La que ha liado Realme con su nuevo móvil

El fabricante chino ha presentado su nuevo teléfono y es un golpe sobre la mesa de la tecnología. Por prestaciones y por precio

Finalmente ha llegado la esperada serie 7 de realme. Y sin duda marcará un antes y un después. No por motivos de diseño, materiales o tamaño, cosas superficiales. Será un cambio por precio y prestaciones y en muchos aspectos sienta un precedente para la competencia. Vamos por pasos.

Realme ha presentado dos dispositivos, el 7 y el 7 Pro y este último es el que nos interesa. Este smartphone cuenta con una pantalla inmersiva (el ratio de pantalla/cuerpo es del 90,8%), lo que significa que al reproducir contenido audiovisual se aprovecha prácticamente toda la pantalla. Al contrario de otros dispositivos en su gama de precio, la pantalla del realme 7 Pro es una Super AMOLED de 6,4 pulgadas y no una LCD: mejor calidad de imagen, más eficiencia energética y compatible con escáner de huella dactilar en la pantalla.

El Realme 7 Pro cuenta con un Snapdragon 720G. Este procesador de Qualcomm con una arquitectura de 8 nanómetros incorpora la nueva GPU (procesador de gráficos) Adreno 618, que es la misma que la Snapdragon 730G. Es cierto que no es el procesador más avanzado de Qualcomm, pero su rendimiento es muy cercano al Snapdragon 865 y para la mayoría de las tareas habituales, apenas si se nota la diferencia. Todo esto tampoco resulta extraordinario.

Donde sí comienzan a cambiar las cosas es, primero, en sus cámaras. El 7 Pro tiene un procesador Sony, cámara cuádruple Ultra-Clear, que incluye una lente principal de 64MP, un ultra gran angular de 119 grados y 8 MP, una lente macro y una cuarta lente retrato en blanco y negro. En el frontal está equipado con la cámara frontal con mayor resolución de realme, con 32MP y modo Super Nightscape para fotos nocturnas.

A esto hay que sumarle una batería de 4500mAh que gracias al sistema de carga rápida SuperDart de 65W se puede cargar al 100% en 34 minutos. Con solo 12 minutos se consigue el 50% y, gracias a un algoritmo específico, si estamos realizando un uso intensivo del terminal (por ejemplo con un videojuego, donde están comprometidos varios sistemas al mismo tiempo y hay mucha demanda de energía) se carga más de 40% en 30 minutos. Sin calentar el móvil. Bastan 3 minutos de carga para poder usar Instagram durante dos horas o ver vídeos en YouTube 150 minutos. Y todo esto por un precio de 299 euros para el realme 7 Pro con 8 GB de RAM y 128 de memoria. El veredicto es que por cámara, pantalla, batería y carga rápida, es el mejor móvil en relación calidad/precio del mercado. Estarán disponibles en España en gris y azul, con garantía de dos meses, a partir del 13 de octubre.