La Fiscalía ataca a Pablo Ibar: "No dejen libre a ese asesino"

El jurado comienza a deliberar esta tarde las deliberaciones para determinar un veredicto

Pablo Ibar, durante una de las jornadas del juicio
Pablo Ibar, durante una de las jornadas del juicio

La última sesión del cuarto juicio contra Pablo Ibar ha generado la indignación de la defensa. En las conclusiones finales, el fiscal se dirigió al jurado para decirles: "no dejen libre a ese asesino"

Pablo Ibar lleva 25 años en prisión por un triple asesinato cometido en Miramar (Florida) en 1994 en el que las pruebas son circunstanciales. A pesar de ello, el ministerio público sigue empeñado en que el hispano-estadounidense siga entre rejas. Hasta tal punto que en la última sesión del cuarto juicio contra Ibar, el fiscal Chuck Morton que, en representación del Estado, acabó sus conclusiones de forma muy polémica y que provocó de inmediato las protestas de la defensa y la solicitud de anulación de juicio, un extremo que fue rechazado por el juez que preside el caso, Dennis Bailey. Morton, que debería basarse en las pruebas, cargó duramente contra el español y se dirigió al jurado para hablar del acusado de forma muy dura y desproporcionada: "no dejen libre a ese asesino".

El jurado comienza esta tarde las deliberaciones tras haber elegido a última hora de la tarde de hoy a uno de sus integrantes como coordinador. Las jornadas de deliberaciones se extenderán desde las 9 de la mañana (14:00 hora española) hasta las 8 de la tarde (01:00 horas). El juicio contra Pablo Ibar (46 años) queda así visto para sentencia en una jornada en la que la Fiscalía y la defensa hicieron una larga exposición de sus argumentos de cierre.

En la ronda de argumentos finales, Morton señaló que el cúmulo de pruebas y testigos aportados por el estado "corroboran"la culpabilidad del hispano-estadounidense en este crimen. Morton fue fiscal en el juicio del año 2000, en el que se condenó a Ibar a la pena capital por la muerte del dueño de un club nocturno, Casimir Sucharsky, y de dos modelos, Shaedon Anderson y Marie Rogers.

Las pruebas y testimonios presentados por la fiscalía, entre ellos el vídeo de la cámara de seguridad de la vivienda de una de las víctimas, el supuesto ADN de Ibar hallado en una camiseta encontrada en el lugar de los hechos y la huella de una zapatilla del acusado, "corroboran la identificación de Pablo Ibar como el asesino", dijo.

Para el que fuera fiscal en el juicio del año 2000, en el que se condenó a Ibar a la pena capital, el jurado no puede dejar de tener en cuenta el testimonio de Gary Foy. El que fuera vecino de Sucharsky testificó que creyó ver a Ibar como una de las dos personas que salieron de la vivienda de la víctima tanto en la rueda de reconocimiento físico como en la fotográfica.

En la larga exposición de argumentos finales, Morton señaló en varias ocasiones al hispano-estadounidense para indicar que las pruebas "corroboran que es él, Pablo Ibar, uno de los dos asesinos que entraron en la vivienda". El fiscal trató de restar peso y valor a los testigos de la defensa, expertos y científicos que dijeron "cosas maravillosas"pero que se circunscriben al terreno de la opinión.

Minimizó la importancia que otorgó uno de los abogados de la defensa, Joe Nascimento, a que se hubieran manipulado pruebas sin guantes y a las mínimas de trazas de ADN que corresponden al acusado halladas en la camiseta con la que se cubría el rostro uno de los dos asesinos.

Nascimento dijo a Efe en un receso que han sido "argumentos similares a los de otros años", por lo que no fue una "sorpresa"la estrategia de la fiscalía en sus argumentos finales, previos a los suyos y antes de que el jurado se retire a deliberar.

"Hay muchas emociones y empatía y lo entiendo porque Ibar está luchando por su vida", dijo por su parte el fiscal sobre el sobrino del ya fallecido boxeador español José Manuel Ibar "Urtaín".

El padre del supuesto asesino, Cándido Ibar, dijo a Efe que la unanimidad en el veredicto "no va a ser fácil"pero se mostró "convencido"de que su hijo "culpable no puede salir".

Por su parte, Benjamin Waxman, jefe de los abogados de la defensa, manifestó que "el perpetrador del crimen y Pablo Ibar no son la misma persona". "Las dudas razonables permean cada pieza de este caso", aseveró Waxman durante su exposición final, que tuvo como eje las negligencias, inconsistencias e irregularidades de los testimonios presentados por la Fiscalía desde que se inició el caso en 1994.

El jefe de la defensa del hispano-estadounidense manifestó que de las 145 huellas dactilares recogidas ninguna coincide con la de Ibar y por tanto le excluyen, al igual que las pruebas de ADN. En caso de que no hubiera unanimidad entre los miembros del jurado, el proceso sería declarado nulo y se iría a un nuevo juicio.

La celebración de este nuevo juicio fue ordenada por la Corte Suprema de Florida cuando en 2016 anuló la condena a muerte que pesaba sobre Ibar desde el año 2000 por las muertes perpetradas por dos personas que entraron a robar en la casa de Sucharsky en Miramar (sur de Florida) en junio de 1994. EFE