¿Son efectivos los controles?

La RazónLa Razón

l ¿Existe algún riesgo para la salud por comer carne con restos de caballo?

–La carne de caballo se come en muchos países, incluido España, y no tiene por qué ser mala para la salud. El problema, además del fraude comercial que supone no incluir el contenido en caballo en las etiquetas, es los posibles tratamientos a los que hayan podido estar sometidos los animales, si éstos no estaban destinados al consumo cárnico o no estaban bien controlados. De ahí que en algunas partidas se hallan encontrado antiinflamatorios o antibióticos.

l ¿Qué controles se llevan a cabo para evitar estos fraudes alimenticios?

–Estos controles los llevan a cabo los inspectores alimentarios de las comunidades autónomas, por medio de veterinarios y de farmacéuticos. Sí que se realizan análisis a los productos cárnicos para comprobar que realmente son de ternera o de vaca, que no contienen sustancias peligrosas o que tienen el porcentaje de materia grasa indicado. El problema es que, probablemente, no se buscaba en ellos la presencia de carne de caballo. Los equipos para detectar estos marcadores genéticos son muy caros y no todos los laboratorios hacen este tipo de análisis. Es posible que, a raíz de encontrar caballo una vez, se hayan empezado a buscar restos de carne equina, y puede incluso que de otros animales.

l ¿Qué debo hacer si tengo en casa alguno de los productos retirados del mercado tras haberse detectado carne de caballo?

–Si ha sido retirado sólo por un engaño en el etiquetado, no por que contenga sustancias peligrosas para el consumo tiene por qué ser malo. Podrías comértelo. No obstante, si no te apetece comer carne de caballo puedes tirarlo o devolverlo a la tienda.