Libros

Arqueología

Juan Luis Arsuaga: «La historia neandertal comienza en el rostro»

Juan Luis Arsuaga: «La historia neandertal comienza en el rostro»
Juan Luis Arsuaga: «La historia neandertal comienza en el rostro»larazon

Asegura que el artículo publicado ayer en «Science» comenzó a escribirse en 1993... y todavía sigue abierto. De hecho, fue entonces cuando publicaron en «Nature» el hallazgo de los tres primeros cráneos de la sima, y aún hoy siguen deparando sorpresas. Muy satisfecho por este éxito, Juan Luis Arsuaga da las claves de un descubrimiento que nos acerca aún más a nuestros ancestros.

–Hace más de 20 años que descubrieron los cráneos y acaban de presentar novedades...

–Desde entonces hemos estado reconstruyéndolos y estudiando el yacimiento para poder datarlos. Damos una fecha, 430.000 años, por lo que estos fósiles serían los más antiguos con rasgos incipientes de neandertal. Ahora hay que estudiar los cráneos enteros y ver cómo se produjo la evolución de esta especie. Serían las «raíces» de la evolución de los neandertales. En la sima hay 28 esqueletos, y los estamos reconstruyendo poco a poco. Es un trabajo de años, incluso de generaciones. Contamos con 17 cráneos bastante completos.

–¿Cómo se gestó esa evolución del Neandertal?

–Uno podía pensar que la evolución de los neandertales, o de cualquier especie, se produce cuando todas las regiones van cambiando al mismo tiempo. Que, poco a poco, una especie se va pareciendo al homo sapiens o a los neandertales, van cambiando todas las partes del esqueleto a la vez... Aquí vemos que no es así. Estos cráneos tienen dos partes. Primero la cara, que experimenta unos cambios asociados con la masticación. Podríamos decir que la historia de los neandertales empieza con la cara. Segundo, la bóveda craneal, la parte que contiene el cerebro, no tiene características neandertales. Por ello, son unos neandertales incipientes. Con todas las cautelas posibles, yendo más allá del artículo, parece que los neandertales empezaron a diferenciarse como una línea evolutiva distinta modificando la estructura de la cara. Y eso tiene que ver con algún uso de la boca en el que se especializaron.

–¿Qué teoría manejan?

–No diría que tiene que ver con las muelas, con la masticación, o para triturar alimentos... Tiene más que ver con el uso de los caninos. Y ahí especulamos con que podían usar los caninos como una herramienta, para tirar, para sujetar... Un uso instrumental. Pero es pura especulación.

–¿Qué sabemos hasta hoy del rostro de los neandertales?

–La cara de los neandertales es un enigma y, a su vez, una historia preciosa. Está llena de aire, está muy neumatizada, es una gran máscara. Y se ha especulado mucho al respecto. Se había especulado con que quizá tuviera que ver con la adaptación a climas árticos. Nosotros, como podemos ver en su comienzo aquí, en el yacimiento, es evidente que no estamos ante climas polares. Estamos en la meseta. La explicación climática para el origen de la cara neandertal no es compatible con estos resultados.

–Sus artículos no dejan indiferente a la comunidad científica de antropólogos. ¿Levantarán polémica?

–De eso se trata. Ojalá otros colegas lean el artículo, me hagan comentarios y me hagan ver cosas que se me han pasado. A partir de ayer, toda la comunidad científica sabrá lo que sé yo. Mi opinión es tan buena como la de cualquier otro investigador que lea mi trabajo.

–Dice que es un trabajo de varias generaciones. ¿Qué le gustaría descubrir?

–Me gustaría encontrar lo que no me espere. Siempre espero sorpresas, aunque contradigan mis teorías. Para empezar hay que seguir reconstruyendo estos cráneos. Pero un niño pequeño en el yacimiento nos vendría bien, porque la mayor parte de los fósiles pertenecen a adultos jóvenes. Así podríamos ver bien su desarrollo.