Interior prohíbe la entrega de mascarillas a los funcionarios de prisiones de Huelva

La nueva norma, de 15 de julio, explica que deben proporcionarla solo a los reclusos

Imagen del Centro Penitenciario de Mansilla de las Mulas (León)/Foto: Ical

Es evidente que el Ministerio del Interior y, concretamente, Instituciones Penitenciarias, tiene que velar por la protección y la integridad de todos los internos y deben garantizar el suministro de mascarillas para proteger a todos de la covid y su propagación. El problema es que cuando no hay suficiente material de protección para todas las personas que están en las cárceles (internos y trabajadores) se decantan por la protección a los reclusos, dejando a los funcionarios de prisiones expuestos y desprotegidos. Así ha ocurrido en el centro penitenciario de Huelva que, directamente, ha prohibido la entrega de este material a funcionarios y personal laboral que acude a trabajar a esta prisión. Según la orden de subdirección 127/2020 de Reparto de mascarillas a los internos, “debido a la obligatoriedad de los internos de portar mascarillas cuando salen de los módulos residenciales hasta nueva orden se prohíbe la entrega de este material al personal (funcionario o laboral) de este centro”. La orden la firma el subdirector de seguridad del centro penitenciario de Huelva.

Tras difundir esta circular, la Asociación Profesional de Funcionarios de Prisiones (APFP), exige el cese del mando y recuerda que en la normativa del 2 de julio se exigía el uso de mascarillas precisamente para evitar los contagios en los centros penitenciarios. “El medio penitrenciario es un medio cerrado, con convivencia de un número elevado de personas con contacto estrecho y en donde existe una mayor probabilidad de trasmisión de la enfermedad”. “Al ser los empelados públicos penitenciarios personas que tienen contacto con el exterior , éstos pueden ser un vesctor de trasmisión hacia el interior de la prisión y hacia sus propios compañeros”. Por ello, recordaban entonces, “se entregará una mascarilla a los empleados con contacto directo con otros empleados o internos”. Además, la entrega se haría de forma “individualizada y con control de la misma”.

La nueva norma que prohíbe ahora la entrega de mascarillas ha sorprendido a los trabajadores del centro penitenciario de Huelva. Desde APFP se muestran alarmados por cómo se puede contravenir las normas de prevención ni que el subdirector de Seguridad de esta prisión deje constancia de ello “reflejándolo por escrito” y por ello piden su cese.