Consumo

Este es el truco que los bares utilizan para que gastes más en aperitivos

Esta ingeniosa estrategia está muy extendida entre los bares de nuestro país

El problema de salir de cañas no son tanto las calorías de las cervezassino las de las tapas
El problema de salir de cañas no son tanto las calorías de las cervezas, sino las de las tapasIsabel InfantesEuropa Press

El sector de la restauración tiene un papel crucial para la economía española. Estamos hablando de que los españoles invierten -de media- unos 2.229 euros al año en bares y restaurantes. Si además de lo anterior también contamos con el desembolso que hacen los miles y miles de turistas que llegan cada año a nuestro país; podríamos hacernos una idea más o menos precisa de la importancia real de este sector para el funcionamiento de la economía en su conjunto, así como para la economía familiar de muchos hogares.

Ahora bien, lejos de ser sólo una cuestión económica, pasar tiempo en bares o restaurantes también es una parte importante de nuestra cultura. No se trata únicamente de un momento para desconectar de las tareas del día a día, sino también poner en el centro a nuestros seres queridos. Porque tomarse una cerveza con amigos o cenar en familia es una parte importante de lo que hace que la vida merezca la pena.

Imagen de archivo de una terraza en la ciudad portuaria frente al Palacio Consistorial
Imagen de archivo de una terraza en la ciudad portuaria frente al Palacio ConsistorialFelipe G. Pagán

Así las cosas, dada la importancia tanto económica como social de la restauración en España, debemos tener presentes una precaución previa cuando acudimos a un local. Como en cualquier otro negocio, existe una gran mayoría de empresas que tratan de tener éxito a base de trabajo duro y constancia. Pero luego existe una minoría que pretende obtener un beneficio a costa del despiste, la trampa o la falta de atención de sus clientes.

Es por este motivo que la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) publicó hace unos meses una lista con las 6 cosas que no te pueden cobrar nunca en ningún establecimiento:

  • El IVA: este debe estar siempre sumado en la carta según la legislación española. La famosa advertencia “IVA no incluido” no está permitida y todos los precios deben comunicarse en la carta o la lista de precios con el impuesto aplicado.
  • El cubierto: no existe marco jurídico que permita cobrar por este servicio y siempre deberá ser gratuito para el cliente.
  • Extra por reservar: aunque no está permitido cobrar un plus por guardar una mesa con antelación la legislación si recoge que se pueda cobrar un adelanto para grupos grandes, aunque luego deberá ser descontado de la cuenta.
  • Suplemento por terraza: si el local decide cobrar de forma distinta según el lugar de la mesa debe estar notificado y especificado. Además, el precio debe ser claro y no es válido un porcentaje.
  • Agua del grifo: Todos los establecimientos están obligados POR LEY a ofrecer de forma gratuita a sus clientes un recipiente con agua fresca, la famosa jarra de agua, como alternativa a la oferta que tenga el establecimiento de agua envasada.

Además, los expertos de la OCU también recuerdan que hay cosas por las que también suelen cobrarnos… aunque no nos enteremos hasta que ya tenemos la cuenta en la mano. Es lo que ocurre con el pan, los aperitivos, el hielo o la leche del café. Es legal cobrar por todos estos suplementos, pero siempre deben estar indicados en la carta. Ahora bien, estos no son los únicos trucos que los bares utilizan para cobrarnos más. Existe una estrategia -en concreto- que está muy extendida entre los bares de nuestro país:

Varias personas sentadas en una terraza
Varias personas sentadas en una terraza David ZorrakinoEuropa Press

Este “truco” consiste -básicamente- en entregar un aperitivo de más o de menos. Es decir, que si somos tres en la mesa, el camarero puede traernos dos o cuatro aperitivos. De esta forma, lo que están consiguiendo es que se genere cierto conflicto entre los comensales. En la mayoría de los casos, esta situación se soluciona dividiendo el aperitivo o con la cortesía del “quédatelo tú”, pero también suele ocurrir que los clientes diriman su conflicto pidiendo otra ración con la que equilibrar el sobrante.