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Muere la primera planta que brotó en la Luna

El algodón no ha podido superar el inicio de la noche lunar, durante la cual las temperaturas pueden caer hasta los 170 grados centígrados bajo cero

  • Imagen de los brotes de algodón tomada por a sonda Chang’e 4 el 12 de enero | AFP
    Imagen de los brotes de algodón tomada por a sonda Chang’e 4 el 12 de enero | AFP /

    Pedro del Corral

Tiempo de lectura 4 min.

17 de enero de 2019. 13:54h

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Pedro del Corral 17/1/2019

El brote de algodón que se convirtió en la primera planta en nacer en la cara oculta de la Luna ha muerto, debido al inicio de la noche lunar, durante la cual las temperaturas pueden caer hasta los 170 grados centígrados bajo cero. Así lo ha informado este jueves la televisión estatal CGTN: el experimento de la sonda china Chang’e 4 ha concluido y, aunque las fotos del brote se publicaron el pasado martes, el domingo 13 la nave ya había entrado en modo de ahorro de energía durante la citada noche lunar (que equivale a 14 días terrestres). ”Durante las 212,75 horas desde el encendido al apagado, la carga funcionó bien. Algunos de los resultados excedieron nuestras expectativas”, explico el diseñador del experimento, Xie Gengxin, citado por CGTN.

En cualquier caso, el científico señaló que el principal objetivo de este experimento era “la popularización de la ciencia”. La misión nació con el objetivo de realizar tareas de observación astronómica de radio de baja frecuencia, análisis de terreno y relieve, detección de composición mineral y estructura de la superficie lunar poco profunda, así como la medición de la radiación de neutrones y átomos naturales para estudiar el medio ambiente en esta zona del satélite. Para ello, transporta un pequeño vehículo que recorrerá el terreno para grabar, documentar y definir la geología extraterrestre. Pero de todas estas pruebas, quizá, la más intrigante es la biológica: a través de un artefacto mecanizado pretenden cultivar semillas vegetales que quedarán depositadas en un contenedor sellado, un experimento avalado por 28 universidades chinas y que podría abrir la veda al nacimiento de los primeros seres vivos en la Luna.

De hecho, la idea de llevar a la Luna una carga biológica fue seleccionada entre 257 sugerencias realizadas en 2016 por estudiantes universitarios y de institutos del país asiático. Las imágenes que fueron enviadas por la sonda, mostraban que un brote de algodón había crecido bien, aunque no se encontraron otras plantas. Entre las semillas que transportaba la nave se encontraban colza, patata y arabidopsis, así como huevos de mosca de la fruta y algunas levaduras, para formar una minibiosfera simple, según un equipo liderado por científicos de la Universidad de Chongqing. Las plantas generarían oxígeno y alimento para que otros seres vivos “consuman”. La drosophila melanogasters, como consumidores, y la levadura, como descomponedores, generarían dióxido de carbono al consumir oxígeno para la fotosíntesis de las plantas. Además, la levadura puede descomponer los residuos de plantas y drosophila melanogasters y crecer, y también puede servir como alimento de drosophila melanogasters.

La ANEC explicó que los organismos se descompondrán de manera gradual en el recipiente en el que se llevó a cabo el experimento y no provocarán daño alguno al entorno lunar. Este «viaje», bautizado así por una leyenda asiática, está compuesto de tres etapas: rotación (Chang’e 1 y Chang’e 2), alunizaje (Chang’e 3 y Chang’e 4) y retorno (Chang’e 5 y Chang’e 6). La fase actual permite estudiar en profundidad el cráter situado en la Cuenca de Aitken, formado durante una colisión gigantesca cuando el satélite aún era muy joven. En él, podría encontrarse material que aporte nuevos datos sobre la formación del mismo. Aunque esto es tan solo la punta del iceberg de un proyecto que pretende liderar una nueva misión tripulada a la Luna. De momento no hay una fecha clara, aunque algunos expertos ya la sitúan en 2036.

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