Bernardo Montoya confiesa cómo asesinó e intentó violar a Laura Luelmo

El asesino de Laura Luelmo asegura que fue muerte accidental para evitar la prisión permanente revisable

Bernardo Montoya saliendo hoy del cuartel de la Guardia Civil. (Foto: GTres)
Bernardo Montoya saliendo hoy del cuartel de la Guardia Civil. (Foto: GTres)

El detenido por el crimen de la profesora zamorana ha confesado esta madrugada que tendió una trampa a la joven y apunta a la muerte accidental para evitar la prisión permanente revisable.

Bernardo Montoya confesó ayer el crimen de Laura Luelmo en los calabozos de Valverde del Camino (Huelva). Tras un largo interrogatorio, que comenzó una vez le fue designado un abogado, el presunto autor de la muerte de la profesora zamorana admitió ser el responsable de su desaparición. Sin embargo, aporta una versión dulcificada de lo que los investigadores creen que realmente ocurrió para evitar la prisión permanente revisable. El detenido asegura que ella se dirigió a él, según adelantó el programa Espejo Público, y le preguntó por un supermercado cercano y él le señaló una dirección que, en realidad, era un callejón sin salida. Bernardo cogió el coche y se dirigió al lugar para encontrarse con Laura y que no tuviera escapatoria. Ella se sorprendió. El le golpeó la cabeza contra el maletero y la maniató con un cordón que tenia en el coche, la metió en el maletero y la condujo hasta el lugar donde fue encontrado su cuerpo.

Según el programa de Antena 3, allí sacó a Laura, que estaba inconsciente, del vehículo y trató de abusar sexualmente de ella pero Montoya, insiste, en que no pudo culminar su propósito. Así la dejó inconsciente donde, según el forense, murió dos o tres días después.

El golpe contra el coche lo explica después de conocerse que el forense apunta al traumatismo craneoencefálico como causa del fallecimiento. Después, se deshizo del cuerpo, aunque él apunta que lo hizo tras “asustarse” al ver que la chica se encontraba inconsciente, que no muerta. Puede que se deshiciera del cuerpo el viernes. Bernardo acudió a la prisión de Huelva (de donde había salido dos meses atrás) para visitar a su novia y en ese trayecto pudo deshacerse del movil y las zapatillas de Laura. Sus vaqueros y ropa interior estaban a 200 metros del lugar y fue lo que se encontró en voluntario de la Cruz Roja que dio con el cadáver. Según fuentes cercanas al forense que le practicó la autopsia, el cuerpo estaba “fuertemente violentado”.

La Guardia Civil busca pruebas en la casa de Montoya/foto: C. Pastrano

El instructor de la causa aún está redactando el atestado policial, con todas las evidencias que se han encontrado hasta ahora y podría pasar a disposición judicial a lo largo de las próximas horas o mañana, aunque tienen de plazo hasta el viernes, cuando se cumplen 72 horas desde su detención. Ésta se produjo cerca de Cortegana, donde el sospechoso se había refugiado con su clan tras verse acorralado por la Guardia Civil. Le seguían casi desde el primer momento. El lunes por la mañana iba con su coche y al pensar que le seguían de paisano (como así era) paró su vehículo y trató de huir a pie. Pero le interceptaron enseguida.

De hecho, agentes de la Guardia Civil han trasladado a Bernardo Montoya, que ha salido del cuartel, sobre las 12,15 horas, a pie escoltado por dos agentes y esposado, momento en el que ha sido introducido en un coche de la Benemérita, sin que, por el momento, desde el Instituto Armado hayan concretado su rumbo, según ha podido confirmar Europa Press.

Su salida ha sido rápida y, en lugar de salir por la puerta habitual de los calabozos, donde estaba apostada gran parte de la prensa, lo han sacado por la puerta principal de la Comandancia.

Tras pasar varias horas en su vivienda de El Campillo, Montoya ha vuelto a ser trasladado a la Comandancia de la Guardia Civil de Huelva.

Tras su detención, este martes a mediodía, fue trasladado en un principio a las dependencias de la Guardia Civil de Valverde del Camino pero finalmente ha pasado la noche en la Comandancia de Huelva, donde ha sido interrogado este miércoles por la mañana.

En la misma por ley puede estar un máximo de 48 horas antes de pasar a disposición de la titular del Juzgado de instrucción número 1 de Valverde del Camino, pero finalmente la Guardia Civil ha decidido su traslado este miércoles sobre las 12,15 horas.

En estos momentos, tras su confesión, la Guardia Civil trata de esclarecer las 48 horas que, al menos, Laura Luelmo estuvo retenida contra su voluntad antes de morir de un fuerte golpe en la frente propinado por Bernardo Montoya. Según han explicado a Europa Press fuentes de la investigación, el equipo del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil está analizando los restos biológicos y las pruebas halladas.

Análisis del coche

También se analiza el coche negro marca Alfa Romeo que Bernardo Montoya conducía cuando fue detenido este martes. El arresto se produjo cuando sospechó del seguimiento de la Guardia Civil, parando el coche en un punto entre El Campillo y el pueblo vecino de Cortegana para tratar de huir corriendo campo a través.

Al frente del interrogatorio se encuentran los expertos de la Unidad Central Operativa (UCO) que intervinieron en los casos de Diana Quer o el niño Gabriel Cruz. Disponen de un plazo legal máximo de 72 horas, antes de que Bernardo Montoya pase a disposición de la juez de Valverde del Camino, que ha decretado el secreto del sumario.