El grafeno, cada día más cerca de revolucionar el mundo

Permitirá integrar el móvil en nuestra ropa o controlar ataques epilépticos

Una muestra de grafeno
Una muestra de grafeno

El grafeno comenzó a revolucionar la comunidad científica hace años, decían que iba a cambiar la forma en la que se concebía el mundo, y ya está empezando a hacerlo. Ningún material suscitó tanto interés desde que lo hizo el plástico a finales del siglo XIX, no es que venga a sustituirlo, tal y como se decía cuando se descubrió este material, sino que viene a complementar y mejorar las propiedades de éste y de otros como el silicio.

Es un material transparente, flexible, resistente, impermeable, abundante, económico y que conduce la electricidad mejor que ningún otro metal conocido. Está compuesto de una capa bidimensional de carbono, es decir, tiene el espesor de un átomo de carbono, y se puede obtener del grafito, que se extrae de las minas de carbón y se utiliza para fabricar lápices o aceros.

En 2013 la Comisión Europea anunció que invertiría un billón de euros en investigar el grafeno durante diez años con el propósito de allanar el camino para trasladar este material desde los laboratorios hasta la industria y los mercados. La iniciativa fue bautizada como "Graphene Flagship", y en la actualidad agrupa a más de 140 grupos de investigación e industriales que están buscando aumentar el tejido industrial europeo, y mundial, en campos tan diversos como la biomedicina, la electrónica y la energía.

Jose Antonio Garrido, profesor de ICREA, lidera el grupo de Materiales y Dispositivos Electrónicos Avanzados del Instituto Catalán de Nanociencia y Nanotecnología, y codirige el paquete de trabajo sobre tecnologías biomédicas que se integra en el proyecto europeo "Graphene Flagship". Explica que "el grafeno permitirá que llevemos la tecnología integrada en la ropa y que llegue un día que incluso el móvil forme parte del tejido de nuestras prendas". Suena complicado de entender, pero ya se están desarrolando aplicaciones con este material integradas en ropa diseñada para deportistas profesionales que permiten medir el pulso o la temperatura.

"El grafeno viene a complementar otros materiales como el plástico y el silicio, estos componentes no cubren todas las necesidades de estas aplicaciones y se está investigando el grafeno para poder mejorarlas. Es complicado que algo venga y sustituya a todo". El profesor de ICREA explica que este material tiene aplicaciones interesantes, pero no se puede utilizar para todo. La mayoría de dispositivos que existen actualmente son tan complejos que cada material que los componen se utiliza para cubrir una necesidad específica.

Aplicaciones médicas

El grupo de Jose Antonio Garrido busca encontrar aplicaciones biomédicas para este material, desde implantes retinales que permitan que una persona vuelva a ver integrando este material en el nervio óptico, hasta aplicaciones relacionadas con el Parkinson, que permitan generar una actividad eléctrica en el cerebro del paciente y disminuya los problemas derivados de esta enfermedad.

"Una de las características diferenciadoras del grafeno es su flexibilidad", explica. El material se está investigando también para dispositivos electrónicos que se pueden implantar en la superficie del cerebro, ya que se adapta a su rugosidad, y pueda ser utilizado para mejorar las aplicaciones que ya existen para controlar, por ejemplo, extremidades artificiales en personas con parálisis o discapacidad. También se está investigando su aplicación en el campo de la epilepsia. Por ejemplo, se están desarrollando implantes que permitirían una detección temprana de los ataques e incluso, por medio de un mensaje de móvil avisar cuándo va a ocurrir y se notifique al propio paciente y al hospital.