Salud

Alerta de botulismo grave en España

Por ahora se han confirmado dos de los casos sobre los que existe sospecha de diagnóstico. Asturias ha recomendado a los profesionales sanitarios estar atentos a posibles afectados

Un pincho de tortilla de patata
Un pincho de tortilla de patataPixabay

España enfrenta un aumento de casos de botulismo grave. De ello ha alertado el Centro Coordinador de Alertas y Emergencias Sanitarias de España (CCAES), el cual considera que atravesamos «un exceso de casos». Esta alerta se basa en la confirmación y sospecha de varios posibles afectados en diferentes regiones del país: Andalucía, Cataluña, Comunidad de Madrid, Castilla y León, Comunidad Valenciana y Galicia. Según los datos recopilados hasta el momento, se ha identificado como responsable de estas intoxicaciones la tortilla de patatas fabricada por una conocida empresa especializada en la producción de chorizo, pizzas, tortillas, platos preparados y repostería, y envasada como marca blanca para, al menos, dos cadenas de supermercados con tiendas repartidas por toda la geografía española.

Por ahora, los casos confirmados son dos y afectan a un hombre y su hija procedentes de Italia que estuvieron en España hasta el 1 de julio. Los síntomas comenzaron el 1 y 2 de julio. El Sistema de Alerta Precoz y Respuesta (EWRS) ha informado del diagnóstico. El único alimento que consumieron en común durante las 72 horas previas a los síntomas fue una tortilla de patatas envasada de una conocida marca de supermercados, adquirida en una de las tiendas que esta cadena de superficies tiene en Valladolid.

El resto de casos son, por ahora, sospechosos. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ha recibido información de la Comunidad de Madrid sobre uno de estos casos sospechosos de botulismo cuyos síntomas se iniciaron el día 10 de julio tras consumir una tortilla de patatas adquirida en un supermercado de Colmenar Viejo perteneciente a una de las cadenas de supermercados en cuestión. Hasta la pasada semana, la persona afectada se encontraba ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de un hospital de la comunidad autónoma.

Desde la Comunidad Valenciana se ha informado de un caso sospechoso de la enfermedad de una persona que, entre el 9 y el 24 de junio, estuvo con siete amigos de ruta ciclista por Soria y La Rioja. La fecha de inicio de síntomas fue el 21 de junio, tres días antes de concluir su viaje. Las pruebas diagnósticas realizadas no han confirmado el diagnóstico por ahora; sin embargo, esta persona también habría consumido una tortilla envasada de otra cadena de supermercados.

El Centro Nacional de Epidemiología (CNE) también ha registrado otros dos casos sospechosos en Andalucía y Cataluña, así como un caso confirmado en Galicia en las últimas semanas. Sin embargo, no se ha podido establecer una asociación directa entre estos casos y el consumo de estas tortillas de patatas.

Retirada de tortillas

Hasta el momento, no ha fallecido ninguna persona. Sin embargo, como medida preventiva, se ha ordenado la retirada de la venta e inmovilización de todas las existencias de tortilla de patata de la marca sobre las que existen sospechas y se ha solicitado a las autoridades regionales información adicional sobre el producto. Asimismo, se insta a la población a estar alerta y se recomienda a los profesionales sanitarios que estén atentos a posibles casos y sigan los protocolos establecidos para su diagnóstico y tratamiento.

La primera comunidad autónoma que se ha apresurado a dar dichas indicaciones ha sido el Gobierno del Principado de Asturias a través de su Dirección General de Salud Pública. La Consejería de Sanidad, a fecha 17 de julio, ha emitido una alerta firmada por el Servicio de Vigilancia Epidemiológica en la que informa a los médicos sobre esta preocupante situación y sobre los criterios clínicos, de laboratorio y epidemiológicos que deben tener en cuenta para detectar nuevos casos.

«Como el botulismo en personas adultas es un proceso de transmisión por lo general alimentaria, se están investigando diferentes alimentos en los que pudiera ser vehículo de transmisión. Existen sospechas sobre algunos tipos de alimento, pero se debe investigar más para su confirmación», puede leerse en dicho comunicado.

Ante la retirada de tortillas envasadas que se ha registrado, la compañía fabricante ha emitido un comunicado indicado que «es una medida cautelar que toma cada distribuidor si lo considera oportuno, pero en ningún caso está apoyada en ninguna prueba científica, ni existe alerta sanitaria declarada por las autoridades competentes respecto a ninguno de nuestros productos». Y añade que «no se ha demostrado de manera científica que esos casos tengan que ver con el consumo de nuestros productos». La empresa asegura haber analizado, dentro de sus autocontroles, 87 muestras de diferentes lotes de tortillas de patata sin detectar ningún agente patogénico. No obstante, ha manifestado su interés en colaborar con las autoridades para proteger de manera preventiva a los consumidores y recuerda que «los tratamientos térmicos a los que se deben someter este producto antes de su consumo consiguen controlar este tipo de incidencias».

El botulismo grave

El botulismo transmitido por alimentos es una intoxicación grave que resulta de la ingesta alimentos contaminados con neurotoxinas muy potentes. Esta enfermedad grave es relativamente inusual, pero puede llegar a ser mortal en determinadas ocasiones. Los signos y síntomas comunes incluyen debilidad muscular generalizada. Puede comenzar en los músculos del rostro, como los párpados caídos, la visión doble o borrosa, y la dificultad para mover los músculos faciales. Luego, la debilidad se puede extender a otros músculos del cuerpo, lo que dificulta el movimiento y la realización de tareas cotidianas. También puede generar dificultad para hablar y tragar, pues esta enfermedad puede afectar los músculos que controlan el habla y la deglución, lo que resulta en dificultad para hablar claramente y para tragar. Esto puede llevar a la sequedad de boca y a la sensación de tener un bolo alimenticio atascado en la garganta. En los casos más graves de botulismo, la debilidad muscular puede afectar los músculos respiratorios, lo que dificulta la respiración. Esto puede resultar en una respiración superficial, dificultad para inhalar y exhalar, y eventualmente puede llevar a una insuficiencia respiratoria.

Otro de sus síntomas comunes es la visión borrosa o doble. Esto puede ocurrir debido a la debilidad de los músculos que controlan los movimientos oculares. Síntomas menos comunes pueden incluir estreñimiento, náuseas, vómitos, dolor abdominal y dificultad para orinar.

Los síntomas neurológicos en el botulismo transmitido por alimentos suelen aparecer tras un período de incubación habitual de 12-36 horas, aunque a veces puede llegar a ser de varios días. Cuanto más corto es el periodo de incubación más grave es la enfermedad y mayor la letalidad. El período de incubación del botulismo intestinal es desconocido, dado que no puede precisarse con exactitud el momento en que el niño ingirió las esporas.

Es importante tener en cuenta que el botulismo puede ser una enfermedad potencialmente mortal, especialmente si no se trata adecuadamente. Así, ser recomienda buscar atención médica de inmediato ante la mínima sospecha.