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Un 76,2% reconoce haber comido en exceso en Navidad

El 53,5% no tiene intención ninguna de hacer dieta tras los abusos de las fiestas, especialmente los mayores (63,8%)

  • Un 76,2% reconoce haber comido en exceso en Navidad

Tiempo de lectura 2 min.

14 de enero de 2019. 01:06h

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R. Fernández.  14/1/2019

Paciencia. Ése es el consejo de los endocrinos y nutricionistas tras el «delirio navideño», que no sólo nos lleva a engordar, sino también a romper nuestra norma habitual de ingesta alimenticia, nuestras costumbres. El abuso tras semanas de celebraciones gastronómicas –desde principios de diciembre, en algún caso, y hasta varios días después de Reyes– se ha convertido en varios kilos de más. Esto siendo benévolo.

Si somos más estrictos con nosotros mismos, más allá de lo engordado, lo peor es la pérdida de los tiempos para el trabajo y la alimentación, alterados por los días de descanso y comidas con la familia o amigos. Lo de la paciencia está íntimamente ligado al cambio de dieta tras el consumo de todo tipo de proteínas animales. En este sentido la tradición nos lleva a soluciones de siempre: los platos de cuchara. Debemos apostar por la toma de hidratos de carbono de absorción lenta, que no tengan tampoco gran cantidad calórica. También es conveniente incrementar mucho la ingesta de verduras, las menestras y los caldos de verduras.

Y lo que todos tienen en mente: mayor ejercicio. Si se sigue esta «dieta» será posible rebajar en dos kilos al menos los ganado en las pasadas fiestas navideñas. Eso sí, siempre bajo la supervisión de un profesional de la Medicina. Las dietas «detox», milagro o depurativas son reclamos publicitarios que no responden –en la inmensa mayoría de los casos– a principios científicos o médicos. El sentido común en la mesa, la disciplina y una buena estructura de los alimentos a ingerir, son clave para racionalizar los excesos navideños. Al menos hasta el próximo año.

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