Así funcionan las herramientas de rastreo de casos de coronavirus de Google y Apple

Las dos compañías han lanzado su sistema conjunto de 'Notificación de Exposición’, que no comparte la localización GPS ni identifica a sus usuarios

Tras varias semanas de investigación, la primera versión pública del sistema de Notificación de Exposición creado por Apple y Google ya está disponible con un objetivo muy concreto: que las autoridades sanitarias de todo el mundo puedan incorporarlo a sus propias aplicaciones y así realizar un seguimiento completo y exhaustivo del COVID-19. Pero que no cunda el pánico: funciona de manera anónima y requiere del consentimiento del usuario.

El pasado 10 de mayo, los dos gigantes tecnológicos decidieron tomar partido en la lucha contra el coronavirus, desarrollando una herramienta que permitiese frenar su propagación. Tal y como han explicado en un comunicado conjunto, gracias a este sistema, las autoridades sanitarias podrán identificar, contactar, realizar pruebas, tratar y avisar a las personas que pueden haber estado expuestas a una persona infectada.

No hay que perder de vista que lo que Google y Apple han diseñado no es exactamente una aplicación móvil, sino más bien una API (Interfaz de Programación de Aplicaciones, en inglés) que puede integrarse en apps ya creadas y que funcionaría teléfonos tanto Android como iOS. Por el momento, 22 países ya han solicitado y recibido acceso, aunque se espera que el número de territorios aumente en los próximos días.

Su funcionamiento es bastante sencillo: hay que partir de la idea de que la práctica totalidad de los dispositivos electrónicos actuales cuentan con un chip Bluetooth, un elemento que les permite conectarse de forma inalámbrica con otros dispositivos cercanos. La tecnología de estos das compañías se basa precisamente este punto. Es decir, no se rige por la geolocalización de los terminales.

Así, cuando dos usuarios que lleven su terminal consigo se encuentren cerca durante un tiempo, sus dispositivos intercambiarán información sobre su estado de salud. Es decir, si está infectado o no. De tal modo que las personas con las que el contagiado haya estado en contacto reciben una notificación de advertencia.

¿Qué ocurre con la privacidad?

Uno de los aspectos en los que más énfasis han hecho Google y Apple desde el comienzo es que “la privacidad del usuario y la seguridad son aspectos centrales” de este complemento. Como explica Google en un documento técnico, esta herramienta necesita el consentimiento explícito de los usuarios y no recoge información con la que pueda identificarse a una persona ni los datos de ubicación.

Para preservar la seguridad, los datos recogidos no abandonan el dispositivo y las personas que dan positivo en COVID-19 no son identificadas por otros usuarios ni tampoco a Google y Apple. Los datos recogidos por esta solución se usarán solamente para que las autoridades sanitarias que combaten el COVID-19 puedan informar a los usuarios de que han estado en contacto con una persona que ha dado positivo por el virus.

Canarias, proyecto piloto

Este miércoles, la vicepresidenta de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, anunció que el Ejecutivo central está trabajando junto al Gobierno canario para probar en el archipiélago una app de rastreo de contactos. Sin embargo, a pesar de que aún no ha especificado los detalles, todo apunta a que usará el sistema de Google y Apple.

Calviño ha defendido que la app tiene que ser “respetuosa” con los derechos individuales de cada persona y que tiene que tener el “valor añadido” de apoyar a la red y seguimiento del sistema sanitario. Según ha dicho, el archipiélago canario “es idóneo” para este piloto porque tiene un gobierno autonómico “comprometido con la desescalada segura”. En caso de que salgan adelante los trabajos que están realizando los gobiernos de España y Canarias en este campo, el piloto de esta aplicación de rastreo de contacto para evitar un repunte del brote está previsto que se lance en el mes de junio.