El melanoma triplica su incidencia en España y se convierte en uno de los tumores que más gasto sanitario genera

En España las tasas de incidencia de melanoma se han triplicado en las dos últimas décadas en ambos sexos aunque es más frecuente en mujeres, lo que ha contribuido a que el cáncer de piel se haya convertido en uno de los tumores que más costes sanitarios genera actualmente.

En España las tasas de incidencia de melanoma se han triplicado en las dos últimas décadas en ambos sexos aunque es más frecuente en mujeres, lo que ha contribuido a que el cáncer de piel se haya convertido en uno de los tumores que más costes sanitarios genera actualmente.

En concreto, y según ha explicado la doctora Magdalena de Troya, coordinadora de la campaña 'Euromelanoma 2013' de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), el coste del tratamiento quirúrgico del cáncer de piel puede oscilar entre 400 a 6.000 euros dependiendo del grado de complejidad, con un coste promedio de 1.000 euros, lo que significa un gasto anual de 50 millones de euros.

Además, ha añadido, "si tenemos en cuenta que la población española doblará el número de personas mayores de 65 años en el periodo 2012-2051 es de esperar que cuanto menos los costes de la enfermedad aumenten de forma proporcional".

Ante esta situación, esta experta apunta que la solución pasa por invertir en políticas de prevención del cáncer, sobre todo si se tiene en cuenta que "del 50 al 90 por ciento del cáncer de piel podría prevenirse reduciendo la exposición solar desde la infancia".

"Es prioritario sensibilizar a la sociedad de los riesgos de la exposición solar e impulsar una cultura integral de fotoprotección, además de fomentar el diagnóstico precoz del cáncer de piel a grupos de riesgo", ha explicado.

Paralelamente, es necesario apostar por la formación de profesionales sanitarios y el desarrollo de nuevas tecnologías de diagnóstico y tratamiento del cáncer de piel en los servicios de salud.

A partir de los 50 años, los dermatólogos recomiendan hacer un chequeo anual de la piel, algo "especialmente importante"en caso de exposición solar prolongada o intensa por trabajos en el exterior, prácticas deportivas al aire libre, baños de sol en playas o piscinas, uso de lámparas de bronceado artificial o cabinas de fototerapia.

E independientemente de la edad, las personas con antecedentes familiares de melanoma, más de 50 lunares, lunares o manchas de nacimiento y aquellas que se encuentren en estado de inmunosupresión (trasplante de órganos u otros déficits inmunológicos), deben incluirse en un programa de seguimiento especializado por el alto riesgo de desarrollar cáncer de piel.

Por último, ante una úlcera persistente, tumoración de rápido crecimiento o lunar con cambios es prioritario consultar al dermatólogo ante la posibilidad de que se trate de un cáncer de piel.

LOS DEPORTISTAS TIENEN MAS RIESGO

Diversos estudios epidemiológicos han evidenciado una mayor frecuencia de lesiones precancerosas y diversos tipos de cáncer de piel (melanoma, carcinoma basocelular y carcinoma espinocelular) en deportistas de exterior.

Este hecho se ha puesto de manifiesto en tenistas, jugadores de golf, ciclistas, triatletas, montañistas o regatistas, entre otros. Los deportistas de piel más clara, los que están sometidos a mayor exposición solar y los que sufren episodios reincidentes de quemadura solar son los más afectados.

Por ello, y ante la "escasa concienciación"que existe entre los deportistas, De Troya recomienda evitar exponerse al sol en las horas en las que la radicación solar es más nociva (12.00 a las 16.00 horas); que la ropa deportiva cubra suficientemente, usar gorras, proteger los ojos con gafas de sol homologadas, y proteger la piel con un fotoprotector tópico apropiado.