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Detección de la demencia senil en los canes

El resfriado es la enfermedad más común en los perros | Fotografía de archivo
El resfriado es la enfermedad más común en los perros | Fotografía de archivolarazon

Rolly«deambulaba por la casa, prestaba menos atención y hacía cosas bastante extrañas», afirma su dueña.

Rolly tiene 16 años y sufre un síndrome de disfunción cognitiva, o también llamada demencia senil desde hace dos años. «Tenía 14 años cuando Sara, nuestra veterinaria, se lo detectó. Le realizó el test de disfunción cognitiva a este bretón español y salió positivo en cinco o seis categorías del cuestionario», cuenta su dueña Esther. Anteriormente había observado síntomas en el comportamiento de su mascota: «deambulaba por la casa, miraba a puntos fijos durante un periodo de tiempo, prestaba menos atención, hacía cosas extrañas...» y por ello decidió llevarlo a la clínica.

La mascota, no sólo sufre esta patología, «aparte de la demencia, sufre cáncer de piel, problemas de corazón y una hernia, que le impide, por ejemplo, subir y bajar del coche o escaleras» aseguró su dueña. A pesar de ser un can muy longevo, Rolly aunque como cuenta su dueña “ahora por su enfermedad, vive en su mundo” se encuentra con ganas de vivir y estar con los suyos: «él es feliz; come, está contento y nos conoce»; además, «vivo en una casa con escaleras y como le gusta estar con todo el mundo, cuando tiene que bajar escaleras ladra para que vayamos a por él».

La vida con Rolly lógicamente es distinta respecto hace un par de años. «Antes, cuando salíamos de casa, él se dormía en su cesto. Actualmente, deambula por la casa y llora, no podemos dejarlo solo», asegura su ama. «Si algún día he salido, ha sido por poco tiempo y cuando he vuelto estaba agitado, nervioso y con ansiedad» por ello, «nos turnamos en la familia para que nunca esté solo» cuenta Esther.

Respecto al tratamiento, se usan técnicas de modificación de las conductas inapropiadas junto a terapias farmacológicas. «Rolly tomaba un fármaco para tratar la demencia senil, pero debido a que no sufre únicamente esta enfermedad, hemos tenido que dejar de dársela porque la pastilla dilataba los vasos sanguíneos y podría sufrir problemas de corazón»; además, «todos los días toma varios medicamentos , para el corazón y para las articulaciones», cuenta Esther.

«Las mascotas se parecen a sus dueños», o eso dicen. A día de hoy y conociendo casos como el de Rolly, se puede afirmar que nuestros amigos peludos, los canes, se parecen a los hombres hasta el punto de que padecen las mismas enfermedades. A pesar de que gracias a una alimentación eficiente y al cuidado y afecto de sus dueños, los perros son cada vez más longevos, en los últimos años han aumentado los casos de Síndrome de disfunción cognitiva (S.D.C.) en estos animales.

Esta enfermedad suele afectar a los caninos a partir de una edad avanzada (más de siete años). La principal causa del problema «es la disminución del riego sanguíneo cerebral, unido a la acción de los radicales libres –producidos por la quema de carbohidratos, proteínas y grasas por parte del organismo–, los cuales son tóxicos para las neuronas y cuya acumulación acelera el envejecimiento neuronal, dando lugar a la aparición de la patología», afirma Sara Gil Edwards, veterinaria en la Clínica Fuente El Saz (Madrid).

Aunque ya existían pruebas para la identificación de la disfunción cognitiva, la Universidad de Veterinaria de Kosice (Eslovaquia) ha realizado una investigación según muestra el último número de la revista «Animal Behaviour Science». En él, se presenta un sistema que cuenta con 17 indicadores de la demencia canina «CADES». Estos indicadores se clasifican en categorías que se relacionan con los cambios de comportamiento del can y permite diferenciar tres etapas del proceso de este deterioro: leve, moderado y severo, ayudando a detectar la enfermedad en una etapa temprana. Estos proyectos son de gran utilidad en los trataimientos veterinarios.