¿Qué político tiene más seguidores en Twitter, Instagram y Facebook?

Estas tres plataformas se ha convertido en tres de los canales más importantes a la hora de captar futuros votantes

Facebook, Instagram y Twitter se ha convertido en tres de los canales más importantes a la hora de captar futuros votantes. Si bien es cierto que no está demostrado científicamente su influencia real en unas elecciones, la mayoría de las formaciones políticas se han acercado a estas plataformas para distribuir sus mensajes y promesas. El caso más evidente es el de Unidas Podemos y Vox: son fáciles de usar, no cuestan prácticamente dinero, tienen un alcance masivo y, por qué no, presentan una cierta bidireccionalidad que permite obtener el feedback de la sociedad. Tal es el boom que han experimentado que partidos de corte clásico como el PSOE o el PP también se han sumado a ellas, relegando incluso los antiguos cara-cara A las discusiones virtuales en tiempo real.

El mérito de Obama

El primer político que utilizó el Big Data con fines electorales fue Barack Obama. El carisma y la oratoria del ex presidente de Estados Unidos se unieron al potencial que las nuevas tecnologías aguardaban en la primera década de los 2000. Así, los responsables de su campaña no sólo realizaron un minucioso trabajo de comunicación tradicional, sino que también lo hicieron en las redes sociales. Para ello, segmentaron la sociedad, analizaron a sus posibles votantes y les enviaron un mensaje personalizado a cada uno de ellos. ¿Se imagina que aquí, en España, Sánchez, Casado, Iglesias, Arrimadas o Abascal le hablasen directamente a usted? Pues eso lo que consiguió el demócrata.

Una muestra del poder de internet en el marketing político es el éxito que tuvo la primera campaña de Obama en Estados unidos. Tanto que batió el récord Guiness al convertirse en la persona en alcanzar con más rapidez un millón de seguidores en Twitter, algo que logró en menos de cinco horas con su nueva cuenta.

¿Qué político español tiene más ‘followers’?

Las redes sociales se han convertido en un escaparate más a tener en cuenta por los diferentes líderes políticos, pues cuentan con un poder de cautivación enorme para convencer a sus futuros votantes. Y, por qué no, para convertir a otros. Todo dependerá de la plataforma que utilicen.

Pablo Iglesias

    • Twitter: 2,6 M
    • Instagram: 317 K
    • Facebook: 791 K

Pedro Sánchez

    • Twitter: 1,4 M
    • Instagram: 272 K
    • Facebook: 316 K

Inés Arrimadas

    • Twitter: 682 K
    • Instagram: 191 K
    • Facebook: 193 K

Pablo Casado

    • Twitter: 498 K
    • Instagram: 214 K
    • Facebook: 132 K

Santiago Abascal

    • Twitter: 518 K
    • Instagram: 734 K
    • Facebook: 323 K

¿De qué hablan los políticos?

Según un análisis de la firma española Alto-Analytics, el 34,6% de las conversación digitales se ha concentrado entorno a la identidad nacional, la igualdad o el feminismo. La cuestión independentista ha sido otro de los temas de debate. Así, el 19,6% de los tuiteros se refiere a la crisis catalana y el separatismo, mientras que el 8,8% discute sobre las medidas adoptadas por el PSOE en el Gobierno.

El caso de Trump

Donald Trump constituye uno de los mejores ejemplos del uso de las redes para dirigirse a su país. Él no necesita a la televisión o la radio, le basta su cuenta de twitter para generar el mismo o más impacto. El objetivo de esta estrategia es sencillo: evitar que sus palabras pasen por ningún intermediario.

¿Y Nixon?

Fue uno de los primeros políticos que se vio afectado por su propia imagen. En el debate televisivo que mantuvo con Kennedy en 1960, no dio el suficiente valor al poder que tiene las cámaras. Desde esa noche, muchas de las criticas que recibió se dirigieron, precisamente, a su apariencia. Lo mismo ocurre hoy con internet.