El legado de los judíos también será marca España

El Gobierno reivindica su herencia en el acto de Memoria del Holocausto

El acto lo presidieron el ministro de Exteriores, el presidente del Senado y el ministro de Justicia. También acudieron el embajador de Israel y miembros de la comunidad judía
El acto lo presidieron el ministro de Exteriores, el presidente del Senado y el ministro de Justicia. También acudieron el embajador de Israel y miembros de la comunidad judía

«La Shoa fue una revelación de la realidad humana», afirmó ayer Isaac Querub, presidente de la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE). Fue el primero en tomar la palabra en el acto que el Senado organizó para conmemorar el Día Oficial de la Memoria del Holocausto. Esta celebración, que se repite desde 2006, coincide con el día que los rusos entraron en el campo de concentración nazi de Auschwitz en la Polonia ocupada donde, de acuerdo con la documentación que reveló el KGB ruso, murieron cerca de cuatro millones de judíos. «Hitler logró deshumanizar a toda una sociedad. Opuso al judío y al ario», insistió en su discurso Querub.

Con el acto de ayer se cumplían las palabras del filósofo francés, Jean-Paul Sartre: «Después de Auschwitz, todos somos judíos». Y para recordarlo, en el Antiguo Salón de Sesiones del Senado se encendieron seis velas. No sólo para recordar, como explicó Álvaro Albacete, embajador en misión especial para las Relaciones con la Comunidad y Organizaciones Judías, «los seis millones de judíos exterminados»; sino también para no olvidar al millón y medio de niños asesinados en las cámaras de gas del campo de concentración polaco, a las personas que «salvaron» cientos de vidas y fueron «justos entre las naciones», otra se encendió para honrar a los supervivientes que rehicieron sus vidas –el embajador israelí en España, Alon Bar, fue el enargado de prender esta vela–. Tampoco podían olvidar a las víctimas de otros colectivos: discapacitados, homosexuales y gitanos. Antonio Vázquez, vicepresidente del Consejo Estatal del pueblo Gitano, afirmó que, durante el Holocausto, «más de 500.000 gitanos fueron aniquilados», e insistió: «Conocer nuestro pasado ayuda a afrontar el presente».

Además de representantes de las organizaciones, también asistieron al acto los ministros de Justicia y de Exteriores. Alberto Ruiz-Gallardón expuso la importancia de invertir en valores: «Debemos insistir en la democracia como garante de derecho». «España es uno de los países más avanzados en Justicia –prosiguió–. Hemos incluido en el anteproyecto del nuevo Código Penal la protección de la dignidad de la persona».

En España viven unos 40.000 judíos pero, a pesar de los avances en tolerancia de nuestra sociedad, «desde la expulsión en 1492 existe cierta judiofobia», aseguró el presidente de la FCJE. José Manuel García-Margallo respondió a esta declaración reafirmando el compromiso de España: «Quiero ejemplificar el compromiso personal y del Gobierno contra el antisemitismo». Así, afirmó que «se van a tipificar como delito las conductas negacionistas (en referencia al Holocausto) y se adoptarán medidas para que los sefardíes puedan obtener la nacionalidad española». De este modo, García-Margallo reafirma su idea de incorporar a la marca España el legado judío.

El último en tomar la palabra fue el presidente del Senado, Pío García-Escudero, que, al igual que los ministros, insistió en la importancia de «no olvidar a los billones de vidas arrebatadas» y volvió a asegurar que «la democracia es la única vía que garantizar la paz y la convivencia de los pueblos».