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Una tercera vía para rescatar a Julen

Los ingenieros suspenden la construcción de la galería horizontal ante la inestabilidad del terreno y confían en dos perforaciones verticales en las que emplearán hasta cuatro días. La familia pierde la esperanza de encontrar al menor con vida.

  • Una tercera vía para rescatar a Julen

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18 de enero de 2019. 10:13h

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Ángel N. Lorasque Málaga. 18/1/2019

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Las palabras de Ángel García Vidal, delegado del Colegio de Ingenieros de Caminos de Málaga, cayeron como un jarro de agua fría la mañana de ayer entre los familiares de Julen, el menor de dos años y medio que lleva atrapado desde el domingo en un pozo de más de 100 metros de profundidad en la Sierra de Totalán. El experto que trabaja en la zona confirmó a primera hora que la vía que parecía hasta el momento más adecuada para alcanzar al pequeño, la que se denominó como galería horizontal, se suspendía. Las peculiaridades del terreno de la sierra malagueña, demasiado frágil y con constantes desprendimientos y deslizamientos, han obligado a paralizar el túnel que se estaba perforando en oblicuo, a unos 15 grados de inclinación respecto al que está el pequeño atrapado. «Que hagan lo que tengan que hacer, pero que lo saquen ya. Mi niño ahí solo atrapado, sin comida, sucio... Estamos desolados», reconocía nada más conocer la noticia Elena, la tía abuela de Julen y con la que vive desde 2017. El silencio ayer en el barrio malagueño de El Palo era sepulcral. La abuela Reme no tuvo fuerzas ni para salir de casa. Elena aguanta a duras penas a base de medicación. «No sé que hacer. Lo que no quiero es volver al hospital infantil a recoger el cuerpo de mi Julen como me pasó con su hermanito. Eso no, por favor, que se den prisa», sollozaba. Vecinas del barrio la recomendaban que se hiciera un «puchero calentito y descansara un rato». «Pero si no puedo ni dormir. Esta mañana he hablado con Vicky, la pobre estaba muy baja de ánimo, las noticias parece que no son buenas», reconoce. Mientras, en la casa vecina a la suya, la bisabuela del niño sigue sin saber nada de lo que ha ocurrido. No quieren preocuparla. Y es que lo que el miércoles parecía que sería un rescate inminente, ayer todo cambió de rumbo. «Lo que estamos haciendo es una obra de ingeniería civil que en condiciones normales duraría un mes, y vamos lo más rápido posible. Hablar de tiempos es una temeridad, pero menos de dos, tres o cuatro días es imposible», aseguraron desde el Colegio de Minas. Juan López, que trabaja para este organismo, afirmó que «todos deseamos que el rescate sea rápido por la salud del niño, por ello trabajamos con la máxima urgencia, pero sin improvisación».

Ahora concentran los esfuerzos en el túnel vertical, el primero en el que se comenzó a trabajar. Tal y como adelantó LA RAZÓN ayer, para ello han procedido a desmontar parte de la Sierra de Totalán, aproximadamente 30 metros, para que así se tarde menos en llegar a los 80 metros de profundidad que es donde se prevé que está atascado el menor. Es un trabajo complicado ya que se prevé la carga de hasta 400 camiones de arena para vaciarlo. Una vez perforado el terreno se introducirán los tubos de 1,25 metros de diámetro que han sido fabricados en Murcia expresamente para este rescate, ya que los cilindros de hierro estándar son de menor diámetro. La buena noticia es que el encamisado o revestimiento del pozo por el que cayó el domingo Julen ya está concluido y esto evitaría posibles nuevos desprendimientos en el interior del mismo mientras se realizan las obras paralelas.

El dueño de la finca del pozo ha prestado declaración ante los investigadores del caso tras el suceso, al igual que lo hizo el profesional que ejecutó la prospección y la propia familia del pequeño.

La nueva hoja de ruta, tal como adelantó García Vidal contempla también una tercera vía que podría ser clave: la construcción de un tercer canal vertical paralelo al que tiene atrapado a Julen y al otro que ya está en marcha. Éste, en el mejor de los casos, comenzaría a cavarse hoy. Según el ingeniero, perforar 50 metros puede llevarles entre 14 y 16 horas ya que hay que realizar sondeos previos y comprobar el estado del terreno para evitar posibles derrumbamientos que afectaran al pozo original, del que ni siquiera se conoce su estado completo. Hay que recordar que a la altura de los 70 metros continúa el tapón que impide contacto con Julen. El intento de aspirarlo ha sido infructuoso hasta el momento. En el mejor de los casos y si la perforadora consigue alcanzar la profundidad requerida, los cuatro metros que separarían a los túneles verticales con el pozo donde está el niño malagueño serían realizados a mano por el equipo de mineros de Asturias que se encuentran en la zona. Apuntalarían con maderas la galería hasta dar con el menor.

Los plazos y los cambios de estrategia desesperan a los familiares de Julen. Vicky y José estuvieron ayer, un día más, siguiendo de cerca la labor de los equipos de rescate en Totalán, donde se ha habilitado una zona cero con carpas que les hagan la angustiosa espera más confortable. «No podemos decir nada porque no sabemos nada. Hoy estamos abatidos tras las nuevas noticias», confirmaba Agustín el tío abuelo de Julen. Todos confían en que el tiempo acompañe a las labores de rescate aunque se prevé desde el servicio de meteorología que podría haber pequeños chubascos, lo que supondría un impedimento que ralentizaría el salvamento.

Mientras, en las redes ayer continuaron los mensajes de apoyo a la familia Rosselló García. Con el hashtag #MimanoparaJulen decenas de perfiles publicaron sus manos con palabras de aliento ante un caso en el que las esperanzas de que tenga un buen final se desvanecen por segundos.

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