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En España se producen más de cuatro violaciones diarias

No obstante, las asociaciones de mujeres sostienen que el número de violaciones, agresiones o abusos sexuales que se denuncian son un porcentaje mínimo de las que realmente se producen cada año

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No obstante, las asociaciones de mujeres sostienen que el número de violaciones, agresiones o abusos sexuales que se denuncian son un porcentaje mínimo de las que realmente se producen cada año.

Los últimos datos oficiales sobre violaciones cometidas en España reflejan un crecimiento del 11,3 por ciento en los nueve primeros meses de 2017 respecto al mismo período del año anterior, con 1.054 casos conocidos, que suponen más de cuatro violaciones diarias.

Las asociaciones de mujeres sostienen, no obstante, que el número de violaciones, agresiones o abusos sexuales que se denuncian son un porcentaje mínimo de las que realmente se producen cada año, por lo que el aumento de las cifras en los registros oficiales puede significar que crece la violencia sexual o más bien que hay una mayor concienciación de la necesidad de denunciar.

El anuncio de que el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), de acuerdo con el Convenio europeo de Estambul, contabilizará como violencia de género cualquier forma de violencia contra la mujer, incluida la trata, la mutilación genital, violaciones, agresiones o los abusos sexuales, independientemente de que hayan sido cometidos por sus parejas o exparejas, ayudará a empezar a visibilizar una realidad que hasta ahora se diluye en las estadísticas de delincuencia.

Una visión ampliada de la violencia contra la mujer

Acoso, abusos físicos y psicológicos, agresiones sexuales, violaciones, matrimonios forzosos, mutilación genital, trata... son muchas las formas que toma la violencia contra las mujeres y así se considera en el Convenio de Estambul del Consejo de Europa, cuya principal novedad fue establecer que la violencia contra la mujer es "una violación de los derechos humanos y una forma de discriminación"y el compromiso de los países firmantes de tipificarla adecuadamente en sus ordenamientos jurídicos.

Todos los países de la Unión Europea se han adherido a ese convenio -España lo hizo en 2014- y la UE, como institución, se sumó en mayo de 2017 ante la aplastante evidencia de unos datos que, según publicó el Consejo Europeo en esa fecha, resultaban más que preocupantes:

Una de cada tres mujeres en la UE había sido víctima de violencia física o sexual desde los 15 años; una de cada veinte había sido violada; más de la mitad (55 %) de las mujeres había sufrido acoso sexual; una de cada tres había sufrido abuso psicológico por parte de su pareja y la misma proporción había sufrido violencia física o sexual por un adulto durante la infancia.

Entre los países con menos denuncias de Europa

La estadística europea, con datos de 2015, sitúa a España entre los países de la UE con menos denuncias por violación de la UE, con 2,65 casos por cada 100.000 habitantes, muy lejos de las 62 violaciones denunciadas por cada 100.000 habitantes en Inglaterra y Gales, o las 57 en Suecia.

Solo ocho países europeos registraron menos violaciones que España: Chipre (2,36 por cada 100.000 habitantes); Eslovenia (2,04); Bulgaria (1,65), Eslovaquia (1,60), Grecia (1,12); Serbia (0,86) y Montenegro (0,80).

En cuanto a los crímenes sexuales en conjunto, en los que están incluidos las violaciones, en España se registraron 9.869 en 2015 (una tasa de 21,25 por cada 100.000 habitantes), mientras que países como Alemania o Francia encabezan esa clasificación con 34.265 y 32.941 casos, respectivamente.

La interpretación de los expertos no es precisamente positiva para España debido a que la estadística de violaciones y delitos sexuales en general indica, en contra de lo que cabría pensar, que hay más denuncias en aquellos países que más respetan los derechos de la mujer, seguramente porque hay menos casos que se quedan sin denunciar.

Aumentan las violaciones conocidas tras varios años estables

En España, el número de violaciones conocidas, que incluye tanto las denunciadas como las registradas por las fuerzas de seguridad durante sus actuaciones, se mantenía estable en los últimos años en el entorno de los 1.200 casos al año.

El año 2011 marcó un máximo histórico con 1.513 violaciones conocidas, pero a partir de entonces se había estabilizado: 1.280 casos en 2012; 1.298 en 2013; 1.239 en 2014; 1.229 en 2015 y 1.249 en 2016.

Estos datos del portal estadístico de criminalidad de Ministerio del Interior suponían que cada día se cometían en España tres violaciones, media que ahora se ha elevado a cuatro casos diarios.

