Ciencia

Las plantas acuáticas «limpian» los ríos

Ayudan a a mejorar la calidad del agua, según una investigación

Las plantas acuáticas ayudan a mejorar la calidad del agua de los ríos, según ha demostrado una investigación llevada a cabo por biólogos del Urban River Lab (URL).

Los resultados de la investigación se han presentado este jueves en el transcurso de una jornada técnica, a la que han asistido una sesentena de profesionales, sobre ríos urbanos, celebrada en la sede del Consorcio Besòs Tordera.

«Las plantas helófitas o acuáticas propias de ribera captan gran parte de los nutrientes existentes en el agua efluente de las estaciones depuradoras porque los necesitan para crecer y reproducirse y, por tanto, reducen las concentraciones de carbono y nitrógeno, mejorando así la calidad del agua», ha explicado el investigador del CEAB-CSIC, Miquel Ribot.

Según el científico, este comportamiento es muy importante en los ríos de la cuenca del Besòs y, por extensión, de la zona Mediterráneo-, donde el agua depurada supone una gran parte del caudal total circulante.

Aunque todas las plantas estudiadas consiguen reducir estos elementos, el ‘Phragmites’ (cañizo) es una de las especies que ha dado mejores resultados, con una eliminación del nitrógeno existente en un 40%.

La también investigadora del CEAB-CSIC Esperanza Gacia ha puesto de manifiesto que cada parte de la planta tiene un comportamiento diferenciado en cuanto a la eliminación de los nutrientes.

«Este hecho nos puede ayudar a saber mejor el funcionamiento de cada especie y cómo hacer un uso óptimo en las restauraciones», ha matizado la bióloga.

Los investigadores Jen Drummond y Xavier Triadó (CEAB-CSIC) han detallado los efectos que tienen estas plantas helófitas en la retención hidráulica y sobre las comunidades microbianas, respectivamente.

La segunda parte de la jornada se ha dedicado a la presentación del caso práctico de la riera de Cànoves donde, dentro del marco del proyecto Restaurío, se está llevando a cabo un proyecto de investigación financiado por la fundación BBVA y donde se están aplicando y testando en el medio los conocimientos extraídos de la URL.

Marta Tobella, doctorando de restauración fluvial de la Universidad de Barcelona (UB), ha expuesto el proyecto, que se inició a finales de 2015 y ha explicado que han actuado en diferentes tramos de la riera de Cànoves «justo después de la entrada del efluente de la depuradora Cànoves i Samalús, que representa una gran parte del caudal».

«Se trata de un proyecto piloto y ya tenemos indicadores positivos de cómo actúan las técnicas de bioingeniería y las helófitas en la mejora del agua procedente de EDAR que no tiene las características propias de las fluviales», ha concluido.