Mariñas Coruñesas, Tierras del Ebro, La Granja y El Espinar, reserva de la biosfera

La Unesco designó hoy como nueva reserva de la biosfera a las Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo, un área en Galicia situada en el litoral cantábrico y atlántico, informó a Efe un portavoz de la organización.

La Unesco designó hoy como nueva reserva de la biosfera a las Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo, un área en Galicia situada en el litoral cantábrico y atlántico, informó a Efe un portavoz de la organización.

La zona cubre alrededor de 116.000 hectáreas, alberga una población de cerca de 190.000 habitantes y engloba las cuencas de dos grandes ríos, el Mero y el Mandeo, con ecosistemas costeros y de montaña que dan cobijo a una gran diversidad biológica.

La Granja y El Espinar

La Granja y El Espinar, en la Sierra de Guadarrama, han sido también designados reserva de la biosfera durante la reunión en París del Consejo Internacional de Coordinación del Programa sobre el Hombre y la Biosfera (MAB) de esta agencia de Naciones Unidas.

Se trata de una zona que contaba desde 2011 con el apoyo del comité español del MAB tras la candidatura presentada por el Real Sitio de San Ildefonso para lograr su declaración como Reserva de la Biosfera y al año siguiente se adhirió a ella el Ayuntamiento de El Espinar (Segovia).

Desde entonces se pasó a denominar Reserva de la Biosfera Sierra de Guadarrama, con la incorporación del territorio de los Montes de Valsaín, zona perteneciente a El Espinar en el Parque Natural Sierra Norte del Guadarrama.

Esta nueva reserva de la biosfera, que cubre 35.414 hectáreas y aloja a una población de cerca de 14.000 personas, se encuentra en la provincia de Segovia, a 50 kilómetros de Madrid.

La montaña de Valsaín, que es una de las grandes zonas arboladas del país, "reviste considerable valor a la vez ecológico, económico, estético y social", declaró la Unesco.

"La industria vidriera, el turismo y la agricultura a pequeña escala son las demás actividades económicas que alberga el sitio. En la reserva están instalados varios centros de investigación, que se dedican principalmente a la investigación forestal", explicó la organización.

Según la Unesco (Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura), las reservas de biosfera son lugares en los que, en concertación con las poblaciones locales, se experimentan prácticas innovadoras para conciliar la actividad humana y la conservación del medio ambiente.

Las actividades se concentran en ecosistemas particulares: montañas, bosque tropical, sistemas urbanos, tierras húmedas, islas o zonas costeras y marinas.

Iniciado a principios de los años 70, el programa sobre el Hombre y la Biosfera favorece la investigación interdisciplinaria, alienta el refuerzo de capacidades y tiene como principales objetivos reducir la pérdida de la biodiversidad y tratar sus aspectos ecológicos, sociales y económicos, según la Unesco.

Tierras del Ebro

Además, la Unesco designó también a las Tierras del Ebro; se trata de una zona en Cataluña de 367.729 hectáreas de superficie, que cuenta con una población de 190.000 habitantes y abarca el delta y la cuenca del Ebro, que es el río más caudaloso de España.

La nueva reserva de la biosfera de la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) alberga "numerosos ecosistemas tanto interiores como costeros", destacó la entidad.

"La mayor parte del sitio está dedicada a la ganadería. También se han desarrollado en él las energías alternativas (eólica, solar o hidráulica), prestando atención al respeto del medio ambiente y el paisaje", agregó.

Las reservas de la biosfera son lugares en los que, en concertación con las poblaciones locales, se aplican prácticas innovadoras para conciliar la actividad humana y la conservación del medio ambiente.

Estas actividades se concentran en ecosistemas particulares: montañas, bosque tropical, sistemas urbanos, tierras húmedas, islas o zonas costeras y marinas.

Lanzado a principios de los años 70, el programa sobre el Hombre y la Biosfera favorece la investigación interdisciplinaria, alienta el refuerzo de capacidades y tiene como principales objetivos reducir la pérdida de la biodiversidad y tratar sus aspectos ecológicos, sociales y económicos, según la Unesco.