Tráfico

¿Es necesario añadir una nueva luz de color blanco a los semáforos?

Un grupo de investigadores considera que en el medio-largo será necesario establecer una señal luminosa adicional para regular el tráfico

un cuarto color podría formar parte de los semáforos en el futuro
un cuarto color podría formar parte de los semáforos en el futuroNiroumand et al., IEEE Transactions on Intelligent Transportation Systems

La mayoría de nosotros obedecemos sus órdenes sin dudarlo. El poder de los semáforos en las carreteras españolas está más que establecido, mucho más que el de otras muchas señales menos imponentes… como los ‘stops’, por ejemplo. Sin embargo, es posible que los semáforos a los que tan acostumbrados estamos, cambien en los próximos años y que veamos cómo se incluye un cuarto color: el blanco.

Semáforo
SemáforoLa RazónLa Razón

Cómo hemos cambiado...

Los semáforos aparecieron por primera vez a finales de la década de 1860, coincidiendo con la puesta en marcha de los primeros trenes. En aquella época, el ferrocarril había experimentado un auge tremendo y se empezó a hacer necesario incluir algunas regulaciones para evitar así los accidentes. El primer semáforo lo diseñó el ingeniero inglés John Peake Knight. Era un sistema de señales muy sencillo que los maquinistas podían reconocer a varios metros de distancia, asegurando una buena circulación entre las vías.

Aquellos semáforos no tenían luces, sino que utilizaban brazos para señalizar “Stop” con la posición horizontal y “Circule” con la posición inclinada. Los primeros semáforos en carretera todavía tardarían un poco más en llegar. En aquel momento todavía no había demasiados coches en las carreteras de ningún país del mundo, así que se toleraba cierta espontaneidad y cierto vacío regulatorio.

En realidad, los semáforos no fueron necesarios hasta el 1908, que es cuando Henry Ford puso a la venta su legendario “Ford T”. A partir de entonces, una gran masa de personas podría permitirse -por primera vez- la compra de un vehículo utilitario a un precio bastante asequible. La contrapartida de aquello es que aparecería un fenómeno desconocido hasta entonces: el tráfico.

El primer semáforo se instaló el 5 de agosto de 1914 en Cleveland. Aquel semáforo consistía en un poste en forma de T que indicaba tres distintas posiciones: “Stop”, “Circule” y “Stop en todas direcciones”. Con esta tercera posición paraba el tráfico en toda la intersección para permitir que los peatones cruzaran la calle con seguridad.

Primer semáforo de Madrid
Primer semáforo de MadridPrimer semáforo de MadridPrimer semáforo de Madrid

Las cosas han cambiado mucho desde entonces. El cambio más llamativo es que ahora los semáforos se rigen por un código de tres colores que nos dice cuándo debemos parar y cuándo debemos continuar nuestro camino. Todos sabemos que el rojo nos impide avanzar; que el verde nos permite seguir nuestro camino; y que el color ambar se reserva para esas circunstancias donde debemos detenernos… o avanzar extremando las precauciones.

¿Qué significaría el color blanco?

Un grupo de investigadores de la Universidad Estatal de Carolina del Norte (Estados Unidos) considera que será necesario establecer una señal luminosa adicional para los vehículos autónomos. Bueno, en realidad no estaría destinado a los vehículos autónomos, sino para avisar a los vehículos no autónomos de que los vehículos autónomos están gestionando el flujo de tráfico de la vía.

"Este concepto que estamos proponiendo para las intersecciones de tráfico, que llamamos una 'fase blanca', aprovecha el poder de cómputo de los vehículos autónomos", dicen los investigadores. La idea es que los pilotos no humanos sigan el ejemplo del vehículo que tienen delante. De esta forma, el tráfico acabará siendo gestionado de una forma más eficiente.

Los investigadores de la Universidad de Carolina del Norte proponen un cuarto color blanco para los semáforos
Los investigadores de la Universidad de Carolina del Norte proponen un cuarto color blanco para los semáforosNiroumand et al., IEEE Transactions on Intelligent Transportation Systems

En las simulaciones informáticas del estudio quedó demostrado que los vehículos autónomos mejoraban el flujo de tráfico. De hecho, cuanto mayor era el porcentaje de vehículos autónomos en una intersección, más rápido se movía el tráfico, con mejoras de entre el 40% y el 99% en términos de reducción total de retrasos.