Semana Santa

Los indultos cofrades: libertad «divina» a la baja

Moncloa aprueba seis redenciones solicitadas por las cofradías, frente a las 21 que dio Rajoy hace diez años

Cientos de cofrades durante el juramento del Silencio ante al Cristo de las Injurias en el Miércoles Santo en Zamora, Castilla y León (España)
Cientos de cofrades durante el juramento del Silencio ante al Cristo de las Injurias en el Miércoles Santo en Zamora, Castilla y León (España)Emilio FraileEuropa Press

José Manuel será libre a partir de hoy. Gracias a la Cofradía de El Rico de Málaga. Y al visto bueno del Gobierno. Cuando en noviembre le comunicaron que era candidato a esta medida de gracia excepcional no se lo quiso creer. Atrás queda la cárcel de Archidona, donde acabó condenado a tres años por tráfico de drogas. Estaba en segundo grado y le quedaba un año y medio por cumplir. Ayer compartía emocionado «la oportunidad» que ahora le brindan tanto la Hermandad como Instituciones Penitenciarias, a la vez que repetía un «nunca más, nunca más». Con la mirada puesta en encontrar trabajo «de lo que sea» para llevar «una vida honrada», se ha comprometido para salir año tras año con aquel al que ahora le debe tanto, a un Cristo con su cruz a cuestas. Y, de manera indirecta a Carlos III, que fue quien concedió a la Cofradía malagueña el privilegio de indultar cada Miércoles Santo a un preso. La tradición se fraguó en 1759 en la ciudad andaluza, cuando los presos se amotinaron para sacar al Cristo en procesión ante una epidemia de peste, puesto que la cárcel fue el único lugar donde no entró la plaga. Tras la estación de penitencia, los reos regresaron y como gratitud, Carlos III dictó el decreto de redención anual.

Como José Manuel, otros cinco presos de toda España se han beneficiado este año de esta medida que pasa por el Consejo de Ministros: cuatro mujeres y otro hombres de centros penitenciaros de Salamanca, Santander, León y Granada. En todos los casos, se trata de personas con penas inferiores a cuatro años, que se encontraban en segundo o tercer grado de clasificación penitenciaria y además tenían informes favorables tanto del órgano judicial como de la Fiscalía. Para el subdelegado del Gobierno en Málaga, Javier Salas, los indultos ponen de manifiesto «el objetivo de nuestro ordenamiento jurídico, desde la Constitución hasta el desarrollo legislativo y reglamentario de nuestro sistema penitenciario, porque su objetivo primordial es la reeducación y la reinserción social de las personas penadas».

Lo cierto es que los perfiles de los reos liberados son de los más variopintos. Así, por ejemplo, el Cristo del Perdón de Salamanca liberó el Domingo de Ramos a un hombre condenado a dos años y seis meses de prisión y una multa de 5.400 euros por alzamiento de bienes por vender e intentar manipular maquinaria agrícola para una deuda pendiente. Se trata del tercer año consecutivo que esta cofradía salmantina consigue el favor supervisado por el Ministerio de la Presidencia, Justicia y relaciones con las Cortes.

Y es que, aunque a priori pudiera parecer que todas las peticiones cofrades son atendidas, nada más lejos de la realidad. En el caso del Cristo del Perdón, estuvieron cuatro años de vacío, sin dar la libertad a ningún cautivo. En Santander, la Archicofradía de la Celeste Real y Militar Orden de Nuestra Señora de la Merced ha conseguido el indulto para hoy de una mujer de 50 años condenada por estafa tras trece años de intentos nulos.

De hecho, se calcula que solo salen adelante una de cada diez peticiones de indulto. Una tendencia a la baja, más en la era de Pedro Sánchez. De hecho, si este año salen a la calle seis encarcelados, el año pasado solo dejaron la prisión cuatro. Solo se rompió esta dinámica de indultos en 2021, cuando se llegó a los 50 indultados, entre otros motivos, por los nueve independentistas del procés. De ellos, solo cinco correspondían a redenciones cofrades.

Durante el Gobierno de Mariano Rajoy se llegaron a conceder 14 indultos de media, llegando a alcanzar los 21 presos liberados tanto en la Semana Santa de 2013 como en la de 2014.

Eso sí, El Rico de Málaga nunca ha faltado a su cita, salvo los tres años de la Guerra Civil y el 2020 del coronavirus. ¿El motivo? La agrupación malagueña solicita a Justicia la liberación de un reo, frente a las demás cofradías, que gestionan un caso concreto con nombres y apellidos.