Salud y bienestar

Pilates, más que un deporte. ¿Por qué es bueno para el dolor de espalda?

El enfermero Joseph Hubertus Pilates abrió en 1924 en Nueva York su primera clínica, y su método de ejercicio se hizo muy popular en la comunidad de bailarines, que vieron cómo mejoraba su equilibrio, fuerza, flexibilidad y postura

Existen multitud de ejercicios que se pueden hacer en pilates
Existen multitud de ejercicios que se pueden hacer en pilatesLa Razón

Quién le iba a decir al enfermero Joseph Hubertus Pilates que el método de gimnasia que ideó durante la Primera Guerra Mundial iba a convertirse en un sistema generalizado en todo el mundo para favorecer el bienestar físico en general y resolver patologías de columna en particular.

Pilates había sido un niño enclenque y enfermizo que desde muy joven se empeñó en hacer del ejercicio físico una herramienta de mejora integral del ser humano. Lo que hizo durante la guerra, durante la que estuvo internado en un campo de prisioneros por los aliados, fue ayudar a los enfermos que se encontraban allí a mejorar la recuperación de sus heridas mediante imaginativos sistemas de poleas y aparatos, algunos de los cuales aún hoy se siguen utilizando.

En 1924 abrió en Nueva York su primera clínica, y su método de ejercicio se hizo muy popular en la comunidad de bailarines, que vieron cómo mejoraba su equilibrio, fuerza, flexibilidad y postura.

Problemas de columna

“El método pilates es más que un deporte para ponerse en forma: también ejerce un efecto muy positivo en la espalda, sobre todo en la zona lumbar, que es la parte que más dolores y molestias provoca entre la población”, asegura el Dr. Alfonso Vidal Marcos, coordinador de las Unidades del Dolor del Hospital Quirónsalud Sur, del Hospital Universitario La Luz y del Hospital Quirónsalud Valle del Henares.

De hecho, indica, los problemas en las lumbares son la primera causa de dolor crónico. Se calcula que al menos un 20% de las personas sufren esta patología y en la mayoría de los casos está provocada por dolores vertebrales. Tanto es así que un 80% de la población experimenta este dolor vertebral en algún momento de su vida.

Es frecuente que el dolor lumbar esté causado por la lumbalgia inespecífica, que se relaciona con los cambios o anomalías en la postura o en la forma en que una persona se mantiene de pie o sentada (lo que se conoce como ‘alteraciones en la estática’) , y desequilibrios en el tono y la fuerza de los músculos de los canales vertebrales, de brazos y piernas, y de las condiciones del área abdominal, todo lo cual genera una fatiga y rigidez que repercute en el movimiento normal de la columna, lo que acaba provocando un exceso de carga articular y, por tanto, dolor.

Adaptabilidad

El pilates se adapta a todas las edades, incluso es apto para adultos de más de 80 años, y es uno de los más populares en los gimnasios para mejorar la forma física. Favorece la potencia, la flexibilidad y el control sobre el tono muscular y el cuerpo en movimiento en pocas sesiones y, además, resulta eficaz como técnica de rehabilitación y fisioterapia, por lo que es una de las más utilizadas.

“Dependiendo de la capacidad y las necesidades de cada persona, es posible adaptar la sesión de pilates tanto a personas con dificultades de movilidad como a deportistas de élite, cuyo objetivo es mejorar la técnica o prevenir lesiones o molestias”, afirma el Dr. Vidal, que añade que “si bien su práctica se pude desarrollar mediante el uso de aparatos o la realización de ejercicios en el suelo, sobre todo al comienzo es preferible hacerlos con ayuda de equipamiento, puesto que muchas personas presentan dificultad para agacharse y levantarse”.

Y es que, según indica el especialista, los ejercicios de pilates favorecen el aprendizaje para articular cada segmento de la columna. Por tanto, su práctica continuada proporciona flexibilidad en esta porque evita que todo el movimiento recaiga sobre unas pocas articulaciones y además ayuda a fortalecer y flexibilizar los músculos.

Dolores de espalda

El tipo de patologías para las que el pilates resulta recomendable son todas aquellas que se relacionan con los dolores de espalda: lumbalgias y dorsalgias, hernias de disco y ciatalgias, escoliosis, espondilitis, osteoporosis o recuperaciones posoperatorias o derivadas de la sobrecarga de espalda.

Eso sí, más allá de la práctica del pilates como deporte, si alguien tiene problemas específicos que piensa que puede tratarse con este método, es fundamental contar con un buen diagnóstico del problema para obtener un resultado exitoso. Es necesario un tratamiento completo adecuado, un diseño preciso de los ejercicios de pilates conveniente para cada caso y, en ocasiones, la complementación con fármacos cuando sea necesario. Por eso, es recomendable elegir un centro con monitores cualificados, médicos y fisioterapeutas que puedan adaptar el método inventado por Joseph Pilates a la situación personal.