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El 30% recurre a la homeopatía para tratar la alergia

  • Estar en contacto con las plantas agudiza los síntomas de la alergia
    Estar en contacto con las plantas agudiza los síntomas de la alergia
Madrid.

Tiempo de lectura 4 min.

30 de abril de 2014. 18:55h

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Madrid. 21/4/2014

Aunque en la alergia primaveral las plantas son las causantes de este problema, también pueden ser parte del tratamiento. Sin embargo, no son muchas las hierbas medicinales que ofrecen algún beneficio contra las alergias. Por ello, no es de extrañar que, en estos casos, la homeopatía se perfila como la gran aliada para aliviar y prevenir los síntomas asociados a esta dolencia estival, como estornudos, picor de ojos y nariz, principalmente.

Teresa Ortega, profesora de Farmacología de la Universidad Complutense de Madrid y vicepresidenta del centro de Investigación sobre Fitoterapia (Infito), explica que «son varias las plantas medicinales que pueden emplearse en la sintomatología del proceso alérgico. Por ejemplo, pueden utilizarse plantas con mucílagos, como altea, malva o gordolobo, capaces de hidratar y suavizar las mucosas de vías aéreas reduciendo la irritación y por ello la tos seca. Asimismo, reducen la irritación de la piel cuando se aplican de forma tópica en dermatitis».

Efectos

En el caso de la tos seca, continúa la experta, «puede emplearse Drosera rotundifolia, con actividad antitusígena como consecuencia de su efecto relajante sobre la musculatura lisa bronquial». Y, en el caso de mucosidad excesiva que pueda llegar a obstruir las vías aéreas, «las plantas con aceites esenciales, como el eucalipto o el tomillo, además de despejar por su efecto balsámico, mucolítico y expectorante, ejercen un efecto antiséptico previniendo la instauración de infecciones», recomienda Ortega. Pero todavía hay más. Otras plantas que también han demostrado poseer actividad antihistamínica son «los llantenes (Plantago lanceolata, llantén menor y Plantago major, llantén mayor). Por su contenido en iridoides (aucubósido), mucílagos (6-7 por ciento) y compuestos fenólicos (ácidos fenólicos y flavonoides) tienen actividad antihistamínica, antiinflamatoria, demulcente e hidratante», añade la experta.

Eso sí, antes de empezar a tomar ninguna, es necesario, según la vicepresidenta de Infito, « acudir al médico para establecer el adecuado diagnóstico, especialmente en los casos en los que el proceso alérgico va asociado a un cuadro asmático». En el caso de la alergia al polen, «los medicamentos homeopáticos tienen la ventaja de ser eficaces tanto para los síntomas agudos que aparecen en la propia estación, como para la prevención de los mismos antes a la explosión primaveral. Así, permite un tratamiento sintomático de las crisis y también un tratamiento de base durante toda la estación alérgica», explican desde la compañía Boiron. Los medicamentos homeopáticos pueden estar compuestos a partir de pólenes alergénicos que, en un tratamiento de base, pueden reducir progresivamente su sensiblidad.

¿Inocuo?

Eso sí, natural no es sinónimo de inocuo y, por tanto, estos preparados también tienen sus limitaciones. Por tanto, «deben emplearse siguiendo el consejo de un profesional. Las que son de dispensación farmacéutica, vienen acompañadas de un prospecto en el que se indican las situaciones en las que se desaconsejan o en las que se requiere un cuidado especial», advierte Ortega. En el caso de que la persona esté con tratamiento farmacológico, «las que van dirigidas a corregir los síntomas irritativos u obstructivos de vías áreas pueden combinarse con estos fármacos. Lógicamente, en el caso de emplear plantas que tienen una actividad farmacológica similar, deberá ajustarse adecuadamente la posología», añade.

La ventaja que tiene la homeopatía frente a la medicina tradicional es que puede «emplearse en niños, embarazadas o ancianos, gracias a la ausencia en general de efectos adversos asociados a su toma. Al no producir somnolencia permite al paciente continuar con su ritmo de vida habitual, y pueden tomarse junto con los fármacos convencionales».

Algunos ejemplos

Glosellero negro

De él se han demostrado tres acciones básicas frente a la alergia, por lo que su tratamiento se recomienda como apoyo frente a la rinitis. Por un lado, inhibe la liberación de histamina y, por otro, actúa como antiinflamatorio estimulando la segregación de catecolamina. Por último, aunque no funciona como una cortisona, sí lo hace yendo a los receptores de la misma.

Helicriso

El sol de oro o helicriso, por su parte, se emplea también por tener acciones parecidas frente a la alergia. Su principal aplicación es frente al escozor ocular y funciona muy bien en caso de conjuntivitis alérgica. Se puede aplicar como infusión en baños oculares entre tres y cuatro veces al día. Por vía interna se recomienda tomar entre 30 y 50 gotas diluidas en medio vaso de agua.

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