Cambios climáticos

El cambio climático va más rápido de lo esperado

Naciones Unidas publica el informe más exhaustivo sobre el medio ambiente en el mundo

Preparativos para la cumbre del cambio climático en Alemania
Preparativos para la cumbre del cambio climático en Alemanialarazon

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) hizo público este jueves el informe más exhaustivo de cuantos ha realizado sobre el estado ambiental de la Tierra y concluye que el calentamiento global “se está produciendo a un ritmo más rápido de lo que se pensaba, por lo que es imperativo que los gobiernos actúen ahora para revertir el daño hecho al planeta”, informa Servimedia. El informe, titulado ‘Panorama Medioambiental Global (GEO-6): Evaluaciones Regionales’ y en el que han participado 1.203 científicos, cientos de instituciones científicas y más de 160 gobiernos, incluye seis grandes apartados sobre los problemas ambientales de seis regiones del mundo: Europa, América del Norte, Asia y el Pacífico, Asia occidental, América Latina y el Caribe, y África. La evaluación relativa a Europa se difundirá el próximo 8 de junio. Hecho público con motivo de la Asamblea General de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, que se celebra en Nairobi (Nigeria), las evaluaciones regionales coinciden en que hay amenazas ambientales comunes que se están intensificando rápidamente en muchas partes del mundo. Así, en la mayoría de las regiones se combinan crecimiento demográfico, rápida urbanización, aumento de los niveles de consumo, desertificación, degradación de la tierra y cambio climático, lo que que ha desencadenado una grave escasez de agua que dificulta la capacidad alimentaria. «Si continúan las tendencias actuales y el mundo no logra soluciones que mejoren los actuales patrones de producción y consumo, si no somos capaces de utilizar los recursos naturales de manera sostenible, entonces el estado del medio ambiente mundial seguirá decayendo. Es esencial que entendamos el ritmo de los cambios ambientales que se nos viene encima y que se empiece a trabajar con la naturaleza en lugar de en contra de ella para hacer frente a la gran variedad de amenazas ambientales a las que nos enfrentamos», apuntó Achim Steiner, director ejecutivo del PNUMA. Pese a ello, las evaluaciones regionales indican que aún hay tiempo para hacer frente a muchos de los peores efectos del cambio ambiental, como el daño a los ecosistemas marinos y el creciente nivel de contaminación del aire, que se ha convertido en uno de los riesgos de salud ambiental más extendidos del mundo. El informe del PNUMA señala que las emisiones de gases de efecto invernadero están creciendo en América Latina debido a la urbanización, el crecimiento económico, el consumo de energía, los cambios de uso del suelo y otros factores. En esta región, las emisiones de óxido nitroso crecieron un 29% entre 2000 y 2010 por la agricultura, y la abundancia de ganado vacuno ha aumentado las emisiones de metano en un 19% en este periodo. Además, la mayoría de las ciudades de las que se dispone de datos tienen concentraciones de partículas en suspensión por encima de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la población urbana se incrementó en más de 35 millones de personas entre 2010 y 2015 y se espera que llegue a 567 millones en 2050. Los glaciares andinos, que proporcionan recursos vitales de agua para millones de personas, se están reduciendo, y las economías se están viendo afectadas por un aumento en la intensidad de fenómenos meteorológicos extremos. En cuanto a Asia y el Pacífico, el PNUMA indica que un crecimiento económico “sin precedentes”, que ha sacado a millones de personas de la pobreza, está ejerciendo una “fuerte presión” sobre los ecosistemas, mientras que el aumento de hábitos insostenibles de consumo ha provocado un empeoramiento de la contaminación del aire, escasez de agua y más residuos, y una mayor demanda de combustibles fósiles y de recursos naturales (agricultura extensiva, aceite de palma y plantaciones de caucho, acuicultura y comercio ilegal de especies silvestres) están causando una degradación ambiental y la pérdida de biodiversidad. Esta región aglutinó un 41% de los desastres naturales de las dos últimas décadas y el 91% de las muertes ocasionadas en el mundo por estos fenómenos, en tanto que las lluvias torrenciales aumentaron un 56% entre 1981 y 2010. En el sureste asiático se deforestan cada año más de un millón de hectáreas, que liberaron cientos de millones de toneladas de dióxido de carbono entre 2005 y 2015, y la contaminación de las fuentes de agua por desechos humanos e industriales, entre ellos productos de cuidado personal y farmacéuticos, es un problema importante en la región. Los vertidos incontrolados siguen siendo el principal método de eliminación de los residuos y el crecimiento demográfico, la creciente clase media y la urbanización han dado lugar a unas emisiones más altas y crecientes cantidades de residuos gestionados erróneamente. El informe indica que un aumento de las tierras degradadas y la propagación de la desertificación son los “desafíos más críticos” en el oeste de Asia, donde hay un incremento de la demanda de agua, la sobreexplotación de las aguas subterráneas y el deterioro de la calidad del agua, así como “patrones de consumo insostenibles”. La demanda de agua en esta región es cada vez mayor mientras que su calidad se deteriora, en tanto que continuos conflictos y el desplazamiento masivo de personas provocan graves impactos ambientales, y los principales factores de riesgo ambiental para la salud humana son la contaminación del aire, la falta de acceso a agua potable y un saneamiento adecuado, el cambio climático, la exposición

