Las 15 apps que arrasan con la batería de tu móvil

La duración de la carga de un ‘smartphone’ es uno de los aspectos más importantes de los dispositivos

Las aplicaciones gastan la batería del móvil, pero algunas lo hacen mucho más rápidamente que otras. Casualmente, las más populares y, por tanto, las usadas con más frecuencia por los usuarios son las que más rápido agotan nuestra carga. Según un informe de la firma Avast, AllShare de Samsung, un servicio de conexión de dispositivos para conectar múltiples aparatos, encabeza la lista, pero no es la más conocida.

Las apps de streaming, los juegos y algunas redes sociales son las principales culpables de que nuestro teléfono esté a punto de apagarse cada día. Entre ellas, se encuentran YouTube, Snapchat o Facebook. Pero también WhatsApp, Facebook Messenger, Instagram, WeChat, Candy Crush, Clash of Clans, My Talking Tom Free y Don’t Tap The White Tiles. Hay que tener en cuenta que tanto visualizar vídeos como echar alguna partida requieren que la pantalla del dispositivo esté constantemente encendida y el procesador en funcionamiento. Por lo tanto, el gasto de energía es grande.

Aparte de los clásicos están los añadidos, apps que también tenemos descargadas en el smartphone y de las que tiramos siempre que nos hacen falta. Es el caso de Google Maps o de Skype. Dos ejemplos de aplicaciones que también consumen mucha batería y por lo tanto con las que hay que tener mucho cuidado. O dicho de otra forma, debemos evitar que se nos queden encendidas y solo utilizarlas en caso de necesidad.

Cuidado con Netflix o Spotify

Todas las aplicaciones que monitorizan nuestro deporte o nuestra actividad física, por ejemplo, suelen requerir la activación del GPS, y este consume también batería. Hay que intentar apagarlo cuando terminemos nuestro ejercicio. Los navegadores también se llevan la palma del consumo. Por ejemplo, Safari puede acumular un 15% del consumo energético. Algo de lo que tampoco se libra la cámara, capaz de chupar recursos como un poseso: se lleva el 14% utilizándola solo de vez en cuando. En cambio, servicios de streaming como Netflix o Spotify requieren de hasta un 7% incluso casi sin utilizarse.