayor cabalgata, la de Madrid, hubo todo un despliegue de ayudas, como audiodescripción para personas con discapacidad visual o subtítulos, mochilas vibratorias, intérprete en lengua de signos y un sistema de amplificación de sonido para los sordos.

Miles de desfiles tuvieron lugar por todo el país, en los que millones de niños se afanaron por ver de cerca a los mágicos personajes que durante la noche les dejarán regalos que podrán disfrutar a la mañana siguiente.

El evento de Madrid tuvo más de 2.000 participantes por un recorrido de 2,9 kilómetros a lo largo del Paseo de la Castellana, al que asistieron decenas de miles de espectadores, y con el poder transformador de las artes como tema central entre un derroche de luz, color, música y baile.

Así, hubo carrozas dedicadas a Las Meninas, uno de los cuadros más universales de la pintura española, a Alicia en el País de las Maravillas o a Julio Verne, uno de los escritores de fantasía y ciencia ficción más conocidos entre los jóvenes.

Los tres magos realizaron el recorrido a bordo de un cortejo de carrozas que también transportaron mensajes con 30.000 deseos escritos por niños y adultos, en un desfile que concluyó con la lectura de un mensaje por parte de Melchor, en nombre del trío real, y un espectáculo de fuegos artificiales.

A Barcelona, los Reyes de Oriente llegaron, un año más, en barco, con la novedad de que esta vez fueron recibidos por otra embarcación de la ONG Open Arms, que rescata a inmigrantes a la deriva en el Mediterráneo.

Ada Colau, que ha entregado a los Reyes Magos las llaves 'mágicas' que abren todas las casas de la ciudad, ha querido destacar la presencia en el puerto de un barco de Open Arms, "unos amigos muy especiales".

"La gente que salva a personas refugiadas en medio del mar, que huyen de la guerra y de la miseria, representa, igual que los Reyes, los mejores valores de la humanidad y la paz, y también los buenos deseos de la Navidad que hoy nos reúnen aquí", ha asegurado la alcaldesa.

Open Arms, ha continuado, "también representa Barcelona como ciudad de paz y de acogida, que hoy está muy emocionada por dar la bienvenida a Sus Majestades".

Tras los discursos, Melchor, Gaspar y Baltasar, han saludado a algunos de los niños concentrados en el muelle y se han desplazado hasta la avenida Marquès de l'Argentera, donde les esperaban sus carrozas para participar en un desfile estructurado en doce bloques y en el que participan 1.200 personas, entre bailarines, actores, personajes que paseaban con enormes zancos y voluntarios.

Miles de niños y sus padres se han dado cita a lo largo del recorrido para poder entregar sus cartas personalmente a los carteros reales y ver de cerca a Melchor, Gaspar y Baltasar.

El departamento de Fiestas y Tradiciones del Instituto de Cultura de Barcelona (ICUB) es el responsable de la cabalgata que ha encabezado un Señor Invierno convertido en un gran muñeco de cuatro metros, acompañado del Gran Libro de las Cosas Pequeñas -que se abría y cerraba mientras lanzaba copos de nieve-.

Al tradicional paje Gregori de Barcelona, se han sumado el paje Omar y la paje Estel, convertidos en maestros de ceremonias desde poco antes de las cuatro de la tarde para amenizar la espera de los pequeños que querían ver a Sus Majestades los Reyes de Oriente.

La cabalgata, de un kilómetro de longitud, ha recorrido el centro de la ciudad y acabará a última hora de esta noche en la avenida Maria Cristina, junto a la plaza de Espanya de Barcelona.

Un total de 1.942 personas habían solicitado participar en el espectáculo ciudadano más multitudinario que se organiza en la capital catalana pero sólo 200 han sido las elegidas por sorteo para participar en el cortejo.

Otra de las delicias de los más pequeños, los deseados caramelos, han llegado en carrozas convertidas en grandes fábricas desde donde se han lanzado siete toneladas de dulces.

Sin embargo, los caramelos estaban muy cerca del temido carbón, custodiado por el Gigante Carbonero.

Como es habitual, la cabalgata barcelonesa ha contado con carteros reales, pajes, el camión de los chupetes -para los pequeños que quieren entregarlos a los Reyes- y, entre otras novedades, una carroza de Dormir, para invitar a los pequeños a meterse en la cama.

Cabe destacar que el Rey Gaspar ha estrenado carroza, diseñada y construida por Alex Posada y Raül M. Beteta, que han convertido a la luz en protagonista de su creación y donde las luces leds estaban sincronizadas con la música.

