Los robots que se creen humanos están más cerca que nunca

Científicos japoneses crean un robot que aparentemente puede sentir dolor, allanando el camino para un mundo con maquinas que creen estar vivas

Imagen del Affetto, el robot más avanzado del mundo
Imagen del Affetto, el robot más avanzado del mundo

Al igual que en la película de “Blade Runner”, un mundo plagado de maquinas que piensan que están vivas, es cada vez más posible. En Japón, investigadores de la Universidad de Osaka han inventado un robot ultra realista. No solo es físicamente muy similar a cualquier rostro humano, sino que cada además tiene expresiones de gran realismo. La creación ha recibido el nombre de “Affetto” e incorpora un sistema de dolor artificial.

El robot cuenta con 116 puntos de presión para crear expresiones como sonreír, fruncir el ceño, hacer muecas y, por primera vez, mostrar dolor. Este proyecto de dolor artificial se ha exhibido recientemente en la conferencia de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS) en Seatte, EE UU.

En cuanto a la cabeza humana, los ingenieros revelaron el proyecto en el año 2018 y lo presentaron como uno de los androides más avanzados del mundo. Los sensores táctiles detectan toques suaves y golpes duros, por lo que pueden expresar múltiples niveles de incomodidad a través de numerosas expresiones faciales.

Lo que trata de lograr el equipo de I+D de la Universidad de Osaka es la de eliminar al máximo las barreras entre lo que es una maquina y una persona humana, mediante el uso de la Inteligencia Artificial. De esta manera, el robot cree estar vivo.

Al codificar los sensores de la piel sintética de los robots, esperan que las maquinas puedan mostrar emociones y sentimientos humanos, de forma parecida a la película protagonizada por Harrison Ford y Rutger Hauer de 1992, “Blade Runner”. En esta película, los androides son tan avanzados que se vuelve imposible distinguirlos de los humanos. La película está inspirada en el libro “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?”.Además, en la cultura japonesa, se cree que todos los objetos tienen un alma, por lo que un robot no es diferente de un humano en ese sentido.

Se acerca un futuro parecido al que se muestra la película, al menos tecnológicamente hablando. Desde la perspectiva ética es ya otro asunto. De cualquier forma, el profesor Asada, director de la investigación afirmó que “Estamos incrustando un sistema nervioso de tacto y dolor en el robot para que el robot sienta dolor y pueda comprender el tacto y el dolor en los demás. Y si esto es posible, queremos ver si pueden surgir empatía y moralidad.". “Nuestro objetivo es construir una sociedad simbiótica con robots artificialmente inteligentes, y un robot que pueda sentir dolor es un componente clave de esa sociedad. Japón es una sociedad muy envejecida y muchas personas mayores viven solas, por lo que este tipo de robots podrían proporcionar asistencia física y emocional ", concluyó.