Religión

Encuentro

El Papa a los políticos: «El pueblo, por encima de ideologías»

Francisco recibe a la presidenta, al alcalde y al cardenal de Madrid en el marco del jubileo de san Isidro

Unos veinticinco minutos. Es el tiempo que ha durado la cumbre Madrid-Vaticano que se ha vivido esta mañana en los palacios apostólicos. Francisco recibió en audiencia a una delegación madrileña, liderada por el cardenal arzobispo de Madrid y vicepresidente de la Conferencia Episcopal, Carlos Osoro. Junto a él, la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso; el alcalde de la Villa y Corte, José Luis Martínez-Almeida, y la delegada del Gobierno, Mercedes González. ¿El motivo? El jubileo por el IV centenario de la canonización del patrón de Madrid, san Isidro Labrador.

Todos han salido del Vaticano con un encargo directo del pontífice: «Nos ha dicho que pongamos en el centro de nuestras políticas a las personas incluso por encima de las ideologías». Así lo ha manifestado Díaz-Ayuso nada más salir del encuentro ante los medios en la Plaza de San Pedro. La presidenta también puso en valor cómo les invitó a trabajar por la unidad, subrayando que «los más vulnerables son los que más nos necesitan, y que actuemos en beneficio del interés común». Eso sí, tal y como expuso la líder regional, el recado venía con un matiz: «La unidad no quiere decir uniformidad». «Primero el pueblo, luego el pueblo, más tarde el pueblo, mucho más detrás el pueblo y al final, al final, ustedes», les insistió el Papa.

Pope Francis meets Madrid's Regional President Isabel Diaz Ayuso
Pope Francis meets Madrid's Regional President Isabel Diaz AyusoVATICAN MEDIA HANDOUTAgencia EFE

Díaz Ayuso añadió que está «totalmente de acuerdo» con la visión del Papa y de su cosecha añadió que «hay que gobernar en base a unos principios, unos valores, una forma de ver la vida, pero nunca en base de ideologías que al final lo que hacen es hacer una gestión cuadrícula solo en base a una ideología, que yo creo que es algo que no hace más que dividir al pueblo». «Nos pedía sobre todo que dejáramos de hablar tanto del pasado, de las guerras, y no puedo estar más de acuerdo», aseveró la presidenta regional.

No en vano, esta petición papal va en línea del mensaje que lanzó en octubre de 2020 cuando le puso sobre aviso de que «las ideologías se apoderan de la interpretación de una nación y de un país, y desfiguran la patria». Y es que Francisco conoce de primera mano el complejo contexto político de polarización nuestro país y el riesgo de crispación en la ciudadanía.

La propia delegada del Gobierno en Madrid constató, a la salida del Vaticano, el «profundo conocimiento» de Jorge Mario Bergoglio «de lo que está pasando en la política y en la sociedad madrileña». «Que al igual que el santo ha obrado el milagro de unir a las tres administraciones, que obre el milagro de que, de cara a las elecciones, tengamos esa unidad y pongamos en primer lugar al pueblo y no nos volvamos a encontrar con expresiones tan gruesas como las que estamos viendo en los medios de comunicación», deseó González.

Pope Francis meets Madrid's Regional President Isabel Diaz Ayuso
Pope Francis meets Madrid's Regional President Isabel Diaz AyusoVATICAN MEDIA HANDOUTAgencia EFE

Además, sobre la mesa también se puso el drama de la violencia machista. La cuestión se abordó cuando, precisamente, la delegada del Gobierno entregó al Obispo de Roma la figura de una Menina, como hace con las instituciones y las Fuerzas de Seguridad del Estado cada 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. González le explicó que actualmente hay 9.500 mujeres y menores protegidas de la violencia de género. «Se ha conmovido y ha dicho ‘Ayúdenlas, protéjanlas y sigan trabajando así’», desveló la delegada, emocionada en tanto que «uno de mis pilares es la lucha contra la violencia de género y he sentido en el Papa un sentido similar y un sentimiento de protección de esas personas que están sufriendo esta lacra».

«Hemos estado con su Santidad conversando de Madrid; de los ciudadanos, le he transmitido que a lo largo de estos días muchos madrileños nos pedían que le transmitiéramos su cariño, su cercanía y sobre todo pedirle que rezara por el pueblo de Madrid», ha explicado Díaz Ayuso después de la cita, a la que acudió cumpliendo a pies juntas el protocolo con un «total look» en negro.

La presidenta madrileña también ha compartido con el Papa algunos de los proyectos pioneros de la sanidad madrileña, como el uso de exoesqueletos diseñados para la rehabilitación de niños que ella misma supervisó este viernes en el Hospital Niño Jesús. «Le ha impresionado», afirmó la también líder del Partido Popular de Madrid, que relató cómo Francisco «estaba muy interesado por los barrios, por las personas que tienen más dificultades, pero hemos hablado acerca de todo lo que estamos haciendo por ellos y ha sido un grato recuerdo, un momento inolvidable».

Por eso, la presidenta ha compartido que «queremos que esto se transmita a todo el pueblo de Madrid y sobre todo especialmente a aquellos que son más vulnerables, que están pasando situaciones difíciles y para quienes la figura de Su Santidad es tan importante».

El encuentro se desarrolló en un ambiente «de extrema cordialidad». Así lo expresa el cardenal Osoro a LA RAZÓN, que aprecia «la energía y buen humor» con el que afrontó Francisco la reunión. De la misma manera, constata la mejora de su movilidad a pesar de su maltrecha rodilla.

"Esta audiencia es una gracia, nos llena de alegría tener la oportunidad de mostrar al sucesor de Pedro todo lo que venimos realizando en este año tan importante para Madrid como es el jubileo de San Isidro», expresa el purpurado sobre este tiempo en el que «miles de personas están pasando por la capital mostrando su devoción al santo, no solo España, sino también de Latinoamérica, donde la devoción al patrón de la capital es enorme, fruto de la evangelización en América». En ese sentido, Osoro puso en valor cómo aquel agricultor es ejemplo hoy de una santidad posible y con los pies en la tierra, en tanto que fue «un hombre sencillo y corriente, trabajador, que sacaba adelante a su familia y que hacía de lo ordinario algo extraordinario».

El alcalde de la capital comparte el balance del purpurado: «Ha sido muy emocionante. Cuando empezamos a preparar el Año Jubilar no imaginamos que tuviera tanta repercusión en la ciudad de Madrid y en la comunidad, ni que tuviéramos el honor de que nos recibiera el Santo Padre». De hecho, Martínez-Almeida, se lleva la audiencia de hoy como «uno de los momentos más emocionantes que voy a tener en mi vida, como católico».