a los productos químicos y los desechos peligrosos, los desastres y la exposición a la radiación. En Asia occidental, más de 229.500 personas mueren prematuramente cada año por riesgos ambientales y casi el 90% de los residuos sólidos urbanos se eliminan en vertederos sin revestimiento. “El aumento de la población, la urbanización, el crecimiento económico, la quema de combustibles fósiles y los conflictos dan lugar a una enorme tensión sobre el medio ambiente y dañan la salud humana”, apunta. Por lo que respecta a África, sus principales problemas son la degradación del suelo, la contaminación del aire, y la provisión de servicios de saneamiento y agua potable. Muchas de las pesquerías de la región se enfrentan a la sobreexplotación de pesca ilegal, inferior

a la real y no regulada. La contaminación del aire es responsable de 600.000 muertes prematuras cada año en África y la dependencia del continente en el uso de biomasa para cocinar, la iluminación y la calefacción significa que el 90% de la población de la región está expuesta a esta amenaza para la salud. Grandes ciudades africanas como El Cairo, Kinshasa y Lagos, y otras emergentes como Dar es Salaam, Johannesburgo y Luanda se enfrentan a desafíos de una mala gestión de los servicios de saneamiento debido a una infraestructura inadecuada y el deterioro resultante de la falta de inversión. Unos 500.000 metros cuadrados de terreno en el continente se están degradando debido a la erosión del suelo, la salinización, la contaminación y la deforestación, lo que puede dañar la productividad agrícola, la nutrición y la salud humana. Las condiciones ambientales de América del Norte han avanzado debido

a distintas políticas, instituciones, recogida y evaluación de datos, y marcos regulatorios. La calidad del aire mejora por la acción política concertada y las tendencias favorables en los mercados de tecnología y energía. La calidad del agua potable es muy buena, a pesar de la escasez de agua es de creciente preocupación en la región. Mientras tanto, una rica red de áreas protegidas bien gestionadas está en su lugar y está ayudando a conservar la diversidad biológica. Sin embargo, los problemas ambientales han surgido en los últimos años. El cambio climático está generando impactos en toda la región y los métodos agresivos de extracción de hidrocarburos traen la posibilidad de aumento de las emisiones y la sismicidad inducida. El medio marino y costero están bajo la amenaza creciente de las cargas de nutrientes, la acidificación de los océanos, el calentamiento del océano, la subida del nivel del mar y nuevas formas de desechos marinos.

El Ártico está experimentando una profunda transformación impulsada en gran medida por la interacción del cambio climático y el aumento de las actividades humanas. Como una de las primeras áreas del mundo para experimentar los efectos del calentamiento global, esta región es un barómetro para el cambio en el resto del mundo. El calentamiento en el Ártico ha aumentado al doble de la media mundial desde 1980. Hay otras tendencias preocupantes, como que en los últimos 20 años se ha producido un descenso progresivo del hielo marino en verano.

Servimedia