Comunitat Valenciana

Los niños de la Comunitat Valenciana han logrado recibir los regalos solicitados a los Reyes Magos en una noche mágica y lleno de ilusión en la que de nada han servido las estratagemas del malvado señor Carbón, que en la cabalgata de la ciudad de València ha intentado que los juguetes no llegaran a sus destinatarios alegando para ello mal comportamiento de los más pequeños.

Sus majestades de Oriente han llegado prácticamente al unísono a todas las poblaciones de la Comunitat Valenciana a través de todos los medios de transporte, ya que han utilizado el avión para acudir a Requena, el tren para llegar a Gandia y Buñol, el barco para desplazarse hasta València y Alicante, y los caballos y dromedarios para llegar a otras poblaciones de las comarcas del interior como Onteniente, Alcoy y Morella.

Una vez en las ciudades, Melchor, Gaspar y Baltasar han recorrido las principales calles en unas vistosas carrozas, precedidos por amplios séquitos en los que no han faltado grupos de danzas, acróbatas, personajes fanstásticos de cuentos y pajes reales que, acompañados de música y castillos de fuegos artificiales, han lanzado miles de toneladas de caramelos, muchos de ellos sin gluten para que los puedan saborear todos los niños y niñas.

En la provincia de Valencia son numerosos los municipios en los que los integrantes de las comisiones falleras, junto a otras asociaciones locales, tienen un papel protagonista en estas cabalgatas, como es el caso de Gandia, Buñol, Albal y Sagunto, entre otras poblaciones.

En Alcoy, donde se celebra la cabalgata más antigua de España (en este 2019 se celebra la 134 edición), Melchor, Gaspar y Baltasar han logrado repartir miles de juguetes gracias a la inestimable colaboración de 440 pajes, que no han dudado en encaramarse a escalaras de mano de color rojo intenso para dejar los regalos en los balcones de las casas.

Poco antes de las 21 horas, los reyes de Oriente realizarán una parada en la plaza de España para acudir al portal de Belén y adorar al niño Jesús, mientras suena el "aleluya"del Oratorio "El Mesías", de Haendel.

En València, la Cabalgata de Reyes Magos se ha reforzado este año con un total de doce compañías de danza y animación, un nuevo personaje, el Señor Carbón; una carroza cama, y tres nuevas canciones compuestas específicamente para la ocasión.

La temática principal de la cabalgata, en la que han participado 36 carrozas y 500 personas (entre artistas y figurantes), ha sido la lectura, y entre las decenas de carrozas participantes ha destacado la carroza-cama diseñada por marina Puche (Manitas de plata), desde la que se animaba a los niños a leer antes de acostarse pronto para que sus majestades puedan dejar los regalos sin sobresaltos.

A la llegada a la plaza del Ayuntamiento, Melchor, Gaspar y Baltasar han sido izados con un cesto-grúa de los bomberos hasta el balcón consistorial, desde donde han dirigido a los miles de niños congregados para asegurarles que todos ellos, al haber tenido un buen comportamiento durante todo el año, recibirán regalos en esta noche mágica.

Durante el recorrido se han interpretado canciones ya habituales en este festejo, como la de la Mensajera Caterina y "Ja estan ací", a la que este año se han sumado tres nuevas composiciones: una dedicada al Paje Miquel, otra al Señor Carbón (el personaje negativo de la comitiva) y una tercera para el momento en que los niños y niñas deban irse a dormir con el título "Bella nit de Reis".

En general los desfiles se desarrollaron sin incidentes aunque en Sevilla el recorrido del cortejo se retrasó casi una hora debido a que algunas carrozas chocaban con las luces navideñas e hizo falta que los bomberos intervinieran con una pértiga.

A pesar de todo, nada pudo frenar la avalancha de ilusión y alegría que generan estos desfiles, especialmente entre niños y niñas, siempre ávidos de ver a los Magos de Oriente que cada año traen regalos y reparten toneladas de caramelos por todo el país.

Otra cuestión clave en estas grandes aglomeraciones de gente fue la seguridad.

Aparte de un fuerte dispositivo de agentes de distintos cuerpos por todo el país, la Policía Nacional española desplegó en Madrid helicópteros y grupos especiales de vigilancia del transporte y del subsuelo, así como unidades de caballería y perros.

Un año más, los tres magos llegaron a las ciudades españolas de la forma más variopinta.

Si a Barcelona o a Las Palmas de Gran Canaria llegaron por barco, en Logroño aterrizaron en un helicóptero en el estadio de fútbol, y en avioneta a la histórica ciudad de Ávila, mientras que a Vitoria arribaron en tren.

Más original aún fue la llegada volando en ala delta en la pequeña localidad de Alarilla (provincia de Guadalajara, centro), y a otros lugares, como a la estación invernal de Sierra Nevada (Granada) sus majestades de Oriente llegaron esquiando.