Estos son los países del mundo que permiten el voto online en unas elecciones

Entre dudas de fiabilidad y verificabilidad, algunos estados lo han implantado con éxito: ¿cuál es la postura de España?

El voto electrónico nació con la intención de facilitar este proceso a sus ciudadanos. De hecho, a día de hoy, la principal motivación por la que los diferentes países del mundo deciden instaurar el voto online es fomentar la participación de la mayor parte de sus habitantes en los procesos electorales al ofrecer una alternativa al voto por correo y al presencial.

De acuerdo con Scytl, empresa española especializada en tecnología electoral, el principal motivo por el que los países del mundo instauran, o tienen intención de instaurar, el voto electrónico es que sus ciudadanos cuenten con todas las posibilidades para ejercer su derecho al voto.

Este es el motivo principal por el que Estonia se convirtió, en 2005, en el primer país en ofrecer voto por Internet a nivel nacional en unas elecciones locales: 9.317 personas votaron en línea. Los ciudadanos de este país disponen de un documento de identidad electrónico, cada uno con un número secreto PIN asociado. De tal modo que los votos emitidos estarían encriptados para preservar el anonimato. En 2008, además, después de modificar la ley electoral, implantaron el voto por Internet a través del móvil. Para votar a través de este dispositivo, tenían que activar la identificación móvil en la web de la Policía.

A él, le siguió Suiza, que implantó en 2005 este sistema en sus procesos electorales que, en las elecciones de marzo de 2019 fue utilizado por casi la mitad de los votantes. Esta cifra ha sido superada por Nueva Gales del Sur, en Australia, donde el 63% de los votantes ha utilizado la votación electrónica en laos últimos comicios. Este sistema se introdujo en el estado en 2011 con el objetivo de facilitar la participación de los ciudadanos con discapacidades como las personas ciegas y de votantes que vivieran a más de 30 kilómetros de su colegio electoral.

En Francia, el uso del voto electrónico ha sido intermitente. Se implantó en 2009 para aquellos votantes que residieran en el extranjero, se dejó de usar en 2017. Además, es un método que se está utilizando para las elecciones de representantes del personal del Ministro de Interior y de Educación, entre otros. Por su parte, en Canadá, el voto por internet se utiliza en las elecciones municipales de las provincias de Ontario, desde 2003, donde fue utilizado por 150 municipios, y de Nueva Escocia, desde 2008. El objetivo, al igual que el del resto de países, es facilitar la participación de los ciudadanos que no puedan asistir al colegio electoral el día de las elecciones y, en especial, de aquellas personas con discapacidades.

Por su parte, Estados Unidos ya ha incluido el voto por internet en algunos estados como Florida, en 2008, y Virginia Occidental, en 2010, lugar donde también se utilizó una app de voto electrónico en las elecciones midterm de 2018 para estadounidenses residentes en el extranjero. Por su parte, Utah planea comenzar a probar el voto online a través de una app para el móvil. En Reino Unido, Italia o Holanda ha ocurrido exactamente lo mismo: sí han utilizado en alguna ocasión esta vía, pero todavía no se han decidido a implantarla de manera definitiva.

¿Y España?

En el caso de España, sólo seis de cada 100 electores residentes en el extranjero pudieron votar en las elecciones del 28 de abril de 2019. El sistema que se utiliza es el denominado voto rogado, que se introdujo en 2011. Este método se basa en el hecho de que los españoles que viven en el extranjero deben rogar su derecho a voto realizando una serie de determinados trámites. Tras su introducción, la participación cayó desde el 31,7% al 4,9%.

En 2008, en Finlandia, se realizó una intentona en tres municipios durante las elecciones municipales, pero debido a dificultades de los electores para llevar a cabo la votación fue anulada. En 2010, el Gobierno decidió no continuar de momento con este sistema y en el 2016 un grupo de trabajo gubernamental recomendó que no se debe utilizar la votación, ya que la tecnología no tiene el nivel suficiente para cumplir con los requisitos de verificabilidad y de secreto electoral. Lo mismo le ocurrió a Irlanda que, en las elecciones generales de 2002, realizó la primera prueba en Dublín Norte, Dublín Oeste y Meta. En 2004 una comisión gubernamental determinó insuficiente seguridad y concluyó que no garantizaba la integridad de la elección. De esta forma, en 2012, el Ejecutivo decidió deshacerse de 7500 máquinas electrónicas de votación por falta de fiabilidad.

De la misma forma piensan en Austria y Suecia. Alemania tampoco cuentan aún con el voto online, aunque los seguros de salud han pedido al Gobierno federal que implemente este nuevo sistema para las elecciones a la seguridad social de 2023, debido a la bajada que se está produciendo en la participación de los votantes en los procesos electorales.