¿Qué pasa si te dejas el cargador del móvil enchufado?

Se trata de un gesto bastante habitual, pero que pasa desapercibido para la mayoría. Sus efectos se notarán en la factura de la luz

Seguramente, tú también cargues tu teléfono por la noche. Es lo más habitual: vas a acostarte y dejas tu terminal conectado a la red eléctrica hasta que amanezcas. A continuación, lo desenchufas y comienzas tu rutina diaria. Pero en este simple gesto hay una acto que casi siempre pasa desapercibido y que tiene unas repercusiones importantes: el cargador sigue enchufado y, por lo tanto, gastando energía.

Esto es lo que se conoce como consumo vampiro. O dicho de otra forma, se trata de aparatos conectados permanentemente a la red que, en realidad, no están en funcionamiento, pero siguen consumiendo electricidad y, por lo tanto, aumentando en la factura eléctrica.

Se calcula que, en España, este modo stand by representa casi un 3% del consumo total de la electricidad del país y representa un 6,6% del consumo doméstico, según los datos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía (IDEA). Se da en todo tipo de electrodomésticos como reproductores, televisores, monitores, microondas, hornos...

Sin embargo, hay algunos aparatos cuya conexión a un enchufe apenas incide en este aspecto, ya que su voltaje es pequeño y consumo es prácticamente despreciable. Este es el caso de los cargadores. Es cierto que casi siempre se encuentran enchufados por toda la casa, aunque también que el gasto económico que esto supone es muy bajo. Si aún así, eres de los que no le gusta perder ni un céntimo, entonces sé precavido y, cada vez que salgas de casa, retira el cargador.