En los primeros nueve meses de 2017, las violaciones conocidas aumentaron en la mayoría de las comunidades autónomas, especialmente en País Vasco, Galicia, Cantabria y Aragón, mientras que disminuyeron en Andalucía, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana, Extremadura, Navarra y La Rioja.

Agresiones y abusos

Los delitos contra la libertad e indemnidad sexual, entre los que están incluidas las violaciones, crecieron de enero a septiembre de 2017 un 7,9 por ciento, al pasar de 8.337 hechos conocidos en los nueve primeros meses del año anterior a 8.992; 2016 se había cerrado con 10.844 hechos conocidos.

Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), correspondientes al Registro Central de Penados, 3.010 personas fueron condenadas por sentencia firme en 2016 por delitos contra la libertad e indemnidad sexual, de los cuáles 2.721 eran adultos y 289 menores.

Esas cifras suponen unas 300 condenas más que en los dos años anteriores.

En cuanto a las agresiones sexuales -el acceso al cuerpo de otra persona con violencia, sin consentimiento y con fines sexuales, aunque sin penetración (violación)-, en 2016 se registraron 1.684 casos, en línea con los años anteriores: 1.626 (2015) y 1.722 (2014), según los datos del Ministerio del Interior.

La condenas por agresiones sexuales en 2016 fueron 516 (430 a adultos y 86 a menores).

Por último, también los casos de abusos sexuales, entendidos como el acceso al cuerpo de otra persona sin consentimiento pero sin violencia física, pasarán a contabilizarse como violencia contra la mujer.

Las víctimas son menores, personas con alguna discapacidad o quienes por estar bebidas o drogadas no pueden autorizar esa actividad sexual.

Según el INE, 969 adultos y 108 menores fueron condenados por abusos sexuales en 2016, un 30,9 por ciento más que el año anterior.

La trata con fines de explotación sexual

España dispone de un plan integral de lucha contra la trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual para el período 2015-2018 y el conjunto de medidas que contiene parten del trabajo estadístico de la UE (2014) con datos de 30.146 víctimas que, entre otras, llegó a las siguientes conclusiones:

.- La explotación sexual está detrás del 69 por ciento de los casos de trata de seres humanos.

.- El 95 por ciento de las víctimas de trata con fines de explotación sexual en la UE son mujeres y entre ellas aumenta el número de niñas.

La estadística en España refleja que en 2016 había 12.400 personas detectadas en situación de riesgo de explotación sexual, un 10,6 por ciento menos que el año anterior, cuando, con 13.879 potenciales víctimas, se mantenían las estadísticas de los últimos años: 13.983 (2014) y 13.159 (2013).

En cuanto a las víctimas identificadas formalmente en las inspecciones de las fuerzas de seguridad, descienden desde 2013, aunque se produce un crecimiento del número de víctimas menores.

En 2013 se registraron 1.180 víctimas (916 de explotación sexual y 264 de trata con fines de explotación sexual); en 2014 la cifra descendió a 900 (747 y 153); en 2015 hubo 783 víctimas (650 y 133) y en 2016 fueron 591 (443 por explotación y 148 por trata para explotación sexual).

La edad media ha ido bajando en los últimos años y de acuerdo con datos de 2016 el perfil de la víctima de trata para la explotación sexual en España es el de una mujer de entre 28 y 32 años, de nacionalidad rumana y con situación regular en el país.

La nacionalidad y la edad varían en el caso de la explotación sexual, ya que el perfil, según el Ministerio del Interior, es el de una mujer china, regular en España, y de entre 28 y 42 años.

Matrimonios forzosos y mutilación genital, muy difíciles de detectar

Más difícil aún resulta la radiografía de los matrimonios forzosos, otra forma de violencia contra la mujer, ya que en España no hay estadísticas oficiales fiables.

Interior informó de solo tres atestados por esta causa en 2016 y de la liberación de cuatro mujeres (dos rumanas, una búlgara y una marroquí); no obstante, datos policiales publicados por algunos medios de comunicación cifran en alrededor de 400 los casos al año.

Más de 18.000 niñas menores de 14 años están en riesgo de sufrir mutilación genital femenina en España, según los datos de la Fundación Wassu-UAB referidos a 2016.

Esas niñas forman parte del colectivo de 69.000 mujeres residentes en España provenientes de alguno de los 28 países subsaharianos en los que persiste esa práctica como tradición ancestral.

La mayoría de ellas son de Senegal, Nigeria y Malí, y un tercio viven en Cataluña.

EFE