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Mar Casas, experta en protocolo: "Nunca digas esta frase en un hotel de lujo, es de pobres"
Es una expresión muy común en España cuyo origen se remonta a la Guerra Civil
En un hotel de lujo todo comunica: la vajilla, la iluminación, el tono de voz del personal y, sobre todo, las palabras. A veces es solo una frase, dicha casi sin pensar, la que marca la diferencia entre un servicio correcto y uno verdaderamente exclusivo. Eso es precisamente lo que señala Mar Casas, experta en protocolo y comunicación, cuando avisa de que hay una expresión muy cotidiana que jamás deberías escuchar en un entorno de alto nivel. Para ella, es literalmente "de pobres".
Así lo ha explicado en 'El podcast del Webpositer'. El origen de la expresión se remonta a la Guerra Civil española y a los años de hambre que la siguieron. En muchas casas apenas había qué llevarse a la boca y se 'aprovechaba' todo: el mismo puerro hervido varias veces en la olla, caldos aguados, platos estirados hasta el límite. En ese escenario, desear algo concreto antes de comer tenía un sentido muy distinto al que le damos hoy.
Mar Casas afirma que, en esos espacios de lujo, el personal de sala evita por completo el "que aproveche". No porque sea una grosería, sino porque el tipo de experiencia que se quiere ofrecer va en otra dirección: no se trata de aprovechar la comida, sino de disfrutarla. Por eso, en lugar de esa frase, lo habitual es escuchar un "que disfrute", un "espero que le guste".
Lo que siempre se ha entendido como un gesto de amabilidad puede no encajar en ciertos contextos donde cada palabra está medida. En un entorno familiar o en el bar de siempre, "que aproveche" sigue sonando cercano, pero en ciertos ambientes se percibe como una frase de personas con bajo poder adquisitivo.