MENÚ
miércoles 23 enero 2019
06:58
Actualizado

«Hay que demostrar que las ingenierías no son sólo cosa de hombres»

Una de las posibles razones a esta brecha de género es que el interés de las niñas por este tipo de materias decae muy temprano

  • Ana González Talaván, Technical Delivery Manager en Microsoft Ibérica
    Ana González Talaván, Technical Delivery Manager en Microsoft Ibérica
Madrid.

Tiempo de lectura 8 min.

25 de diciembre de 2018. 13:23h

Comentada
L. Puig.  Madrid. 21/12/2018

Ana González Talaván es Technical Delivery Manager en Microsoft Ibérica . Es titulada en Ingeniería Técnica Informática. Fue parte de la segunda promoción de Ingeniería Informática en la Universidad de Salamanca.

En su caso ¿por qué se decidió por estudiar ingeniería?

Combinación de azar y curiosidad. Todo lo que leías sobre ingeniería informática te llevaba al concepto de innovación. Su aplicación era trasversal en cuanto a que podías crear, automatizar procesos, dar solución a análisis de datos que manualmente eran imposibles. Aparecía el tema de personas y cómo conectarlas a través de Internet. Al mismo tiempo que se hablaba de emprendimiento con la aparición de las empresas.com, que emergían aplicándose tanto a la industria como a la mecanización como al retail como a la formación. ¡Me generó tanta curiosidad que no podía dejarlo pasar!

¿Contaba con algún referente femenino cercano?

No realmente, si la pregunta es sobre alguna mujer cercana que estudiara ingeniería. Mi hermano mayor estudiaba ingeniería, teníamos dispositivos y ordenadores al alcance de nuestra mano en casa. Mis padres me dieron las mismas facilidades que a él y a la hora de elegir mi carrera siempre apoyaron aquello que vieron me motivaba que en este caso era la ingeniería informática.

Al final, no importa el camino que escojamos en la vida, es imposible ignorar la importancia y los efectos que la inspiración y, en última instancia, los modelos de conducta tienen en nosotros. Los chicos son mucho más proclives a imaginarse a sí mismos como tecnólogos, ingenieros o científicos cuando se les pregunta por su futuro profesional, quizás porque todos los referentes a los que tradicionalmente se les ha dado visibilidad en este sector son masculinos. Los resultados de un estudio que en Microsoft hemos llevado a cabo entre 11.500 niñas de toda Europa, lo demuestra. Las chicas señalan que aquellas que tienen modelos femeninos en el campo científico-tecnológico -ya sea en el ámbito familiar, en el educativo o a través de los medios de comunicación, la literatura o el cine- muestran un índice de interés en materias STEM que casi duplica el de las que no conocen ejemplos de mujeres que trabajen en este sector: un 41% frente a un 26%.

¿Qué cree que tiene que cambiar para que haya más niñas interesadas en las carreras STEM?

Hay un alto porcentaje de niñas y jóvenes que no está accediendo a todas las oportunidades profesionales relacionadas con la Ciencia y la Tecnología, conocimientos clave para hacer frente a los requisitos de la era digital. Dar visibilidad a mujeres de éxito que puedan convertirse en referentes para las niñas interesadas en la Ciencia y la Tecnología es, sin duda, un paso necesario para desterrar estereotipos de género e impulsar la diversidad en este sector.

Hay que demostrar a las chicas que cursar una carrera en el ámbito del STEM puede ser creativa, interesante y que no solo es “cosa de hombres”. Los líderes del mañana están sentados en las aulas de hoy. Si no impulsamos el interés de las mujeres por este tipo de estudios, será difícil reducir la brecha de género en este sector, donde cada vez se demandan nuevos perfiles profesionales para cubrir áreas y trabajos acordes a la nueva realidad que trae la digitalización.

No podemos esperar hasta las últimas etapas de su formación para despertar el interés de las niñas por la Ciencia y la Tecnología; es necesario actuar también en Educación Primaria y Secundaria. Desde Microsoft estamos trabajando con otras empresas de tecnología, con asociaciones y entidades no lucrativas, redes de mujeres profesionales y, por supuesto, con los profesores y las instituciones educativas, para demostrar a las niñas que una carrera en el ámbito del STEM puede ser creativa, interesante e ilusionante.

¿Por qué cree que hay menos mujeres en carreras STEM? y ¿qué sucede en los trabajos que hay dificultades para llenar vacantes con mujeres ingenieras?

Una de las posibles razones a esta brecha de género es que el interés de las niñas y jóvenes por este tipo de materias decae muy temprano, evitando que pueda llegar a ser una perspectiva interesante de carrera para ellas.

Las mujeres hemos ido adquiriendo protagonismo en todos los aspectos de la sociedad, desde la política hasta el ámbito empresarial. Aun así, es un terreno en el que queda mucho camino por recorrer. Alcanzar la igualdad de género y la diversidad en el seno de las organizaciones debe ser una responsabilidad social y empresarial. Hoy tenemos una gran dificultad a la hora de encontrar mujeres para ocupar ciertos puestos en el sector tecnológico.

¿Cómo fue su paso por la Universidad en lo que se refiere a sus compañeros masculino? ¿Sintió machismo en algún momento?

Cuando comencé la ingeniería técnica, solo el 15% éramos chicas y, de ellas, el 10% escogió la rama de gestión. Había asignaturas en las que yo era la única mujer. Nunca me sentí discriminada negativamente. Yo siempre lo afronté como una oportunidad. Mis objetivos eran claros: adquirir conocimientos, aprender del otro, triunfar como equipo en las colaboraciones y tener impacto en la solución de lo que implementábamos. Definíamos los desafíos a los que nos enfrentábamos, seleccionábamos a aquel que mejor podría ejecutarlo, y buscábamos solución gracias a las capacidades de cada uno ¡Qué más daba si éramos hombres o mujeres! Otro tema diferente es cuánto mejor podrían ser nuestras soluciones si hubiéramos contado con más mujeres en el equipo. Confirmado al 100%. ¡Cuanta más diversidad en los equipos, mejor es la innovación que se genera!

En la actualidad, en España, según datos del Ministerio de Educación, sólo uno de cada cuatro estudiantes de ingeniería es mujer, aunque más de la mitad de los universitarios son chicas. Una de las posibles razones a esta brecha de género es que el interés de las niñas por este tipo de materias decae muy temprano, evitando que pueda llegar a ser una perspectiva interesante de carrera para ellas. Debemos hacerles más competitivas y prepararlos para los requerimientos laborales de la nueva economía digital.

Cambiar las estadísticas

Con la intención de cambiar las estadísticas Ingeniera Soy, proyecto social para el impulso de las mujeres -y jóvenes en general- en las áreas educativas y profesionales científico tecnológicas

busca una actuación directa, generar experiencias prácticas en tecnología, concentrándose sobre todo en “enseñar a pensar” y “crear talento” a través de la educación tecnológica.

Para ello, ha puesto en marcha una campaña de recogida y selección de perfiles a pie de calle (en Universidades y Ferias de Educación) y a través de su página web www.ingeniera.soy (formulario online) con la intención de posibilitar una red profesional entre empresas y candidatas que facilite el networking.

Últimas noticias

Red de Blogs

Otro blogs