Por qué no debes dejar el móvil cargando toda la noche

De los muchos elementos que componen un dispositivo, la batería es sin lugar a dudas uno de los que más dudas y mitos genera

Llega la noche y lo primero que haces, nada más acostarte, es asegurarte de que el teléfono móvil está cargando correctamente. De lo contrario, existe una alta probabilidad de que al día siguiente la batería se agote en muy poco tiempo. Y quien sabe si lo hará durante una reunión de trabajo, justo antes de recibir una llamada importante o, sencillamente, en mitad de una conversación super interesante en un chat de Whatsapp. Por todo ello, para evitar algún que otro susto, este gesto se ha convertido en algo ya rutinario.

Dicho esto, seguramente te has preguntad alguna vez: ¿es malo cargar el móvil toda la noche? De los muchos elementos que componen un dispositivo, la batería es sin lugar a dudas uno de los que más dudas y mitos generan. Y entre todos ellos, esta pregunta es de las más habituales. La respuesta es bien sencilla: no, no es malo cargarlo durante la noche. O dicho en otras palabras, no es malo tenerlo enchufado durante largos periodos de tiempo, independientemente del momento del día. Las baterías actuales son inteligentes y cuando acaban de finalizar su carga, no siguen sobrecargándose. Ahora bien, sí que es recomendable, si es posible, recargarla única y exclusivamente cuando sea necesario.

Entonces, ¿de dónde viene esta creencia? Antiguamente, estos elementos estaban hechos de níquel y padecían del denominado efecto memoria: si se recargaban repetidamente sin agotar toda su energía, perdían capacidades y funcionalidad, lo que dañaba su vida útil. Un problema que fue solucionado con las baterías de polímeros de litio e iones de litio.

Cómo cuidar la batería de tu móvil

  • Carga el teléfono sin usarlo. El calor es excesivamente malo para la batería. Si cargamos el teléfono mientras lo usamos estamos forzando al dispositivo a hacer un uso cercano al 100%, lo que genera mucho calor interno que perjudica la batería. En este sentido, hay que recordar que los teléfonos no tienen elementos activos de ventilación como puede ser la refrigeración por ventilador o líquida, en el caso de los ordenadores, por lo que si a este calor interno le sumamos la funda de protección, el calor difícilmente podrá disiparse.
  • Utilizar cargadores certificados y de marcas fiables. Un cargador o cable que no cumpla los requerimientos de la marca del dispositivo puede alimentar con sobre voltaje la batería y acabar por deteriorarla antes de la cuenta.
  • Cerrar aplicaciones en segundo plano o desactivar funciones si no se utilizan frecuentemente. Las aplicaciones en segundo plano o las aplicaciones que quedan abiertas tras su uso y no se cierran automáticamente como redes sociales o juegos, aumentan el gasto de la batería. Por ello, debemos acostumbrarnos a cerrarlas tras su uso. También es recomendable desactivar funciones como el GPS o la conexión bluetooth.
  • Mantén la carga del dispositivo entre un 20% y un 80% del total. Actualmente, y exceptuando las baterías más viejas, está comprobado que mantener la carga de la batería entre un 20% y un 80% del total, mejora y alarga la vida de nuestras baterías.
  • Brillo de pantalla. Si queremos disfrutar de una o dos horas más de batería, podemos poner el brillo de la pantalla en automático. Además, se ha demostrado que los temas oscuros consumen mucha menos batería que los estándar con colores blancos y brillantes.
  • Reduce la actualización de tu correo electrónico. Por último, una de las funciones que más batería gasta es la de programar el teléfono para que continuamente esté buscando emails en los buzones de correo, ya que fuerza las conexiones de datos móviles. Por ello, es recomendable configurar nuestro correo para que la frecuencia de actualización sea cada 15, 30 o 60 minutos, o bien de forma manual, es decir, que cuando entremos en la aplicación se actualice.