Sergio Fernández «El Monaguillo»: «Mi perro hubiera sacado mejores notas que yo»

A Chulo lo compró, pero nunca más volverá a hacerlo o su amigo Dani Rovira lo mata. Concienciado ya, es padrino de una protectora de Málaga

El Monaguillo posa de forma divertida con Chulo
El Monaguillo posa de forma divertida con Chulo

«Mi perro es un schnauzer pequeño y se llama Chulo. Primero, porque es muy chuleta, aunque tenga 13 años, y segundo, porque cuando llegó a casa todo el mundo decía ¡qué chulo! Y con el nombre se quedó».

«Mi perro es un schnauzer pequeño y se llama Chulo. Primero, porque es muy chuleta, aunque tenga 13 años, y segundo, porque cuando llegó a casa todo el mundo decía ¡qué chulo! Y con el nombre se quedó». Aunque lo compró a un criador, «no lo volveré a hacer porque me mata mi amigo Dani Rovira. El próximo lo adoptaré. Además, me he concienciado e incluso soy padrino de una protectora de Málaga». Dice que Chulo es listo como el solo y que «seguro que hubiera terminado el bachillerato con mejores notas que yo». Como amo, asegura que deja mucho que desear porque le ha dado todo tipo de caprichos: «Si cortaba jamón le daba, salami... lo que fuera. Eso ha provocado que tenga enfermedades en la vejez» y que le tuviera que operar de piedras en el riñón Carlos Rodríguez, el director de «Como el perro y el gato» de Onda Cero. No duerme en su cama, «pero está en el borde. Y en el salón, cuando nos sentamos a ver la tele, él se acomoda en su butacón como si fuera una persona». Los momentos más duros que vivió con Chulo fueron cuando casi se moría. El Mongaguillo llegaba de madrugada, tras hacer su programa de radio, y se sentaba con él hasta que amanecía «porque pensaba que si me dormía, a la mañana siguiente tendría que hablar con él por ouija. ¡Pero el tío remontó y ahora está para hacer de extra en Rocky III». Cuando su niña era pequeña se pasaba horas a su lado e incluso le movía la hamaquita: «A ella se lo consiente todo». Asegura que los perros tienen sentido del humor, «al menos el mío. Cuando está contento se le nota y no te lo vas a creer, pero habla. O quiere hablar, pero no ha roto, le falta muy poquito». Cuando él no está lo cuidan su mujer o su representante, Jorge, que vive en el centro. «¿Sabes lo que creo?, que es un perro de ciudad. Lo de vivir en las afueras no le gusta. Me lo ha dicho». El Monaguillo está feliz con todo el trabajo que tiene: sigue con su espectáculo «¿Solo lo veo yo?» en el teatro La Latina y ha firmado para la temporada que viene. Al tiempo, tiene su espacio en «El Hormiguero». «Es el mejor programa de entretenimiento. Además, admiro a Pablo Motos, es un currante que lleva todo medido y ensayado. Ahora está sacando lo más malote de mí y me gusta», dice. Por último, amén de estar con Carlos Alsina en Onda Cero, acaba de estrenar en esta misma emisora, capitaneado por Carlos Latre, el espacio de humor «Surtido de Ibéricos» todos los viernes. «Junto a Goyo Jiménez, Leo Harlem, La Terremoto, etcetera, me siento como un perro de finca. Ellos hablan y yo correteo y grito por el estudio. Nos lo pasamos pirata».