Envejecer sin perder la memoria ya es posible

La Caixa y el Instituto Guttmann crean un proyecto para evitar enfermedades asociadas a la edad

El proyecto se divide en tres fases. La última comenzará la próxima primavera
El proyecto se divide en tres fases. La última comenzará la próxima primavera

La Caixa y el Instituto Guttmann crean un proyecto para evitar enfermedades asociadas a la edad.

Las patologías relacionadas con el cerebro tienen una gran incidencia en una población cada vez más envejecida. Por eso, el Instituto Guttmann, en colaboración con la Obra Social La Caixa, ha comenzado a desarrollar «Barcelona Brain Health Initiative (BBHI)», un proyecto que tiene como fin «entender mejor cómo es posible envejecer manteniendo el cerebro sano y evitando la emergencia de enfermedades asociadas a la edad». Así lo define David Bartres-Faz, investigador principal BBHI, para quien «el objetivo es llegar a caracterizar a aquella población que va a escapar a las enfermedades del cerebro asociadas a la edad, identificar a ese 15 o 20% y entender las características del estilo de vida, así como las biológicas de la población que escapa a las enfermedades a medida que envejece». Esto no solo aportaría nuevos datos para la investigación científica, sino que además «permitirá generar conocimientos y recomendaciones en términos de salud pública y educación de la población». Así, hace año y medio arrancó el estudio con una primera fase en la que se empezó a caracterizar a 5.000 personas voluntarias, todas ellas sanas de entre 40 y 65 años que no tienen diagnóstico de enfermedad neurológica ni psiquiátrica, las cuales deben rellenar periódicamente un cuestionario acerca de su estilo y hábitos de vida a través de la plataforma on line. En la actualidad, esta primera fase se simultánea con la segunda, que arrancó hace cinco meses y que consiste en la realización de evaluaciones más exhaustivas a nivel neuropsicológico, físico y biológico de 1.000 personas seleccionadas entre los 5.000 voluntarios. «El objetivo es investigar los elementos genéticos y epigenéticos para entender las características biológicas del individuo que escapa a las enfermedades del cerebro a medida que se envejece», relata Bartres-Faz, quien además señala que «estas personas acudirán al Instituto Guttmann cada dos años para hacer este seguimiento».

Durante todo este seguimiento, alguno de los voluntarios puede llegar a dar muestras de estar entrando en una posible patología del cerebro. En ese caso, no se prescindirá de tales individuos –a quienes se conectará con centros clínicos para ser tratados de su enfermedad– porque «también interesa seguir a esas personas que se manejan bien pese a la enfermedad».

Finalmente, en la próxima primavera, se pondrá en marcha la tercera fase del proyecto. En esta etapa, se llevará a cabo un estudio a partir de una intervención no farmacológica. «La idea es ver qué pasa si durante seis meses planteamos a un grupo de voluntarios optimizar sus hábitos de vida en esos siete pilares y comprobar qué pasa después, cómo están a nivel de memoria, de actividad cerebral...», comenta Bartres-Faz. En ella, participarán 500 personas, de las que una mitad estarán monitorizadas por un entrenador personal que les asesorará y hará un seguimiento en esa optimización de los hábitos de vida, y la otra lo hará por su cuenta.

En este contexto, es clave que «el proyecto tenga una continuidad de entre 15 y 20 años, porque de otra manera, no tiene sentido», señala el investigador, quien apunta que «la idea es ir renovando en etapas de tres años».